Las provincias redujeron su superávit fiscal y enfrentan un escenario de menores ingresos y mayores desafíos sociales
- El superávit primario de las provincias cayó al 0,2% del PBI durante el primer trimestre de 2026.
- La reducción de las transferencias nacionales y la menor recaudación explican gran parte del deterioro fiscal.
- Los principales impuestos provinciales mostraron caídas reales en la mayoría de las jurisdicciones.
- El impuesto Inmobiliario fue la única excepción al registrar un crecimiento consolidado.
- Chaco encabezó el ranking de provincias con mayores dificultades sociales, según el informe de Empiria.
- La Ciudad Autónoma de Buenos Aires lideró el ranking por sus mejores indicadores sociales, educativos y laborales.
Las cuentas públicas de las provincias comenzaron 2026 con un marcado deterioro respecto de los dos años anteriores. La combinación de una menor recaudación tributaria, la caída de la actividad económica y la reducción de las transferencias discrecionales desde la Nación provocó una fuerte disminución del superávit fiscal, reduciendo el margen financiero de los gobiernos provinciales para afrontar gastos corrientes, inversiones y compromisos de deuda.
De acuerdo con un informe elaborado por la consultora Empiria, el primer trimestre del año cerró con un superávit primario equivalente al 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra que representa un retroceso frente al 0,4% registrado en igual período de 2025 y muy por debajo del 0,9% alcanzado durante el primer trimestre de 2024, el nivel más elevado de la serie analizada.
El relevamiento muestra que el resultado de 2026 constituye uno de los registros más bajos de los últimos trece años para un primer trimestre. Solamente los años 2012 y 2013 exhibieron cifras similares, con superávits del 0,1% y 0,2% del PBI, respectivamente.
Según el análisis, el deterioro responde principalmente a dos factores. Por un lado, la reducción de las transferencias discrecionales enviadas por el Gobierno nacional a las provincias y, por otro, la menor recaudación real de impuestos coparticipables, consecuencia de un contexto de menor nivel de actividad económica.
Como resultado, los gobernadores disponen de un margen fiscal considerablemente menor que el observado durante 2025 para financiar el funcionamiento del Estado provincial, realizar inversiones o afrontar vencimientos de deuda.
La situación también quedó reflejada en la evolución de la recaudación tributaria propia de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) indicó que los principales tributos provinciales mostraron, en términos generales, una evolución negativa durante los primeros cinco meses del año.
El impuesto sobre los Ingresos Brutos, principal fuente de recursos propios de las provincias, registró una caída real acumulada del 3,4% respecto del mismo período de 2025. El descenso alcanzó a 17 de las 24 jurisdicciones del país.
Las mayores bajas correspondieron a Misiones, con una disminución del 20,4%; La Rioja, con una caída del 12,6%; y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que registró un retroceso del 7,6%. En sentido contrario, Neuquén, San Juan y Río Negro mostraron incrementos en su recaudación.
Una tendencia similar se observó en el impuesto de Sellos, cuya recaudación disminuyó 2,7% en términos reales. Nuevamente, 17 jurisdicciones presentaron caídas, encabezadas por Catamarca, La Rioja y Misiones, mientras que Chubut, Santiago del Estero y La Pampa registraron los mayores aumentos.
La excepción fue el impuesto Inmobiliario, que mostró un crecimiento real consolidado del 9,9%. Sin embargo, ese resultado también presentó fuertes diferencias entre provincias. Mientras Chaco, Salta y Entre Ríos registraron importantes incrementos, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Misiones sufrieron pronunciadas caídas en la recaudación.
En tanto, el impuesto Automotor acumuló un descenso real del 1,9%. Entre las jurisdicciones relevadas, Buenos Aires, Santiago del Estero y Tucumán encabezaron las mayores bajas, mientras que La Pampa, San Juan y Entre Ríos exhibieron aumentos.
Más allá de la situación fiscal, el informe de Empiria también analizó distintos indicadores sociales y elaboró un ranking de desempeño provincial a partir de variables vinculadas con pobreza, indigencia, informalidad laboral, condiciones habitacionales, cobertura de salud, resultados educativos y alcance de la Asignación Universal por Hijo.
Según ese relevamiento, Chaco presenta el escenario social más complejo del país, al registrar la mayor tasa de indigencia, elevados niveles de pobreza, importantes déficits habitacionales, bajos resultados educativos y la mayor cantidad de beneficiarios de la AUH en relación con su población.
En los últimos lugares también aparecen San Juan y Tucumán, esta última con el mayor nivel de informalidad laboral del país y un desempeño educativo entre los más bajos.
La provincia de Buenos Aires ocupa el puesto 20 del ranking social. El informe señala que presenta elevados niveles de pobreza e indigencia, una de las tasas de desempleo más altas del país y dificultades en materia habitacional.
En el extremo opuesto se ubica la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que lidera el ranking gracias a sus mejores indicadores en materia de pobreza, informalidad, cobertura de salud, condiciones habitacionales y desempeño educativo.
Detrás aparecen Río Negro, Tierra del Fuego y Neuquén, provincias que exhiben mejores resultados en el mercado laboral, menores niveles de pobreza y una mayor cobertura sanitaria.
Los datos reflejan que el deterioro fiscal no constituye el único desafío para las administraciones provinciales. La evolución de la recaudación y las diferencias sociales entre jurisdicciones configuran un escenario heterogéneo, en el que las restricciones presupuestarias conviven con demandas crecientes en materia de empleo, educación, vivienda y asistencia social.