ECONOMÍA Dante HERRERA

Hito energético: Vaca Muerta impulsa la producción de petróleo a un récord de 903.700 barriles diarios

El sector energético argentino ha consolidado su posición como el gran motor de la recuperación macroeconómica. Durante el mes de mayo, la extracción de crudo en el país alcanzó un récord histórico de 903,7 mil barriles diarios, registrando una notable expansión interanual del 19,6% en comparación con el mismo período de 2025. El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó las cifras oficiales y destacó que la cuenca no convencional de Vaca Muerta aportó el 69% del volumen total, pulverizando las estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, que preveía superar la barrera de los 900.000 barriles recién hacia finales de año.

Este hito productivo se concreta en medio de un escenario internacional complejo, caracterizado por el fin de los conflictos en Medio Oriente y la normalización del Estrecho de Ormuz, factores que arrastraron el precio del barril de Brent hacia los 72,24 dólares. Aunque esta tendencia bajista encendió debates sobre la rentabilidad de los yacimientos locales, los análisis técnicos de Aleph Energy aportaron tranquilidad al mercado: el punto de equilibrio de Vaca Muerta oscila entre los 48 y 61 dólares, manteniendo el negocio a salvo de la volatilidad externa. No obstante, exfuncionarios y especialistas advierten que si la cotización internacional perfora el piso de los 65 dólares, la ecuación financiera de los pozos que requieren mayor infraestructura complementaria comenzaría a experimentar tensiones.

La resiliencia de la formación neuquina frente a la caída de los precios internacionales encuentra su principal resguardo en las ventajas impositivas de la legislación vigente. El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) reduce el costo de equilibrio entre 3 y 4 dólares por barril, gracias a la rebaja del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25% y la exención temporal de las retenciones a la exportación. Este paraguas normativo ha dinamizado de forma agresiva la llegada de capitales privados a la región.

El ejemplo más nítido de este fuerte flujo de capitales es el megaproyecto Rincón de Aranda, propiedad de Pampa Energía, que ingresó al RIGI con una inversión de USD 4.500 millones. El yacimiento produce actualmente 27.000 barriles diarios y proyecta un techo de 45.000 barriles para 2027. Con esta incorporación, el programa oficial ya acumula 20 iniciativas aprobadas por un monto global de USD 46.000 millones, garantizando un horizonte de obras que blindará la competitividad de la matriz energética nacional a mediano plazo.