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Daza afirmó que la estabilidad económica aún no se refleja plenamente en la población

  • Daza reconoció que gran parte de la población aún no percibe los beneficios del programa económico
  • El Gobierno descartó aplicar políticas de mayor gasto para impulsar el consumo con fines electorales
  • La estrategia oficial apunta a sostener el crecimiento mediante inversión privada y mayor acceso al crédito
  • El viceministro admitió que las altas tasas de interés continúan limitando el financiamiento
  • Economía confirmó negociaciones con organismos internacionales para obtener nuevos créditos
  • El Gobierno aspira a llegar a 2027 con superávit fiscal, equilibrio externo, mayores reservas y un sistema financiero más sólido

El viceministro de Economía, José Luis Daza, sostuvo que el programa económico impulsado por el Gobierno comenzó a consolidar sus principales variables, aunque reconoció que una parte importante de la población todavía no percibe sus efectos en la vida cotidiana. El funcionario señaló que el proceso de estabilización continúa avanzando y expresó su confianza en que los beneficios comenzarán a reflejarse con mayor intensidad en los próximos meses.

Durante una entrevista televisiva, Daza admitió que numerosos argentinos aún no experimentan mejoras concretas derivadas de la marcha de la economía. No obstante, aseguró que las condiciones macroeconómicas comienzan a ordenarse y que ese escenario permitirá generar un impacto gradual sobre la actividad económica, el empleo y los ingresos.

El viceministro explicó que el objetivo del Gobierno es consolidar un esquema de crecimiento sostenible apoyado sobre bases macroeconómicas sólidas, evitando recurrir a políticas de expansión del gasto público para estimular el consumo. En ese sentido, descartó la posibilidad de implementar medidas de carácter electoral con vistas a los comicios presidenciales de 2027.

Según indicó, la estrategia oficial apunta a que la recuperación de la economía sea impulsada principalmente por la inversión privada y por una mayor disponibilidad de financiamiento para empresas y familias. Desde la visión del Ministerio de Economía, ese camino permitiría sostener un crecimiento de largo plazo sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.

En relación con el acceso al crédito, Daza reconoció que las condiciones financieras todavía presentan limitaciones. Explicó que las elevadas tasas de interés continúan restringiendo la demanda de préstamos y atribuyó esa situación tanto a la prudencia con la que operan las entidades financieras como al peso que mantiene la carga tributaria sobre distintos sectores de la economía.

Pese a esas dificultades, el funcionario destacó algunos indicadores que, según el Gobierno, muestran señales de recuperación. Entre ellos mencionó el crecimiento mensual registrado por los préstamos de corto plazo destinados a empresas, una evolución que el equipo económico interpreta como un reflejo de una mayor actividad productiva y de una recuperación gradual del financiamiento empresarial.

Daza sostuvo que el fortalecimiento del crédito constituye uno de los desafíos centrales de la actual etapa económica, ya que considera que una mayor disponibilidad de financiamiento resulta indispensable para acompañar el crecimiento de la inversión y del consumo privado una vez consolidada la estabilidad macroeconómica.

En otro tramo de sus declaraciones, el viceministro confirmó que el Gobierno mantiene negociaciones con organismos financieros internacionales para ampliar las fuentes de financiamiento del país. En ese marco, informó que se trabaja en la obtención de una nueva línea de crédito por aproximadamente 1.100 millones de dólares con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), además de otras instituciones multilaterales.

El funcionario señaló que esos recursos formarían parte de la estrategia oficial destinada a fortalecer la posición financiera del país y acompañar el proceso de estabilización económica impulsado por el Poder Ejecutivo.

Asimismo, reiteró que uno de los objetivos centrales del Gobierno consiste en recuperar el grado de inversión para la Argentina. Esa calificación permitiría mejorar el acceso a los mercados internacionales de crédito y reducir el costo del financiamiento tanto para el Estado como para el sector privado.

Desde la perspectiva del Ministerio de Economía, alcanzar ese objetivo contribuiría a ampliar las posibilidades de inversión, fortalecer el sistema financiero y generar condiciones más favorables para el crecimiento económico durante los próximos años.

Finalmente, Daza describió cuáles son las principales metas que el Gobierno aspira a consolidar antes de las elecciones presidenciales previstas para 2027. Entre ellas mencionó el mantenimiento del superávit fiscal, el equilibrio de las cuentas externas, un incremento de las reservas internacionales y el fortalecimiento del sistema financiero.

Según explicó, esos objetivos buscan reducir la vulnerabilidad de la economía frente a un año electoral y generar un marco de mayor previsibilidad para el desarrollo de la actividad económica.

Las declaraciones del viceministro reflejan la estrategia que el Gobierno sostiene desde el inicio de la gestión, basada en la consolidación del equilibrio macroeconómico como condición previa para una recuperación sostenida. Al mismo tiempo, reconocen que el desafío continúa siendo trasladar esa estabilidad a la economía cotidiana de los hogares, un proceso que, según la visión oficial, aún se encuentra en desarrollo.