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Lourdes Arrieta marcó distancia de Milei y reclamó políticas concretas para los sectores más vulnerables

  • Lourdes Arrieta reconoció que está decepcionada con Javier Milei y cuestionó el rumbo adoptado por su Gobierno.
  • La diputada recordó que acompañó al Presidente desde sus comienzos políticos, pero luego tomó distancia del oficialismo.
  • Arrieta cuestionó los discursos de odio, violencia y manipulación que atribuyó a sectores vinculados con el espacio libertario.
  • La legisladora reclamó mayor empatía y políticas públicas destinadas a los sectores más vulnerables.
  • Puso especial énfasis en la necesidad de generar oportunidades para los niños mediante educación, salud y leyes de largo plazo.
  • Arrieta pidió modificar las formas de hacer política y dejar de lado la hipocresía para construir una Argentina con una perspectiva de mayor desarrollo.

La diputada nacional de Provincias Unidas, Lourdes Arrieta, profundizó sus cuestionamientos al Gobierno de Javier Milei y reconoció que atraviesa una fuerte decepción con el rumbo adoptado por la administración libertaria. La legisladora recordó que acompañó al actual Presidente desde sus primeros pasos en la política, cuando se identificaba con La Libertad Avanza, pero sostuvo que con el tiempo se alejó de algunas de las posiciones y discursos que comenzaron a imponerse dentro del oficialismo.

Arrieta fue integrante de La Libertad Avanza y llegó al Congreso como parte del espacio que llevó a Milei a la Presidencia. Sin embargo, posteriormente se distanció del oficialismo y actualmente integra Provincias Unidas. En ese proceso de ruptura, la diputada cuestionó tanto determinadas formas de hacer política como el contenido de algunos mensajes difundidos desde el entorno presidencial.

Al explicar su desencanto, Arrieta diferenció su respaldo original a Milei de la conducción política ejercida por otros integrantes del Gobierno. En particular, sostuvo que su decisión había sido acompañar al Presidente y no necesariamente a quienes posteriormente asumieron responsabilidades centrales dentro de su administración.

La legisladora también expresó preocupación por la aparición de discursos que, según su interpretación, incorporaron elementos de odio, violencia y manipulación a través de las redes sociales. Para Arrieta, esas expresiones se alejaron de las expectativas que tenía cuando decidió ingresar a la actividad política y respaldar el proyecto libertario.

Su cuestionamiento no se limitó al estilo de comunicación. La diputada planteó además una discusión sobre el papel del Estado y las políticas destinadas a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. Según explicó, una de las razones que la llevaron a participar en política fue la expectativa de contribuir a la construcción de un país donde la educación, la salud y la seguridad fueran considerados pilares fundamentales.

En ese punto, Arrieta puso el foco sobre lo que considera una falta de empatía frente a las necesidades de los sectores más vulnerables. Su crítica adquirió mayor intensidad al referirse a las políticas dirigidas a los niños, especialmente en el contexto de la celebración del Día del Niño.

La legisladora cuestionó que la respuesta frente a las necesidades sociales pueda limitarse a acciones puntuales o de carácter asistencial. Planteó que entregar alimentos, organizar actividades recreativas o realizar celebraciones puede ayudar en un momento determinado, pero no resuelve los problemas estructurales que afectan a los sectores más necesitados.

Para Arrieta, el objetivo debería ser generar políticas públicas capaces de ampliar las oportunidades y garantizar herramientas que permitan a los niños desarrollarse con mayor autonomía en el futuro. En esa línea, sostuvo que la discusión política debería centrarse en qué leyes y programas pueden dejar resultados duraderos y no solamente respuestas inmediatas.

La diputada también reclamó un cambio en las formas de hacer política. Su llamado a modificar el enfoque estuvo acompañado por una crítica a lo que definió como hipocresía dentro de la dirigencia. En su visión, los dirigentes deberían abandonar las disputas centradas exclusivamente en el poder y recuperar una mirada de largo plazo sobre el desarrollo del país.

El planteo refleja la evolución de una dirigente que llegó al Congreso identificada con el proyecto libertario y que posteriormente tomó distancia del oficialismo. Su actual pertenencia a Provincias Unidas marca una nueva etapa política, desde la cual sostiene una posición crítica frente al Gobierno.

Las declaraciones de Arrieta se suman así a los cuestionamientos provenientes de sectores que acompañaron inicialmente a Milei y que hoy plantean diferencias sobre el rumbo de la gestión. En su caso, la crítica combina objeciones al discurso político, preocupación por la situación social y una demanda de políticas públicas orientadas especialmente a educación, salud, seguridad y protección de los sectores más vulnerables.

Su posición también plantea una discusión más amplia dentro de la oposición y de los espacios que buscan construir alternativas para los próximos años: cómo combinar una administración eficiente de los recursos públicos con políticas capaces de atender las necesidades sociales sin caer en el asistencialismo que la propia diputada cuestiona.