El giro de dividendos al exterior alcanzó los US$2.600 millones en el primer semestre y el Banco Central defiende la normalización cambiaria
- El giro de dividendos al exterior alcanzó US$2.600 millones durante el primer semestre.
- El monto supera los registros de iguales períodos posteriores al levantamiento del cepo en 2015.
- El Banco Central sostiene que se trata de la normalización de pagos acumulados durante años de restricciones cambiarias.
- Los Bopreal permitieron reducir una parte importante de la deuda comercial privada heredada.
- Las empresas petroleras lideraron el envío de utilidades al exterior, seguidas por las mineras y el sector agroindustrial.
- El Gobierno busca compatibilizar la flexibilización cambiaria con una estrategia de fortalecimiento de las reservas internacionales.
El proceso de flexibilización del mercado cambiario comenzó a reflejarse en uno de los indicadores que permanecían prácticamente paralizados desde 2020. Durante el primer semestre del año, las empresas giraron al exterior alrededor de US$2.600 millones en concepto de dividendos, una cifra que marca el regreso de una operatoria restringida durante varios años y que, además, supera los registros observados en iguales períodos de los primeros años posteriores al levantamiento del cepo cambiario de 2015.
Los datos fueron presentados por el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, durante una exposición realizada en la Fundación Mediterránea, en Córdoba. Allí, el funcionario defendió la estrategia económica del Gobierno y sostuvo que la liberación gradual de estos flujos financieros forma parte del proceso de normalización del mercado cambiario sin generar desequilibrios significativos sobre la demanda de divisas.
Según explicó, el escenario actual presenta diferencias respecto de otras etapas de apertura cambiaria. En ese sentido, señaló que las empresas cuentan con mayores posibilidades para cancelar importaciones, afrontar obligaciones comerciales y distribuir utilidades, aun en un contexto internacional caracterizado por precios de las materias primas inferiores a los registrados en ciclos anteriores.
Werning también destacó el papel desempeñado por los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), instrumento que, de acuerdo con la evaluación oficial, permitió resolver aproximadamente la mitad del stock de deuda comercial privada acumulado hasta fines de 2023.
Las cifras difundidas muestran que el volumen de dividendos remitidos durante los primeros seis meses del año representa cerca del 90% del total enviado durante todo 2016, cuando las empresas comenzaron a liberar utilidades retenidas tras la eliminación de las restricciones cambiarias. Además, el monto supera ampliamente los registros correspondientes a los primeros semestres de 2017, 2018 y 2019.
Desde el Gobierno sostienen que este comportamiento no debe interpretarse como un incremento estructural de la demanda de dólares, sino como el proceso de cancelación de obligaciones acumuladas durante los años en los que las restricciones cambiarias impedían la libre distribución de utilidades hacia las casas matrices de las compañías multinacionales.
En esa línea, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, había explicado semanas atrás los fundamentos de la decisión de autorizar el giro de dividendos correspondientes a las ganancias obtenidas durante 2025. Según indicó, aunque la medida pueda parecer limitada, en la práctica permite reducir gran parte del stock acumulado durante los años anteriores.
El argumento oficial se basa en que la mayoría de las empresas multinacionales no distribuye la totalidad de sus utilidades cada año. En muchos sectores, la proporción destinada a dividendos representa apenas entre el 25% y el 40% de las ganancias obtenidas. De ese modo, permitir distribuir el 100% de los beneficios de un ejercicio equivale, para numerosas compañías, a cancelar utilidades retenidas correspondientes a varios años consecutivos.
El Banco Central considera que esa dinámica permitirá reducir de manera significativa el volumen de dividendos pendientes y avanzar en la normalización del funcionamiento del mercado cambiario.
Los datos oficiales también muestran cuáles fueron los sectores con mayor volumen de remesas al exterior. Hasta mayo, las empresas petroleras encabezaron el ranking con envíos por US$732 millones. Detrás se ubicaron las compañías mineras, las firmas vinculadas al complejo de oleaginosas y cereales, la industria alimenticia, el sector químico y las empresas de transporte.
A partir de mayo comenzaron además las primeras distribuciones de utilidades correspondientes a bancos internacionales que operan en el país, luego de las autorizaciones otorgadas por la Superintendencia de Entidades Financieras para remitir parte de las ganancias generadas durante este año.
Mientras tanto, el Banco Central mantiene su estrategia de fortalecimiento de reservas internacionales. Desde la entidad explican que la flexibilización de los flujos financieros convive con un programa orientado a incrementar la capacidad de intervención ante eventuales episodios de volatilidad cambiaria. Para ello, la autoridad monetaria combina la acumulación de reservas, la reducción de posiciones vendidas en el mercado de futuros, la reactivación de acuerdos de swap y la refinanciación de operaciones con entidades financieras internacionales.