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El petróleo desplazó al agro y se convirtió en el principal producto de exportación argentino

  • El petróleo crudo fue el principal producto de exportación argentino durante el primer semestre de 2026.
  • Las ventas externas del sector crecieron 47,7% y alcanzaron los u$s4.693 millones.
  • El crudo desplazó al maíz y a la harina de soja del liderazgo exportador.
  • La balanza comercial energética registró un superávit superior a los u$s5.000 millones.
  • Vaca Muerta consolidó su papel como motor del crecimiento de las exportaciones energéticas.
  • El oleoducto VMOS busca ampliar la capacidad exportadora y potenciar el ingreso de divisas.

El petróleo crudo alcanzó un nuevo hito para la economía argentina al convertirse en el principal producto de exportación durante el primer semestre de 2026, desplazando por primera vez a los tradicionales complejos agroindustriales que históricamente encabezaban las ventas externas del país. El crecimiento de la producción no convencional en Vaca Muerta y el sostenido aumento de los envíos al exterior permitieron que el sector energético asumiera un papel cada vez más relevante en la generación de divisas.

De acuerdo con datos elaborados sobre la base de información del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las exportaciones de aceites crudos de petróleo totalizaron u$s4.693 millones entre enero y junio, lo que representó un incremento interanual del 47,7% respecto de los u$s3.177 millones registrados en igual período de 2025. La mejora implicó un aumento de u$s1.516 millones en apenas un año.

Con ese desempeño, el petróleo explicó el 9,5% del total de las exportaciones argentinas durante el semestre y pasó a liderar el ranking individual de productos exportados. Los principales destinos de esas ventas fueron Estados Unidos, Chile, Tailandia, Australia y Uruguay, reflejando una creciente diversificación de los mercados compradores.

El maíz en grano quedó en el segundo lugar, con exportaciones por u$s4.171 millones, lo que significó una mejora interanual del 6,7%. Entre sus principales destinos se ubicaron Vietnam, Argelia, Perú, Egipto y Arabia Saudita.

En el tercer puesto se ubicó la harina y los pellets derivados de la extracción del aceite de soja, que alcanzaron ventas externas por u$s4.161 millones. Aunque el complejo sojero mantuvo un importante volumen de exportaciones, su crecimiento fue de apenas 0,7%, insuficiente para conservar el liderazgo que había mostrado durante el año anterior.

El listado de los principales productos exportados continuó con el aceite de soja en bruto, que generó u$s3.163 millones; el oro para uso no monetario, con u$s2.913 millones y una destacada expansión del 51,2%; y los vehículos para transporte de personas, que alcanzaron u$s2.510 millones, con una mejora del 16,8%.

También integraron el ranking el trigo y morcajo, la carne bovina congelada, el aceite de girasol en bruto y los porotos de soja, completando un grupo de diez productos que concentró aproximadamente el 55% del total exportado por la Argentina durante el primer semestre.

En conjunto, las ventas externas argentinas sumaron u$s49.454 millones, cifra que representó un crecimiento interanual del 24,4% y consolidó la recuperación del comercio exterior. Dentro de ese contexto, el protagonismo alcanzado por el petróleo evidencia el cambio estructural que comienza a experimentar la matriz exportadora del país.

El fortalecimiento del sector energético también tuvo un impacto directo sobre la balanza comercial. Durante el semestre, el rubro combustibles y energía registró un superávit de u$s5.076 millones, un incremento del 61,7% respecto de igual período del año pasado.

Las exportaciones energéticas alcanzaron u$s6.594 millones, mientras que las importaciones totalizaron u$s1.518 millones. Dentro de ese bloque, el petróleo crudo concentró el 71,2% de todas las ventas externas, muy por encima de otros productos como las naftas, el butano licuado y el propano licuado.

No obstante, el invierno volvió a poner en evidencia algunas limitaciones estructurales del sistema energético argentino. Durante los meses de mayor demanda fue necesario incrementar las importaciones de gas natural licuado y gasoil para abastecer el consumo interno, debido a que la producción nacional de gas resulta insuficiente para cubrir los picos estacionales y a las restricciones existentes en la capacidad de transporte desde las cuencas productoras hacia los principales centros urbanos.

Pese a ese incremento de las compras externas, el fuerte crecimiento de las exportaciones petroleras permitió sostener un amplio saldo comercial positivo para el sector.

Las perspectivas para el resto del año continúan siendo favorables. Las proyecciones estiman que las exportaciones energéticas podrían alcanzar u$s11.300 millones durante 2026, mientras que el próximo gran impulso llegaría con la puesta en funcionamiento del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), cuya construcción supera el 75% de avance.

La nueva infraestructura permitirá ampliar significativamente la capacidad de evacuación de petróleo desde la cuenca neuquina hacia la costa atlántica, incrementando el potencial exportador de Vaca Muerta. De concretarse las previsiones para 2027, las ventas externas del sector energético podrían superar los u$s18.500 millones, consolidando al petróleo como uno de los principales motores de generación de divisas y marcando un cambio histórico en la composición de las exportaciones argentinas.