El Gobierno prepara una reforma para eliminar gradualmente el impuesto al cheque
- El Gobierno prevé enviar una reforma tributaria antes de 2027.
- La iniciativa contempla la eliminación gradual del impuesto al cheque.
- El tributo podría computarse progresivamente como pago a cuenta de Ganancias.
- El esquema tomaría como referencia el régimen vigente para las pymes.
- La reforma convivirá con el cronograma de reducción de las retenciones.
- El equilibrio fiscal seguirá siendo la principal condición para avanzar con los cambios.
El Gobierno nacional avanza en el diseño de una reforma tributaria que buscará reducir la presión impositiva y modificar algunos de los principales tributos vigentes. Entre los cambios más relevantes figura la eliminación gradual del impuesto sobre los Débitos y Créditos Bancarios, conocido como impuesto al cheque, una iniciativa que el presidente Javier Milei anticipó que enviará al Congreso antes de 2027.
La propuesta forma parte de una estrategia más amplia orientada a simplificar el sistema tributario, reducir impuestos considerados distorsivos y mantener, al mismo tiempo, el equilibrio fiscal como uno de los pilares centrales del programa económico.
Según adelantó el mandatario, el proyecto buscará disminuir la incidencia de los tributos sobre las decisiones de inversión y producción, promoviendo un esquema que otorgue un tratamiento similar a los contribuyentes que se encuentren en iguales condiciones.
La iniciativa viene siendo elaborada desde el inicio de la actual gestión por el Ministerio de Economía y la Secretaría de Hacienda. Sin embargo, la necesidad de preservar el superávit fiscal y la limitada capacidad legislativa del oficialismo postergaron su tratamiento. Con un escenario político más favorable, el Ejecutivo considera que existen mejores condiciones para impulsar la reforma.
Dentro del paquete de modificaciones, el impuesto al cheque aparece como uno de los principales objetivos debido a que el propio Gobierno lo considera uno de los gravámenes más distorsivos del sistema tributario.
Actualmente, este impuesto aplica una alícuota del 0,6% sobre cada débito y cada crédito bancario, lo que representa una carga total del 1,2% sobre las operaciones realizadas a través del sistema financiero.
La intención oficial es avanzar hacia su eliminación mediante un proceso gradual, similar al esquema implementado para la reducción de los derechos de exportación. Mientras se desarrolla esa transición, el Gobierno analiza ampliar progresivamente la posibilidad de computar el impuesto al cheque como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, hasta alcanzar finalmente el 100% y permitir su posterior eliminación.
El mecanismo tomaría como referencia el régimen que actualmente beneficia a las pequeñas y medianas empresas. En la actualidad, las micro y pequeñas empresas pueden descontar la totalidad del impuesto abonado de su obligación en Ganancias. En el caso de las medianas empresas del tramo industrial, el porcentaje permitido asciende al 60%, mientras que para el resto de las categorías alcanza el 33%.
Además, las microempresas cuentan con la posibilidad de utilizar una parte del impuesto para cancelar contribuciones patronales, una herramienta que el Gobierno evalúa como antecedente para una futura ampliación del régimen.
La reforma tributaria conviviría con el cronograma de reducción gradual de las retenciones a las exportaciones, otro de los compromisos asumidos por la administración nacional.
En el sector industrial, el esquema contempla una primera etapa ya vigente con la eliminación de retenciones para más de mil insumos industriales y autopartes específicas. Posteriormente, entre julio de 2026 y mayo de 2027, continuará una reducción mensual de alícuotas para distintos productos industriales, incluidos vehículos, camiones, ómnibus y productos petroquímicos. La eliminación total de las retenciones industriales está prevista para junio de 2027.
En el ámbito agropecuario, el cronograma presenta distintos ritmos según el tipo de producción. El trigo y la cebada ya redujeron sus derechos de exportación al 5,5%, mientras que la soja, el maíz, el sorgo y el girasol seguirán un proceso escalonado que se extenderá entre 2027 y 2028.
En el caso del complejo sojero, las alícuotas disminuirán mensualmente durante 2027 y acelerarán su reducción a lo largo de 2028, mientras que los derivados industriales y el biodiésel acompañarán una trayectoria similar. Paralelamente, determinados biocombustibles elaborados con otras materias primas ya quedaron exentos del tributo.
Desde el Gobierno sostienen que este tipo de mecanismos permiten avanzar hacia una menor carga tributaria sin afectar el equilibrio de las cuentas públicas, objetivo que continúa siendo considerado prioritario para la política económica.
La estrategia oficial apunta a combinar una reducción gradual de impuestos con un esquema de transición que evite un impacto significativo sobre la recaudación fiscal. En ese contexto, la ampliación del cómputo del impuesto al cheque como pago a cuenta de Ganancias aparece como una de las herramientas elegidas para facilitar el proceso hasta su eventual eliminación definitiva, siempre condicionada a la evolución de las variables fiscales y económicas.