Un informe internacional ubicó a la Argentina como el país más apto para vivir utilizando criptomonedas
- Un informe internacional ubicó a la Argentina en el primer puesto mundial para vivir utilizando criptomonedas.
- El estudio evaluó 79 países mediante un índice basado en acceso, regulación, infraestructura y ecosistema.
- La combinación de inflación, uso de stablecoins y desarrollo de plataformas digitales impulsó el liderazgo argentino.
- El informe destaca que en el país es posible utilizar criptomonedas para pagar diversos servicios y realizar transferencias.
- La Argentina obtuvo una de las mejores calificaciones regulatorias junto con El Salvador.
- Los autores concluyen que la necesidad económica y la infraestructura disponible explican el elevado nivel de adopción local.
La Argentina fue ubicada en el primer lugar del ranking mundial sobre viabilidad para vivir utilizando criptomonedas, de acuerdo con el informe The State of Living on Crypto, elaborado por Genghis Research y publicado el 25 de junio con datos abiertos. El estudio evaluó a 79 países y concluyó que el ecosistema argentino ofrece actualmente las mejores condiciones para utilizar activos digitales en la vida cotidiana, por encima de economías tradicionalmente asociadas con el desarrollo del sector.
El trabajo introduce un enfoque diferente al de otros relevamientos internacionales. En lugar de medir el volumen de operaciones, la capitalización del mercado o el nivel de inversión en criptomonedas, analiza la posibilidad concreta de que una persona pueda desarrollar sus actividades diarias utilizando estos activos como principal medio de pago.
Para ello, los investigadores elaboraron un Índice de Habitabilidad Cripto (Crypto Livability Index), construido sobre 22 variables agrupadas en cinco grandes ejes: acceso, regulación, infraestructura de pagos, infraestructura digital y desarrollo del ecosistema. El objetivo fue determinar en qué países resulta realmente posible sostener una economía cotidiana basada en criptomonedas.
Según el informe, la Argentina reúne una combinación poco frecuente de factores. Por un lado, las sucesivas crisis monetarias impulsaron a una parte importante de la población a buscar mecanismos alternativos para preservar el valor de sus ahorros. Por otro, el crecimiento de las billeteras digitales, las plataformas especializadas y las stablecoins permitió desarrollar una infraestructura suficientemente amplia para facilitar pagos y transferencias sin necesidad de recurrir al sistema bancario tradicional.
Los autores destacan especialmente la expansión del uso de monedas estables vinculadas al dólar, como alternativa frente a la pérdida de poder adquisitivo del peso y a las restricciones cambiarias que caracterizaron los últimos años. En ese contexto, el uso cotidiano de activos digitales dejó de ser una práctica limitada a inversores para convertirse en una herramienta de administración financiera para miles de usuarios.
En materia regulatoria, la Argentina obtuvo una de las calificaciones más elevadas del estudio, igualando a El Salvador. El informe atribuye esa valoración al marco legal que permite celebrar contratos y pactar pagos utilizando Bitcoin, además de la creciente adaptación normativa frente al desarrollo del sector.
A diferencia de otros países donde el uso de criptomonedas enfrenta mayores limitaciones regulatorias o impositivas, el estudio sostiene que en la Argentina existe un ecosistema funcional que facilita la conversión de activos digitales a moneda local mediante plataformas autorizadas y distintos mecanismos de pago ampliamente utilizados por los usuarios.
Entre los servicios que actualmente pueden abonarse mediante criptomonedas se encuentran facturas de servicios públicos, telecomunicaciones, suscripciones digitales, compras en comercios adheridos, recargas para el transporte y transferencias internacionales.
El informe también resalta el crecimiento del ecosistema tecnológico local. En ese sentido, menciona la realización de Devconnect Buenos Aires, uno de los mayores encuentros internacionales vinculados con Ethereum, como una muestra del desarrollo alcanzado por la comunidad de programadores, emprendedores y empresas especializadas en tecnología blockchain.
Otro de los aspectos analizados es la diferencia entre poseer criptomonedas y utilizarlas efectivamente como medio de pago. Los investigadores estiman que cientos de millones de personas mantienen activos digitales en el mundo, aunque solo una fracción realiza operaciones habituales. Entre los principales obstáculos identifican la carga impositiva sobre las transacciones, las restricciones regulatorias y la escasa aceptación comercial existente en numerosos países.
En ese escenario, la Argentina aparece como una excepción, ya que combina una necesidad económica elevada con una infraestructura capaz de sostener el uso cotidiano de criptomonedas.
El ranking ubica a El Salvador en el segundo lugar gracias a su legislación favorable hacia Bitcoin, aunque el informe señala que disponer de un marco normativo avanzado no garantiza, por sí solo, una utilización masiva. Según los autores, el caso argentino demuestra que la adopción efectiva depende tanto de la infraestructura disponible como de las condiciones económicas que impulsan a los usuarios a incorporarla en su vida diaria.