Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, atacaron posiciones en Yemen

Al menos 15 soldados alineados con el Gobierno yemení reconocido internacionalmente murieron y más de 20 resultaron heridos tras un ataque de los rebeldes hutíes chiíes, respaldados por Irán, contra posiciones militares en la provincia de Hudeida, sobre el mar Rojo.

El ataque, considerado el más intenso en la zona en los últimos años, comenzó el viernes por la noche y se extendió hasta la madrugada del sábado, con fuerte fuego de artillería sobre posiciones gubernamentales en el monte Dabas, en el área de Hays.

Fuentes militares y locales confirmaron que los insurgentes lograron tomar temporalmente posiciones de la 14.ª Brigada de Infantería del Ejército gubernamental, también conocida como Segunda Brigada Zaraniq. Sin embargo, las fuerzas leales recuperaron el control tras aproximadamente cuatro horas de combates con armas pesadas y medianas. El ministro de Estado yemení, Waleed al Qudaimi, confirmó las bajas en su cuenta de X y calificó el hecho como la “batalla del monte Dabas”.

El funcionario aseguró además que el Gobierno infligió “grandes pérdidas” a los hutíes y afirmó que habrían muerto más de 50 combatientes rebeldes, aunque estas cifras no fueron verificadas de manera independiente. Los insurgentes, que controlan desde 2014 amplias zonas del norte, centro y oeste del país, incluida la capital Saná, no emitieron respuesta oficial.

“El frente costero del mar Rojo nunca descansa”, sostuvo Al Qudaimi, al señalar que los ataques buscan debilitar la línea defensiva gubernamental en Hudeida. El episodio marca una escalada de la violencia tras años de relativa calma en la zona de Hays, en un contexto de movimientos militares crecientes y refuerzos en distintos frentes.

El hecho vuelve a exponer la fragilidad de la tregua mediada por la ONU desde 2022, que si bien redujo significativamente las hostilidades, no logró detener por completo los enfrentamientos localizados.

Hudeida es un punto estratégico clave por su acceso al mar Rojo y sus puertos, fundamentales para la ayuda humanitaria y el comercio del país. El nuevo enfrentamiento ocurre en medio de tensiones regionales renovadas, luego de amenazas hutíes contra intereses de Arabia Saudita, aliado del Gobierno yemení.

En ese contexto, el Gobierno saudí advirtió que la coalición liderada por Riad responderá “con firmeza y con fuerza sin precedentes” ante cualquier ataque contra su territorio. El portavoz militar Turki al Maliki afirmó que la respuesta será contundente frente a cualquier amenaza a la soberanía del reino.

La advertencia llegó tras declaraciones del portavoz hutí Yehya Sarea, quien amenazó con atacar “intereses vitales” saudíes, incluidos aeropuertos, si continúan las restricciones aéreas en zonas bajo control rebelde.

Al Maliki reiteró el apoyo de Arabia Saudita al Gobierno yemení reconocido internacionalmente y sostuvo que la coalición responderá a cualquier violación de la soberanía de Yemen.

Por su parte, los hutíes afirmaron haber lanzado misiles recientemente y haber obligado a aeronaves saudíes a retirarse del espacio aéreo en zonas bajo su control, aunque estas declaraciones no fueron confirmadas de forma independiente.