El mercado hipotecario profundiza su caída pese a la estabilidad de las escrituras inmobiliarias
- Las altas hipotecarias cayeron 42,1% durante el primer semestre de 2026 frente al mismo período de 2025.
- Con la estimación de julio, la baja interanual de los préstamos hipotecarios alcanza el 47%.
- La cantidad de escrituras inmobiliarias se mantiene más estable que el mercado de créditos para vivienda.
- Las tasas hipotecarias subieron al 7,02% promedio y el plazo medio descendió a 23 años.
- Durante el primer semestre se otorgaron cerca de 905 millones de dólares en créditos hipotecarios.
- La ampliación del financiamiento aparece como el principal desafío para recuperar el mercado de vivienda.
El mercado de créditos hipotecarios atraviesa una etapa de fuerte contracción durante 2026, a pesar de que las operaciones de compraventa de inmuebles muestran un comportamiento relativamente estable en los principales distritos del país. La cantidad de nuevas hipotecas registradas durante los primeros meses del año se ubicó muy por debajo de los niveles alcanzados durante 2025, reflejando las dificultades que todavía existen para acceder al financiamiento destinado a la vivienda.
Durante el primer semestre de 2026 se contabilizaron 11.607 altas hipotecarias, frente a las 20.035 registradas en igual período del año anterior. La comparación representa una disminución interanual del 42,1%. Si se incorpora la estimación correspondiente a julio, el acumulado asciende a 13.329 operaciones, mientras que durante los primeros siete meses de 2025 se habían registrado 25.160. De esta manera, la caída interanual se amplía al 47%.
El retroceso del crédito contrasta con una actividad inmobiliaria que presenta una evolución más moderada. Durante el primer semestre se realizaron 55.035 escrituras en la provincia de Buenos Aires, un 7,8% menos que durante el mismo período de 2025. En la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, se registraron 29.477 operaciones, prácticamente el mismo nivel que un año atrás, con una variación negativa del 0,2%.
La diferencia se vuelve más evidente cuando se observan las operaciones concretadas mediante financiamiento bancario. En la provincia de Buenos Aires hubo 6.913 escrituras con hipoteca, lo que representa una caída del 32,6% interanual. En la Ciudad de Buenos Aires se contabilizaron 4.152 operaciones de este tipo, con una contracción del 37,2%.
Durante junio y julio se observó cierta estabilidad en el ritmo de nuevas altas, con registros cercanos a las 1.800 operaciones mensuales. Sin embargo, ese nivel continúa claramente por debajo del observado durante 2025. En junio, las hipotecas representaron el 11,5% del total de escrituras en territorio bonaerense y el 12,8% en la Ciudad de Buenos Aires, mostrando una recuperación en la participación del crédito dentro del mercado inmobiliario, aunque todavía lejos de los niveles necesarios para revertir la tendencia anual.
Otro aspecto relevante es que la caída en la cantidad de préstamos no estuvo acompañada por una reducción equivalente del volumen de dinero movilizado. Durante los primeros seis meses del año se otorgaron aproximadamente 905 millones de dólares en créditos hipotecarios, una cifra cercana al monto concedido durante todo 2024.
El problema aparece con mayor claridad en las condiciones de financiamiento. La tasa promedio alcanzó el 7,02%, mientras que el plazo promedio de los préstamos se redujo hasta los 23 años. El encarecimiento relativo del crédito y la menor extensión de los plazos constituyen obstáculos adicionales para quienes necesitan financiamiento para adquirir una propiedad.
En la Ciudad de Buenos Aires, junio dejó una señal diferente en materia de actividad inmobiliaria general. Se registraron 5.990 escrituras de compraventa, un incremento del 3,96% respecto de las 5.762 operaciones de junio de 2025. El monto total involucrado alcanzó los $1.058.545 millones, con una suba interanual del 27,9%.
Frente a mayo, las operaciones crecieron 10,2%. Además, el acumulado del primer semestre se ubicó cerca de las 30.000 escrituras, prácticamente en el mismo nivel que durante los primeros seis meses de 2025. El valor promedio de las operaciones alcanzó los $176,7 millones, equivalentes a unos 120.320 dólares según el tipo de cambio oficial promedio.
La evolución evidencia que existe demanda y actividad en el mercado inmobiliario, pero que una porción significativa de las operaciones se concreta sin recurrir al crédito hipotecario. La diferencia entre el volumen de escrituras y la cantidad de hipotecas expone uno de los principales desafíos del sector: transformar una demanda potencial en operaciones financiadas.
Para el segundo semestre, el debate queda centrado en la necesidad de generar nuevas herramientas que permitan ampliar el acceso al financiamiento. Entre las alternativas aparecen una mayor participación del crédito privado, nuevas líneas bancarias e incluso préstamos denominados en moneda extranjera, además de mecanismos vinculados con la tokenización y el financiamiento de desarrollos inmobiliarios.
El mercado, de este modo, enfrenta una paradoja: las compraventas muestran capacidad de resistencia, pero el crédito hipotecario permanece muy por debajo de los niveles registrados un año atrás. La recuperación del financiamiento aparece como una condición clave para que el repunte de la actividad inmobiliaria pueda sostenerse y ampliarse.