La inflación porteña sorprendió al mercado con un salto al 2,9% y superó ampliamente las previsiones
- La inflación de la Ciudad de Buenos Aires se aceleró al 2,9% en julio y superó las previsiones del mercado.
- El incremento estuvo impulsado principalmente por los servicios, los precios estacionales y los aumentos regulados.
- Recreación, hoteles, educación y transporte encabezaron las mayores subas del mes.
- Los alimentos aumentaron 1,9%, con estabilidad en la carne y fuertes incrementos en las verduras.
- La inflación acumulada en la Ciudad llegó al 19,4% en los primeros siete meses del año y al 33,2% interanual.
- El dato porteño generó expectativa sobre la publicación del índice nacional que difundirá el INDEC la próxima semana.
La inflación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró en julio una aceleración mayor a la prevista por analistas y operadores del mercado, al ubicarse en 2,9%, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño. El dato significó un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto del 1,8% registrado en junio y quedó muy por encima de las proyecciones que manejaba el mercado para ese mes, lo que reabrió la atención sobre la evolución de los precios de cara a la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional.
El resultado sorprendió especialmente porque el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), difundido por el Banco Central apenas un día antes, había estimado una inflación promedio del 2% para julio. Si bien ese relevamiento se refiere al índice elaborado por el INDEC y no al correspondiente a la Ciudad de Buenos Aires, la magnitud de la diferencia generó interrogantes sobre el comportamiento de los precios durante el mes y sobre la posibilidad de que el indicador nacional también refleje una desaceleración menor a la esperada.
De acuerdo con el informe oficial, el principal impulso provino de los servicios, que registraron un aumento del 3,8%, mientras que los bienes avanzaron un 1,4%. Esa diferencia resulta relevante porque la canasta utilizada por el INDEC asigna un menor peso relativo a los servicios que la medición porteña, por lo que los especialistas consideran que el dato nacional podría ubicarse por debajo del registrado en la Ciudad, aunque igualmente mostraría una aceleración respecto de junio.
Con el resultado de julio, la inflación acumulada en la Ciudad alcanzó el 19,4% en los primeros siete meses de 2026, mientras que la variación interanual llegó al 33,2%, manteniéndose todavía en niveles elevados pese al proceso de desaceleración observado durante buena parte del año.
Uno de los factores determinantes del aumento fue el comportamiento de los precios estacionales, que se incrementaron un 10,9%. El período de vacaciones de invierno impactó especialmente sobre los servicios turísticos, con fuertes aumentos en las tarifas de alojamiento hotelero, los paquetes vacacionales y los pasajes aéreos. A ello se sumó el incremento registrado en las verduras, que también contribuyó a presionar el índice general.
Los precios regulados también tuvieron una incidencia significativa al aumentar un 3%. En este segmento sobresalieron las actualizaciones en las cuotas de los colegios privados, las tarifas de energía eléctrica y las empresas de medicina prepaga, componentes que continúan ejerciendo presión sobre el costo de vida de los hogares.
En tanto, la denominada inflación núcleo —reflejada en la agrupación Resto IPCBA y considerada un indicador de la tendencia subyacente de los precios al excluir componentes estacionales y regulados— mostró un incremento del 2,2%, una variación inferior a la inflación general pero superior a la registrada el mes anterior.
Entre los distintos capítulos que integran el índice, Recreación y cultura encabezó las subas con un incremento del 5,8%, impulsado por la mayor demanda propia del receso invernal. Le siguieron Restaurantes y hoteles, con un aumento del 5,3%, y Educación, que avanzó un 4,1% debido principalmente a la actualización de las cuotas de los establecimientos privados.
También registraron incrementos superiores al promedio Equipamiento y mantenimiento del hogar, con un alza del 3,6%; Transporte, con el 3,1%; y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que aumentó un 2,7%.
Dentro del rubro Transporte, el mayor impacto correspondió al transporte de pasajeros, cuyos precios crecieron un 6,1%. En ese segmento se destacó el fuerte incremento de los pasajes aéreos, que registraron un aumento del 21,7% como consecuencia de la mayor demanda durante las vacaciones de invierno.
Por su parte, Salud y Servicios financieros avanzaron un 2,4%; Información y comunicación, un 2,1%; Bebidas alcohólicas y tabaco, un 2%; mientras que Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó un 1,9%, ubicándose por debajo del promedio general del índice.
En el comportamiento de los alimentos volvió a observarse una marcada heterogeneidad. Mientras la carne y sus derivados prácticamente no registraron variaciones, con un incremento de apenas el 0,2%, las verduras, tubérculos y legumbres experimentaron una suba del 9%, consolidándose como uno de los principales motores del aumento en la canasta alimentaria durante julio.
El único rubro que mostró una variación negativa fue Prendas de vestir y calzado, cuyos precios descendieron un 1,6%, en un contexto de promociones comerciales y liquidaciones propias de la temporada invernal.
Ahora, la atención del mercado estará centrada en la publicación del IPC nacional que difundirá el INDEC durante la próxima semana. Aunque la composición de ambas canastas presenta diferencias metodológicas, el resultado porteño encendió una señal de alerta entre los analistas, que seguirán de cerca si la aceleración observada en la Ciudad se replica, al menos parcialmente, en la medición correspondiente al conjunto del país.