Crecen las refinanciaciones de créditos ante el aumento de la morosidad bancaria
- La morosidad de los créditos familiares alcanzó el nivel más alto en más de veinte años
- Las refinanciaciones de préstamos crecieron 127% entre octubre de 2025 y mayo de 2026
- Los principales bancos ampliaron los programas para reestructurar deudas de clientes con dificultades de pago
- Uno de cada cuatro créditos en mora termina siendo refinanciado por las entidades financieras
- El Gobierno sostiene que el aumento de la mora responde al fuerte crecimiento previo del crédito
- Los bancos enfrentan el desafío de contener el riesgo sin frenar la expansión del financiamiento
El fuerte crecimiento que registró el crédito al consumo durante 2024 y los primeros meses de 2025 comenzó a mostrar una contracara en el sistema financiero. El incremento de la morosidad entre los préstamos otorgados a las familias impulsó a los bancos a expandir los programas de refinanciación, en un intento por contener el deterioro de las carteras y evitar que un mayor número de clientes caiga en incumplimientos más severos.
Los últimos datos oficiales disponibles muestran que el nivel de mora en los créditos destinados a las familias alcanzó el 12,7% en mayo, el porcentaje más elevado registrado en más de dos décadas. El escenario refleja las dificultades que enfrentan numerosos hogares para afrontar el pago de las cuotas en un contexto de tasas de interés elevadas y mayor endeudamiento.
Frente a esa situación, las entidades financieras intensificaron las renegociaciones de préstamos personales. Según cifras del Banco Central, el stock de financiaciones refinanciadas pasó de 1,09 billones de pesos en octubre de 2025 a 2,47 billones en mayo de 2026, lo que representa un incremento del 127% en apenas siete meses.
El fenómeno alcanzó a la mayor parte del sistema bancario, aunque con comportamientos diferentes según cada entidad. En términos absolutos, el Banco Galicia concentró el mayor volumen de refinanciaciones, al elevar su cartera desde 472.580 millones hasta 936.020 millones de pesos durante el período analizado.
No obstante, al observar la evolución porcentual, otras entidades registraron incrementos aún más pronunciados. El BBVA encabezó el crecimiento relativo con una expansión del 288% en las refinanciaciones, seguido por Banco Macro, con un aumento del 259%, y Banco Nación, que registró una suba del 235%. También mostraron incrementos significativos Santander y Banco Provincia, reflejando una tendencia extendida en todo el sistema financiero.
La evolución de estos indicadores también quedó reflejada en el peso que tienen las refinanciaciones dentro del total de los préstamos destinados a las familias. Entre octubre y mayo, esa participación pasó del 1,66% al 3,16%, prácticamente el doble en apenas siete meses.
Otro dato que comenzó a generar atención en el mercado financiero es el crecimiento de las refinanciaciones dentro del universo de los créditos en mora. Actualmente representan el 26,1% del total de los préstamos con problemas de pago, frente al 22,6% registrado siete meses antes. En otras palabras, uno de cada cuatro créditos que ingresa en mora termina siendo objeto de una reestructuración por parte de las entidades financieras.
Al mismo tiempo, el Banco Central registró un incremento en las categorías de mayor riesgo crediticio. Los préstamos clasificados como de alto riesgo crecieron de 1,98 billones a 5,12 billones de pesos, mientras que los considerados irrecuperables aumentaron desde 358.000 millones hasta cerca de 1,19 billones.
Especialistas del sector señalan que una parte de ese deterioro responde al fuerte crecimiento que experimentó el crédito durante los últimos meses, aunque reconocen que la evolución de estos indicadores comenzó a ser seguida con mayor atención por las entidades financieras y los analistas del mercado.
Desde el Gobierno buscaron relativizar el impacto de estos datos. El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo recientemente que el incremento de la morosidad constituye un fenómeno esperable luego de un período de fuerte expansión del crédito, particularmente en préstamos personales y financiaciones con tarjetas de crédito.
La visión oficial sostiene que el sistema financiero mantiene niveles de mora inferiores a los observados en otros procesos de crecimiento crediticio y que, por el momento, la situación no representa un riesgo para la estabilidad bancaria. Sin embargo, también reconoce que algunos segmentos de ingresos medios y bajos comenzaron a mostrar mayores dificultades para afrontar sus compromisos financieros.
En ese contexto, los principales bancos públicos implementaron programas específicos para asistir a los clientes con problemas de pago. Banco Nación lanzó un esquema de refinanciación para préstamos personales con plazos de hasta 72 meses, tasas fijas y montos de hasta 100 millones de pesos, mientras que Banco Provincia puso en marcha un plan orientado a reestructurar deudas antes de que los créditos ingresen en categorías de mayor riesgo.
El escenario plantea un nuevo desafío para el sistema financiero. Tras un período de fuerte expansión de los préstamos, las entidades deberán equilibrar el crecimiento del crédito con una administración más rigurosa del riesgo. Al mismo tiempo, el mantenimiento de tasas de interés superiores al 100% anual continúa limitando la recuperación de la demanda de financiamiento, un factor que el Gobierno considera clave para consolidar el proceso de recuperación económica.