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Biró cargó contra Flybondi y afirmó que la empresa "nunca debió haber volado"

  • Pablo Biró sostuvo que Flybondi nunca debió haber comenzado a operar por las irregularidades que, según denunció, arrastró desde su origen.
  • El dirigente afirmó que la paralización de la empresa evitó que la crisis derivara en un accidente de mayor gravedad.
  • También responsabilizó al Gobierno Nacional por el debilitamiento de los mecanismos de control sobre la actividad aerocomercial.
  • Biró cuestionó el accionar de la Justicia y aseguró que las denuncias contra la empresa no recibieron una respuesta adecuada.
  • Según el titular de APLA, los pasajeros viajaron por debajo de los estándares de seguridad de la industria y enfrentan dificultades para reclamar.
  • Las declaraciones reabrieron el debate sobre los controles estatales, la seguridad aérea y el funcionamiento del modelo de aerolíneas de bajo costo.

La reanudación de las operaciones de Flybondi, luego de casi dos semanas de paralización, reavivó la polémica en torno a la situación de la compañía aérea. El secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Pablo Biró, formuló duras acusaciones contra la empresa, cuestionó el accionar del Gobierno Nacional y de los organismos de control, y aseguró que la crisis que atraviesa la aerolínea era una consecuencia previsible de un modelo que, según sostuvo, funcionó durante años con escasa fiscalización.

El dirigente sindical consideró que el reinicio de los vuelos constituye una noticia positiva únicamente porque la interrupción de las operaciones se produjo por problemas financieros y no como consecuencia de un accidente aéreo. En ese marco, afirmó que la empresa estuvo en reiteradas oportunidades al borde de protagonizar episodios de mayor gravedad y calificó como un "milagro" que la situación no haya derivado en un desenlace más serio.

Biró aseguró que las irregularidades de Flybondi no son recientes, sino que se remontan a los primeros años de funcionamiento de la compañía. En ese sentido, sostuvo que, de haberse realizado las auditorías correspondientes con el rigor necesario, la empresa no habría podido mantenerse operativa durante tanto tiempo.

Además, vinculó el deterioro de la situación con las políticas implementadas por la administración de Javier Milei, al considerar que durante ese período se debilitaron los mecanismos de control existentes sobre la actividad aerocomercial. También apuntó contra el Poder Judicial, al que acusó de no avanzar sobre las denuncias vinculadas con el funcionamiento de la empresa.

Durante sus declaraciones, el titular de APLA afirmó que Flybondi registró numerosos incidentes relacionados con cuestiones de seguridad operacional, mantenimiento y habilitaciones técnicas. Según manifestó, esas situaciones serían consecuencia de un modelo empresarial basado en la ausencia de controles efectivos, lo que, a su juicio, permitió que la compañía continuara operando pese a las deficiencias señaladas.

Las críticas también alcanzaron al Estado nacional. Biró sostuvo que existió una falta de supervisión que terminó perjudicando a miles de pasajeros y cuestionó que la empresa pudiera continuar comercializando pasajes pese a mantener deudas con distintos proveedores y afrontar múltiples reclamos judiciales.

En ese contexto, afirmó que muchos usuarios encuentran serias dificultades para obtener compensaciones cuando sufren cancelaciones o incumplimientos. Según explicó, el costo de iniciar acciones legales suele superar el valor de los pasajes adquiridos, circunstancia que, en su opinión, desalienta la presentación de reclamos y termina favoreciendo a la compañía.

El dirigente fue aún más allá al definir el modelo de negocios de Flybondi como un sistema que, según su interpretación, no estuvo orientado prioritariamente al transporte de pasajeros sino a obtener beneficios económicos aprovechando las escasas posibilidades de los consumidores para reclamar judicialmente por los incumplimientos.

Las declaraciones de Biró se producen en un momento particularmente delicado para la empresa, luego de un prolongado período de suspensión de vuelos que afectó a miles de pasajeros y generó incertidumbre sobre la continuidad de sus operaciones. La normalización de los servicios permitió retomar la actividad, aunque las críticas sobre la situación financiera y operativa de la compañía continúan ocupando un lugar central en el debate sobre el funcionamiento del mercado aerocomercial argentino.

Las afirmaciones del dirigente sindical también vuelven a instalar la discusión sobre el alcance de los controles estatales en materia de seguridad aérea y sobre la responsabilidad de los organismos encargados de supervisar el cumplimiento de las normas que regulan la actividad. Mientras la empresa intenta recuperar la normalidad operativa, el episodio abre un nuevo capítulo en la controversia sobre el modelo de las aerolíneas de bajo costo y el equilibrio entre la competencia, la sustentabilidad económica y las garantías de seguridad para los pasajeros.