La crisis de Metalfor se profundiza: busca reducir un 60% de su plantilla en Córdoba por el derrumbe del mercado de maquinaria agrícola
- Metalfor busca reducir un 60% de su personal en la planta de Marcos Juárez mediante un plan de retiros voluntarios.
- La empresa enfrenta una fuerte caída de ventas y dificultades para financiar la producción de maquinaria agrícola.
- La UOM advirtió que podrían producirse despidos si los trabajadores no adhieren al programa propuesto.
- El ajuste alcanza tanto a áreas productivas como administrativas de la fábrica cordobesa.
- La compañía atraviesa una delicada situación financiera con un elevado nivel de endeudamiento.
- La crisis del sector de maquinaria agrícola continúa impactando sobre la producción y el empleo industrial.
La crisis que atraviesa la industria de la maquinaria agrícola continúa agravándose y vuelve a impactar de lleno sobre el empleo. En este contexto, Metalfor, una de las principales fabricantes de cosechadoras y pulverizadoras del país, puso en marcha un profundo proceso de reestructuración que contempla una reducción del 60% de su personal en la planta ubicada en Marcos Juárez, provincia de Córdoba. La medida refleja las dificultades que enfrenta el sector como consecuencia de la caída de las ventas, las restricciones para acceder al financiamiento y el deterioro de la actividad agroindustrial.
De acuerdo con fuentes gremiales y del sector metalmecánico, el plan impulsado por la empresa apunta a desvincular a 225 trabajadores sobre una dotación total de 375 empleados en ese establecimiento. La estrategia inicial consiste en ofrecer retiros voluntarios, aunque desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) advierten que, si la adhesión resulta insuficiente, podrían producirse despidos directos durante las próximas semanas.
El escenario responde a una combinación de factores que vienen deteriorando la situación financiera de la compañía desde comienzos del año. La fuerte desaceleración de la demanda de maquinaria agrícola, la postergación de inversiones por parte de los productores y la escasez de líneas de crédito accesibles para financiar la compra de equipos de gran porte provocaron una significativa acumulación de unidades sin vender y una marcada caída del flujo de ingresos.
La menor actividad obligó a la dirección de Metalfor a revisar su estructura de costos y avanzar con un programa de reducción de personal que alcanza tanto a sectores productivos como administrativos. El ajuste comprende operarios de las líneas de soldadura, ensamblado, ingeniería de procesos y distintas áreas de apoyo, en un intento por adecuar el tamaño de la empresa al actual nivel de actividad.
Desde el gremio metalúrgico manifestaron preocupación por las condiciones planteadas para los retiros voluntarios. Los representantes de los trabajadores señalaron que las propuestas incluyen esquemas de pago escalonados y expresaron dudas respecto de las garantías para el cobro íntegro de las indemnizaciones o de los montos acordados, especialmente en un contexto económico caracterizado por la volatilidad financiera.
La posibilidad de que los trabajadores rechacen mayoritariamente las propuestas incrementó la tensión entre la empresa y el sindicato. En ese escenario, la UOM analiza solicitar la intervención de las autoridades laborales para intentar evitar despidos masivos y abrir una instancia de negociación que permita encontrar alternativas al proceso de reducción de personal.
La situación de Metalfor, sin embargo, no constituye un caso aislado. Representantes de la industria sostienen que gran parte del sector de maquinaria agrícola atraviesa una etapa de fuerte ajuste como consecuencia de la pérdida de rentabilidad de los productores, el incremento de los costos de fabricación y el encarecimiento de numerosos insumos importados. Todo ello redujo significativamente la demanda de nuevos equipos y obligó a varias empresas a replantear sus estructuras operativas.
Especialistas del sector advierten que una reducción tan importante del personal podría generar dificultades cuando el mercado recupere dinamismo, ya que la reconstrucción de equipos técnicos especializados demanda tiempo y capacitación, especialmente en una industria de alta complejidad tecnológica.
El conflicto laboral además se produce sobre un escenario de creciente fragilidad financiera de la compañía. Días antes de anunciar el nuevo programa de retiros voluntarios en Marcos Juárez, Metalfor había concretado el despido de 35 operarios en su planta de Noetinger, en una decisión que provocó un fuerte malestar entre los trabajadores.
Aquellas desvinculaciones adquirieron especial repercusión debido al momento elegido para comunicarlas. Mientras gran parte del personal había recibido autorización para retirarse anticipadamente y seguir un partido de la selección argentina durante el Mundial de fútbol, los empleados afectados comenzaron a recibir mensajes de texto notificándolos para retirar las cartas documento con sus despidos.
Ese episodio ocurrió apenas una semana después de que la empresa solicitara formalmente la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba. En esa presentación, Metalfor reconoció atrasos en el pago de salarios de sus más de 600 trabajadores directos y expuso una compleja situación financiera, con un pasivo superior a los 52.000 millones de pesos, compromisos con más de una veintena de entidades financieras y cientos de cheques rechazados.
El nuevo plan de ajuste confirma la profundidad de la crisis que atraviesa la industria de la maquinaria agrícola y refleja las dificultades que enfrentan empresas históricas para sostener sus niveles de producción y empleo en un contexto de fuerte retracción del mercado interno.