El lácteo recomendado por nutricionistas que puede ayudar a reducir la presión arterial
Las estrategias nutricionales para el manejo de la presión arterial alta han cambiado en los últimos años y actualmente se enfocan en priorizar alimentos con bajo contenido de sodio y mayor aporte de minerales esenciales. Dentro de este enfoque, distintos especialistas destacan que algunos lácteos pueden formar parte de una alimentación saludable para quienes buscan cuidar su salud cardiovascular.
Entre ellos, el queso suizo aparece como una de las opciones más recomendadas para ayudar al control de la presión arterial, principalmente por tres características: su menor cantidad de sodio en comparación con otros quesos, su aporte de calcio y la presencia de péptidos bioactivos que podrían tener efectos beneficiosos sobre la tensión arterial.
Diversas investigaciones analizaron la relación entre el consumo de lácteos con bajo contenido de sal y la salud cardiovascular. Una revisión de la American Heart Association señaló que los productos lácteos ricos en calcio, potasio y magnesio pueden ser favorables para personas con hipertensión, siempre que se elijan variedades con menor cantidad de sodio.
Según un artículo publicado por EatingWell, revisado por la dietista Kelly Plowe, el queso suizo se destaca justamente por esa combinación de nutrientes. La especialista Sheri Gaw explicó que esta variedad puede favorecer niveles más saludables de presión arterial debido a su perfil nutricional.
Por qué el queso suizo puede ser una mejor opción frente a otros quesos
Uno de los principales factores relacionados con la hipertensión es el consumo excesivo de sodio. En ese sentido, el queso suizo se diferencia porque contiene menos sal que muchas otras variedades.
Una porción de 28 gramos de queso suizo aporta aproximadamente 52 miligramos de sodio, lo que representa cerca del 2% del valor diario recomendado. En comparación, la misma cantidad de queso cheddar contiene alrededor de 185 miligramos de sodio, casi cuatro veces más.
Además, este lácteo es una fuente importante de calcio, un mineral clave para el funcionamiento del sistema cardiovascular. Esa misma porción de queso suizo aporta cerca del 20% del valor diario recomendado de calcio.
El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH) destaca que una ingesta adecuada de calcio puede contribuir a mantener los vasos sanguíneos relajados y favorecer una regulación adecuada de la presión arterial. Sin embargo, los especialistas remarcan que debe consumirse dentro de una alimentación equilibrada y en cantidades moderadas.
Los compuestos del queso suizo que estudia la ciencia
Además de sus minerales, el queso suizo contiene proteínas que pueden liberar péptidos bioactivos durante la digestión, compuestos que fueron relacionados con posibles efectos antihipertensivos.
Entre ellos se encuentran los péptidos Ile-Pro-Pro y Val-Pro-Pro, que fueron estudiados por su capacidad para favorecer una leve relajación de los vasos sanguíneos.
Investigaciones realizadas sobre péptidos derivados de la fermentación de la leche sugieren que pueden tener un efecto vasodilatador moderado, especialmente en personas con prehipertensión o hipertensión leve. De todos modos, los especialistas aclaran que el queso por sí solo no reemplaza los tratamientos médicos ni una alimentación completa orientada al cuidado cardiovascular.
Cómo incorporarlo a una dieta saludable para el corazón
Los expertos señalan que no alcanza solamente con elegir un tipo de queso, sino que es importante mantener un patrón alimentario general que favorezca la salud cardiovascular.
Entre las recomendaciones se encuentran:
- Priorizar dietas como la DASH y la mediterránea, basadas en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables.
- Reducir el consumo de sal y reemplazarla por hierbas y especias como ajo, jengibre, albahaca u orégano.
- Limitar el alcohol y realizar actividad física de manera regular.
Para incorporarlo a la alimentación diaria, los especialistas sugieren combinar queso suizo con frutas como una opción de snack bajo en sodio, o utilizarlo en preparaciones como sándwiches con vegetales, ensaladas o acompañamientos con cereales integrales.
En conclusión, el queso suizo puede ser una alternativa interesante dentro de una dieta enfocada en controlar la presión arterial gracias a su bajo contenido de sodio, su aporte de calcio y sus compuestos bioactivos, aunque sus beneficios dependen de formar parte de un estilo de vida saludable en conjunto.