Crédito Argentino da el salto fintech y desafía a las grandes billeteras digitales
- CFN creó On Tech S.R.L. para avanzar hacia el negocio de las billeteras virtuales y los servicios financieros digitales.
- La empresa busca diversificar sus ingresos ante la desaceleración del crédito al consumo.
- Crédito Argentino cuenta con 132 sucursales y más de 272.000 clientes activos en distintas provincias.
- El acceso al mercado de capitales constituye uno de los principales recursos financieros de la compañía.
- La nueva estrategia apunta a aumentar la frecuencia de uso y generar una relación cotidiana con los clientes.
- On Tech deberá competir en un mercado dominado por grandes billeteras y plataformas financieras digitales.
La constitución de On Tech S.R.L. marca mucho más que un nuevo movimiento societario para CFN, la compañía que opera bajo la marca Crédito Argentino. Detrás de la creación de esta sociedad aparece una decisión estratégica destinada a modificar el perfil de uno de los principales jugadores del mercado argentino de financiamiento al consumo: dejar de depender exclusivamente de los préstamos personales y avanzar hacia un modelo integral de servicios financieros digitales.
El objeto social de On Tech anticipa el alcance de la transformación. La nueva compañía podrá desarrollar y administrar billeteras virtuales, procesar pagos electrónicos, ofrecer soluciones para comercios, gestionar cobros con tarjetas y crear tecnología aplicada a las finanzas. También tendrá margen para desarrollar nuevos productos vinculados con el financiamiento. El objetivo, en definitiva, es convertir la relación ocasional que existe entre una financiera y su cliente en un vínculo cotidiano.
El movimiento se produce en un mercado donde las fronteras tradicionales entre bancos, financieras y empresas tecnológicas prácticamente dejaron de existir. Las grandes billeteras digitales ampliaron progresivamente sus servicios y pasaron de ser herramientas para realizar pagos a convertirse en plataformas desde las cuales los usuarios pueden invertir, solicitar préstamos, contratar seguros, pagar servicios y administrar buena parte de sus finanzas personales.
CFN pretende ahora recorrer el camino inverso. Mientras muchas fintech construyeron primero una enorme base de usuarios digitales para después desarrollar estructuras físicas, Crédito Argentino cuenta con una red comercial consolidada que podría convertirse en una ventaja para acelerar la incorporación de sus futuros servicios digitales.
La compañía posee 132 sucursales distribuidas en 17 provincias y registra más de 272.000 clientes activos. Durante el primer semestre concretó 178.464 operaciones crediticias por más de $139.000 millones. Esa dimensión constituye uno de los principales activos con los que CFN pretende ingresar a un negocio dominado por compañías que ya poseen millones de usuarios y una frecuencia de utilización diaria.
La decisión también responde a una necesidad empresarial. El negocio tradicional del crédito al consumo comenzó a mostrar señales de enfriamiento. Las nuevas originaciones se redujeron cerca de un 18% respecto del período anterior, en un escenario caracterizado por una inflación más moderada, menores tasas de interés y un consumo que todavía presenta dificultades para recuperar plenamente su dinamismo.
Ese cambio tuvo impacto sobre los resultados de la compañía. Frente a la ganancia superior a $43.000 millones registrada durante el mismo período del año anterior, el último balance mostró una pérdida de aproximadamente $1.200 millones. En ese contexto, ampliar las fuentes de ingresos deja de ser una alternativa secundaria y pasa a convertirse en una estrategia defensiva frente a la evolución del negocio principal.
CFN cuenta, además, con una característica que puede resultar decisiva: acceso al mercado de capitales. La empresa utiliza fideicomisos financieros y obligaciones negociables para obtener fondos destinados a financiar su cartera. Durante el último semestre realizó distintas colocaciones vinculadas al fideicomiso Megabono Crédito por más de $122.700 millones, mientras continuó con su programa de obligaciones negociables.
Ese músculo financiero podría ser trasladado ahora al universo digital. Sin embargo, contar con capital, clientes y presencia territorial no garantiza el éxito en el mercado de billeteras. La competencia es intensa y está integrada por empresas con fuerte reconocimiento de marca, enormes volúmenes de operaciones y ecosistemas digitales desarrollados durante años.
El desafío para On Tech será, por lo tanto, transformar la relación que Crédito Argentino mantiene actualmente con sus clientes. Una billetera propia permitiría que el usuario no concurra a la compañía únicamente cuando necesita dinero, sino también para pagar, transferir, cobrar, invertir o administrar sus gastos. Esa frecuencia de utilización puede generar nuevos ingresos mediante comisiones y, al mismo tiempo, aportar información sobre los hábitos financieros de los usuarios.
La llamada principalidad se convirtió precisamente en una de las grandes disputas del sistema financiero. La compañía que consigue convertirse en la herramienta utilizada diariamente por una persona adquiere una posición privilegiada para ofrecerle nuevos productos. Por eso bancos, fintech, supermercados, empresas de telecomunicaciones y grandes cadenas comerciales buscan ocupar ese espacio.
CFN intenta ingresar a esa batalla aprovechando una combinación poco habitual: una extensa red física, experiencia en crédito al consumo, una base importante de clientes y capacidad para financiarse en el mercado de capitales. El desafío será convertir esas fortalezas tradicionales en una propuesta digital suficientemente atractiva para competir con plataformas que nacieron directamente en ese universo.
Por ahora, la creación de On Tech representa apenas el primer paso. Todavía deberán conocerse los productos concretos, la estrategia comercial y el calendario de lanzamiento. Pero la decisión ya revela un cambio de rumbo significativo: la empresa que durante años construyó su negocio alrededor del préstamo personal busca ahora convertirse en una compañía capaz de acompañar al cliente durante todo su recorrido financiero.