YPF descartó una baja inmediata en los combustibles y atribuyó la demora al repunte del precio internacional del petróleo
- Horacio Marín afirmó que todavía no existen condiciones para reducir el precio de las naftas.
- YPF atribuyó la demora al nuevo aumento del petróleo provocado por el conflicto en Medio Oriente.
- La compañía defendió la aplicación de un "buffer de precios" para amortiguar el impacto de la volatilidad internacional.
- El rebrote de las tensiones geopolíticas volvió a impulsar el valor del barril de Brent.
- Marín estimó que la Argentina podría alcanzar una producción cercana al millón de barriles diarios hacia fines de 2026.
- El presidente de YPF también destacó el potencial de Vaca Muerta y valoró la evolución del litigio internacional por la expropiación de la empresa.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, descartó que en el corto plazo pueda producirse una reducción en los precios de las naftas y explicó que la reciente recuperación del valor internacional del petróleo volvió a alejar esa posibilidad. El directivo sostuvo que el mercado aún no alcanzó el punto de equilibrio necesario para trasladar una baja a los surtidores y aseguró que el repunte del barril de crudo Brent, impulsado por la reactivación del conflicto en Medio Oriente, postergó las expectativas que se habían generado en las últimas semanas.
"Todavía no llegamos al valor de equilibrio para bajar el precio de las naftas", afirmó Marín durante una entrevista radial. Según explicó, el incremento registrado en el mercado internacional del petróleo hizo que ese objetivo se alejara nuevamente. "Con estos precios se dilata más", agregó al referirse a la evolución del Brent.
Las declaraciones llegan después de que distintos analistas comenzaran a especular con una posible reducción en el precio de los combustibles, luego de que el petróleo registrara una baja durante un período de relativa calma en el conflicto geopolítico en Medio Oriente. Sin embargo, el nuevo aumento del crudo modificó ese escenario y volvió a generar presión sobre los costos de las refinadoras.
Marín defendió además la estrategia aplicada por las empresas del sector para amortiguar el impacto de las fuertes oscilaciones del precio internacional sobre los consumidores argentinos. En ese sentido, explicó que las refinadoras implementaron un mecanismo de compensación conocido como "buffer de precios", destinado a evitar que cada variación del mercado externo se traslade de manera inmediata a los surtidores.
Según indicó, durante los momentos de mayor tensión internacional las compañías decidieron absorber parte del incremento del petróleo, evitando trasladar la totalidad del aumento a los precios locales. Posteriormente, cuando el valor internacional comenzó a retroceder, las empresas aprovecharon ese margen para recuperar parte del desfase acumulado, manteniendo relativamente estables los precios internos.
De acuerdo con el presidente de YPF, esa política permitió reducir el impacto que hubiera tenido una actualización inmediata de los combustibles sobre la inflación y sobre el bolsillo de los consumidores, aunque también implicó que una eventual baja demorara más tiempo en reflejarse en el mercado doméstico.
El conflicto en Medio Oriente volvió a alterar ese proceso. Tras un breve período de distensión diplomática, durante el cual el Brent había descendido hasta niveles cercanos a los 70 dólares por barril, el recrudecimiento de las hostilidades impulsó nuevamente las cotizaciones internacionales, que regresaron a valores cercanos a los 85 dólares.
La volatilidad del mercado energético estuvo vinculada, principalmente, a la incertidumbre generada por el conflicto armado y por las dificultades para el tránsito marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores para el transporte mundial de petróleo.
Durante el pico de esa crisis, las refinadoras locales registraron incrementos acumulados de hasta 24% en los combustibles, aunque esos ajustes no llegaron a reflejar completamente el aumento del costo internacional del crudo. Precisamente esa diferencia es la que las empresas buscaron compensar mediante el esquema de amortiguación de precios.
Marín también se refirió a las perspectivas de la producción petrolera argentina y sostuvo que hacia fines de este año el país podría alcanzar un volumen cercano al millón de barriles diarios. A su juicio, ese nivel permitiría consolidar un importante crecimiento de las exportaciones energéticas durante el período 2031-2032.
El titular de YPF destacó además el potencial de Vaca Muerta, al considerar que posee una calidad geológica superior a la de otros yacimientos no convencionales y que posiciona a la Argentina como un proveedor confiable dentro del mercado energético internacional.
Por otra parte, el directivo hizo referencia a la evolución del litigio internacional por la expropiación de YPF y valoró las recientes novedades favorables registradas en la Justicia de Estados Unidos. En ese marco, sostuvo que la actual administración nacional contribuyó a mejorar la percepción internacional respecto de la posición argentina en esa causa.
Mientras tanto, el comportamiento del precio internacional del petróleo continuará siendo uno de los principales factores que determinarán la evolución de los combustibles en el mercado local. En ese escenario, desde YPF consideran que aún no existen las condiciones necesarias para aplicar una reducción en las naftas, pese a las expectativas que se habían instalado entre los consumidores durante las últimas semanas.