El comercio santafesino atraviesa un julio difícil: más de la mitad de los locales vendió menos que hace un año
El comercio minorista de la ciudad de Santa Fe cerró julio con un escenario marcado por la caída de las ventas, la pérdida de poder adquisitivo y una rentabilidad que continúa bajo presión. Un relevamiento realizado por el Departamento de Investigaciones Económicas y Sociales (DIES) del Centro Comercial de Santa Fe mostró que más de la mitad de los negocios consultados tuvo una facturación nominal inferior a la registrada durante el mismo mes de 2025.
De acuerdo con el informe correspondiente a julio de 2026, el 55,9% de los comercios relevados aseguró haber vendido menos en términos nominales que un año atrás. En tanto, apenas el 17,6% consiguió incrementar sus ingresos por encima de la inflación, lo que representa una mejora real de la actividad.
El contexto inflacionario permite dimensionar con mayor precisión el deterioro. El Índice de Precios al Consumidor acumuló un aumento del 33,5% durante los últimos doce meses. Así, un 26,5% de los comerciantes logró incrementar su facturación en pesos, pero por debajo de ese nivel de inflación, por lo que en términos reales terminó perdiendo capacidad de compra.
Un consumo que sigue retraído
La comparación con junio muestra un escenario algo más equilibrado, aunque todavía lejos de una recuperación consolidada. Durante julio, el 42,9% de los comerciantes manifestó haber registrado un aumento de sus ventas respecto del mes anterior, mientras que el 51,4% indicó una disminución. El 5,7% restante aseguró que su facturación permaneció sin modificaciones.
Los comerciantes consultados también describieron un consumidor más prudente a la hora de gastar. La ausencia de fechas comerciales de gran impacto y las vacaciones de invierno aparecen entre los factores que habrían modificado las prioridades de consumo de las familias.
Además, el avance de las compras a través de plataformas digitales se presenta como otro elemento que está modificando la dinámica del comercio tradicional.
Presente complicado, pero expectativas favorables
El diagnóstico sobre la situación actual de los negocios tampoco resulta alentador. El 58,3% de los comerciantes considera que la situación de su empresa se mantiene igual que hace un año, mientras que el 30,6% sostiene que empeoró. Solo el 11,1% percibe una mejora.
Sin embargo, cuando la mirada se traslada hacia los próximos doce meses, el panorama cambia de manera significativa. El 76,1% de los empresarios espera que la situación económica de su negocio mejore durante el próximo año. Un 13,3% anticipa un escenario peor y el 10,6% cree que no habrá modificaciones.
La rentabilidad también refleja las dificultades actuales. El 60% de los comerciantes calificó como "regular" el desempeño de su negocio durante julio. Otro 20% lo consideró bueno, mientras que un 11,4% lo definió como malo. En los extremos, el 5,7% habló de una rentabilidad muy buena y el 2,9% de una situación muy mala.
La venta online gana terreno
Frente a las dificultades para sostener las ventas en los locales físicos, los canales digitales continúan ganando espacio. El relevamiento determinó que el 60,4% de los comercios santafesinos ya combina la atención presencial con algún mecanismo de venta online.
Las alternativas incluyen redes sociales, páginas web, marketplaces y plataformas de comercio electrónico. En cambio, el 29,8% todavía no utiliza canales digitales para vender y el 9,8% se encuentra evaluando incorporarlos.
La tendencia muestra que la digitalización dejó de ser una herramienta exclusiva de las grandes empresas y se convirtió en una alternativa cada vez más utilizada por los comercios de menor escala para ampliar su alcance y sostener la actividad.
El alquiler, otro factor de presión
Los costos fijos también representan una preocupación para los comerciantes. El relevamiento consultó específicamente qué porcentaje de las ventas se destina al pago del alquiler de los locales.
El 63,6% de los negocios indicó que ese gasto representa hasta el 15% de su facturación. Para otro 27,3%, el alquiler absorbe hasta el 20% de las ventas, mientras que en el 9,1% de los casos supera ese porcentaje.
El dato refleja una presión adicional sobre la rentabilidad en un momento en que muchos comercios enfrentan menores niveles de consumo y deben sostener estructuras de costos que continúan teniendo un peso importante sobre sus ingresos.
En conjunto, el relevamiento expone un comercio santafesino que todavía enfrenta un escenario complejo: las ventas muestran retrocesos frente al año pasado y la rentabilidad permanece ajustada. Aun así, las expectativas empresariales para los próximos meses aparecen como un dato positivo, mientras la incorporación de herramientas digitales se consolida como una de las principales estrategias para atravesar el actual período de consumo moderado.