La producción petrolera alcanzó un récord histórico y Vaca Muerta consolida su papel como motor energético del país
- La producción petrolera superó por primera vez los 900.000 barriles diarios durante mayo.
- Vaca Muerta concentra el 69% del petróleo que se extrae actualmente en la Argentina.
- El crecimiento de la actividad impulsó un fuerte aumento de las exportaciones energéticas.
- El desarrollo de infraestructura será clave para sostener la expansión del sector.
- El oleoducto Vaca Muerta Sur permitirá ampliar la capacidad de transporte del crudo.
- La industria proyecta alcanzar el millón de barriles diarios entre fines de 2026 y comienzos de 2027.
La producción de petróleo en la Argentina alcanzó en mayo un nuevo máximo histórico al superar por primera vez los 900.000 barriles diarios, un hito que refleja la consolidación de Vaca Muerta como el principal eje del crecimiento de la industria hidrocarburífera nacional. El incremento de la actividad en los yacimientos no convencionales, acompañado por mayores inversiones y mejoras en la productividad, permitió que el país registrara el mayor nivel de extracción de crudo desde que existen registros de este tipo.
De acuerdo con los datos difundidos por la Secretaría de Energía, durante mayo se produjeron en promedio 903.700 barriles diarios, lo que representa un incremento del 19,6% respecto del mismo mes del año anterior. La cifra no solo supera ampliamente el volumen alcanzado en 2025, sino que establece una nueva referencia para un sector que continúa expandiéndose impulsado por el desarrollo del shale oil en la cuenca neuquina.
El desempeño de Vaca Muerta explica gran parte de esta evolución. La formación concentra actualmente el 69% de toda la producción petrolera argentina, consolidándose como el principal polo de extracción del país. En términos prácticos, casi siete de cada diez barriles producidos provienen de ese reservorio no convencional, cuya evolución modificó de manera significativa la estructura de la actividad energética nacional durante los últimos años.
Hasta ahora, el mayor registro de producción había sido alcanzado en octubre de 2025, cuando el promedio diario llegó a 859.500 barriles. La marca conseguida en mayo no solo supera ese antecedente, sino que rompe por primera vez la barrera simbólica de los 900.000 barriles diarios, un objetivo que la industria perseguía desde hace varios años.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el resultado y subrayó la importancia estratégica que el sector energético posee para el desarrollo económico del país. El crecimiento de la producción coincide con un escenario caracterizado por un aumento de las inversiones, una mayor eficiencia operativa en los desarrollos no convencionales y el avance de obras destinadas a ampliar la capacidad de transporte del petróleo hacia los principales centros de exportación.
El incremento de la producción comienza a reflejarse también en el comercio exterior. Durante mayo, el complejo de combustibles y energía exportó 1.745 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 167%. El desempeño estuvo impulsado principalmente por las ventas externas de petróleo crudo, que continúan ganando participación dentro del total de exportaciones argentinas.
En los primeros cinco meses del año, el sector acumuló exportaciones por 6.182 millones de dólares, lo que representa un incremento del 44,7% en comparación con el mismo período de 2025. Este resultado respondió tanto al aumento de los volúmenes exportados como al comportamiento favorable de los precios internacionales durante buena parte del período.
Las estimaciones privadas indican que las cantidades comercializadas crecieron más de un 30% interanual, mientras que los precios internacionales también acompañaron la tendencia alcista. Durante las semanas de mayor tensión geopolítica en Medio Oriente, el barril de Brent se mantuvo próximo a los 100 dólares, favoreciendo el ingreso de divisas para el sector energético argentino. Posteriormente, con la normalización del mercado internacional, la cotización retrocedió hasta ubicarse alrededor de los 70 dólares por barril, aunque ese nivel continúa siendo considerado competitivo para sostener nuevos proyectos de inversión.
El próximo desafío para la industria consiste en alcanzar una producción de un millón de barriles diarios. Diversos especialistas estiman que esa meta podría concretarse entre fines de 2026 y comienzos de 2027, siempre que continúe el actual ritmo de desarrollo de los proyectos y se concreten las obras de infraestructura previstas.
Entre ellas sobresale el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), cuya primera etapa permitirá incorporar aproximadamente 180.000 barriles diarios adicionales de capacidad de transporte. La obra busca resolver uno de los principales condicionantes que enfrenta actualmente el crecimiento del sector: la necesidad de ampliar la capacidad para trasladar el crudo desde los yacimientos hasta los puertos de exportación.
Las proyecciones de la industria señalan que, si el proceso de expansión mantiene su ritmo, la Argentina podría superar el millón y medio de barriles diarios hacia el inicio de la próxima década. En ese escenario, el petróleo no convencional pasaría a representar más del 80% de toda la producción nacional, consolidando definitivamente a Vaca Muerta como el principal activo energético del país y uno de los motores más importantes para la generación de divisas, inversiones y crecimiento económico.