ECONOMÍA Marian SANZOTTI

Brasil impone restricciones a las criptomonedas: transferencias demorarán hasta 24 horas

En un firme avance hacia la supervisión del ecosistema digital, el Banco Central de Brasil oficializó la Resolución 584, una normativa que endurece los mecanismos de vigilancia sobre el mercado de activos virtuales. A partir de 2027, las transferencias cripto que superen los u$s10.000 podrán ser retenidas preventivamente hasta por 24 horas para llevar a cabo evaluaciones de riesgo. La medida apunta a prevenir maniobras fraudulentas y equipara los controles aplicados a las criptomonedas con los exigidos en el sistema de pagos convencional.

La regulación abarca tanto a transacciones individuales que alcancen el umbral fijado como al acumulado diario de operaciones efectuadas por un mismo usuario. Asimismo, la restricción se aplicará sobre envíos hacia entidades extranjeras y billeteras de autocustodia, impactando también de forma explícita en las operaciones con monedas estables o stablecoins. Aunque la inmovilización temporal demorará la inmediatez habitual de la tecnología blockchain, el regulador aclaró que se trata de un procedimiento cautelar: los fondos podrán ser liberados de manera anticipada si el análisis de la entidad resulta favorable, o bien ser bloqueados definitivamente si se detectan inconsistencias.

Además de fijar plazos de revisión, la resolución exige a las plataformas implementar registros diarios sobre intentos de fraude y detallar los protocolos correctivos aplicados. Para garantizar el cumplimiento, la autoridad monetaria reservó la facultad de imponer sanciones adicionales a las empresas incumplidoras, habilitando la posibilidad de extender la demora más allá del límite diario u obligar a auditar giros por montos inferiores, según el perfil de riesgo detectado en cada institución.

Las plataformas de intercambio y proveedores de servicios tendrán hasta el 1° de enero de 2027 para adecuar sus arquitecturas tecnológicas a las exigencias de supervisión. Con este movimiento, la principal economía de la región profundiza la integración del sector criptográfico a su red de seguridad bancaria, acotando el anonimato operativo y marcando un antecedente regulatorio decisivo en el continente.