El socialismo abre la puerta al consenso para avanzar con la reforma electoral en Santa Fe
El Partido Socialista anticipó que buscará construir acuerdos amplios durante el debate por la reforma electoral de Santa Fe y descartó fijar posiciones inamovibles sobre los principales puntos en discusión. Desde el espacio consideran que las nuevas reglas deben surgir del consenso entre oficialismo y oposición para garantizar un sistema electoral estable y con amplio respaldo político.
El presidente del bloque socialista en la Cámara de Diputados, Joaquín Blanco, sostuvo que el objetivo es alcanzar una legislación que represente a la mayor cantidad posible de fuerzas políticas y remarcó que el resultado final no responderá exclusivamente a la postura de un solo partido.
Según explicó, una reforma electoral sólida debe evitar que cualquier fuerza pueda modificar las reglas de juego en función de sus intereses circunstanciales.
Diferencias con la propuesta radical
Aunque el socialismo mantiene su propio proyecto de reforma presentado tanto en Diputados como en el Senado, existen diferencias importantes con la iniciativa impulsada por la Unión Cívica Radical.
Uno de los principales puntos de debate es el sistema de boletas para las elecciones generales.
Mientras el radicalismo propone reducir la cantidad de papeletas y concentrar las categorías en dos boletas, el socialismo plantea mantener el esquema actual, con una boleta independiente para cada categoría en disputa.
Otra diferencia gira en torno al piso electoral necesario para acceder al reparto de bancas en la Cámara de Diputados. El PS propone conservar el porcentaje vigente del 3%, mientras que la UCR impulsa elevar ese requisito al 5%.
Sin embargo, desde el socialismo evitaron cerrar la puerta a eventuales modificaciones y señalaron que el proceso legislativo demandará concesiones de todos los sectores.
Acuerdos que ya aparecen consolidados
Más allá de las diferencias, el Partido Socialista destacó que existen varios puntos sobre los cuales ya se observa un amplio consenso político.
Entre ellos mencionó la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), un mecanismo que fue respaldado en los proyectos presentados tanto por el oficialismo como por distintos espacios opositores.
También remarcaron que ninguna de las iniciativas propone abandonar la Boleta Única de Papel ni avanzar hacia un sistema de voto electrónico, alternativa que el socialismo continúa rechazando por considerar que ofrece menores garantías de transparencia y control.
La negociación continúa en la Legislatura
Mientras el debate avanza en ambas cámaras, distintos sectores políticos trabajan para acercar posiciones sobre los aspectos más controvertidos de la reforma.
Entre las alternativas que se analizan figura un esquema intermedio para las elecciones generales, con una cantidad de boletas inferior a la actual pero superior a la propuesta original del radicalismo.
También continúan las conversaciones sobre el porcentaje mínimo para acceder al reparto de bancas, donde no se descarta alcanzar un punto de equilibrio entre las distintas posturas.
En ese escenario, el voto del senador socialista Paco Garibaldi podría adquirir un papel decisivo durante la discusión en la Cámara Alta. Su posición permitirá medir hasta dónde está dispuesto a ceder el Partido Socialista en la búsqueda de una reforma electoral consensuada que reúna el mayor respaldo político posible.