El Banco Central activó un sistema de perfiles de riesgo para reforzar el control de las transferencias digitales
- El Banco Central creó un sistema de perfiles de riesgo para reforzar el control de las transferencias digitales.
- La herramienta permitirá detectar con mayor anticipación operaciones vinculadas con fraudes y juego ilegal.
- Los bancos y billeteras virtuales podrán utilizar los perfiles durante el monitoreo de operaciones y el alta de nuevos clientes.
- La implementación será gradual y complementará los controles que ya aplican las entidades financieras.
- Las personas afectadas por una estafa deberán reclamar primero ante la entidad involucrada antes de acudir al Banco Central.
- El trámite ante el organismo será gratuito y podrá derivarse a Defensa del Consumidor si el conflicto persiste.
El Banco Central de la República Argentina puso en marcha una nueva herramienta destinada a fortalecer la seguridad del sistema de pagos electrónicos mediante la creación de perfiles de riesgo para las transferencias digitales. La iniciativa busca mejorar la capacidad de bancos y billeteras virtuales para detectar operaciones sospechosas vinculadas con fraudes financieros y actividades de juego ilegal, a partir del uso de información pública procesada bajo criterios de confidencialidad.
El nuevo esquema permitirá que el organismo suministre datos a los administradores de transferencias inmediatas, quienes tendrán la responsabilidad de elaborar un indicador de riesgo para cada persona. Posteriormente, ese perfil será distribuido de manera gratuita entre las entidades financieras y los proveedores de servicios de pago que ofrecen cuentas digitales, con el objetivo de incorporar una capa adicional de análisis en los controles habituales.
Según la normativa, el sistema no reemplazará las herramientas de monitoreo que actualmente utilizan los bancos y las billeteras virtuales, sino que complementará esos mecanismos con una perspectiva más amplia del funcionamiento del ecosistema de pagos. La intención es aportar una visión sistémica que permita identificar comportamientos transaccionales fuera de lo común y anticipar posibles maniobras fraudulentas.
Las entidades podrán utilizar estos perfiles en distintos momentos de su relación con los clientes. Uno de los usos previstos será el monitoreo permanente de las transferencias electrónicas para detectar operaciones con características inusuales. También podrán aplicarlos durante el proceso de incorporación de nuevos usuarios y en las revisiones periódicas que exigen las normas de “conozca a su cliente”, conocidas internacionalmente como KYC.
El Banco Central aclaró que la implementación será gradual, aunque por el momento no difundió un cronograma detallado ni especificó cuáles serán exactamente los datos públicos que integrarán los perfiles de riesgo. Esa etapa progresiva permitirá adaptar los procesos de las entidades financieras antes de que el sistema alcance una utilización plena en todo el mercado.
Uno de los principales objetivos de la medida es facilitar la detección temprana de cuentas que podrían utilizarse para canalizar fondos hacia circuitos asociados con el juego ilegal. Para ello, el sistema buscará reconocer patrones de movimientos que se aparten del comportamiento habitual, generando alertas que sirvan como insumo para los controles internos de cada institución.
El organismo sostiene que la combinación de tecnología, intercambio de información y coordinación entre los distintos actores del sistema permitirá incrementar la seguridad de las operaciones y fortalecer la confianza de los usuarios que realizan transferencias electrónicas de manera cotidiana.
Además de anunciar el nuevo mecanismo de prevención, el Banco Central recordó cuáles son los pasos que debe seguir una persona si resulta víctima de una estafa o detecta una operación que no reconoce.
La primera recomendación consiste en comunicarse inmediatamente con la entidad involucrada, ya sea un banco, una billetera digital o el emisor de una tarjeta. En esa instancia es posible solicitar el bloqueo de cuentas, tarjetas o accesos, además de presentar un reclamo formal para dejar constancia del hecho.
Si la respuesta obtenida no resulta satisfactoria o el problema no se resuelve, el usuario puede recurrir al Banco Central como segunda instancia. Para iniciar ese trámite gratuito deben transcurrir al menos diez días hábiles desde la presentación del reclamo ante la entidad financiera.
El procedimiento requiere conservar el número de gestión del reclamo original, una copia de la presentación realizada, la eventual respuesta recibida, imágenes del Documento Nacional de Identidad y los comprobantes de las operaciones cuestionadas. La presentación se efectúa de manera online mediante el formulario habilitado por el Banco Central, donde el usuario debe identificar la entidad involucrada, el canal afectado y detallar las fechas, montos y características de las operaciones consideradas fraudulentas.
Como complemento, también se recomienda realizar una denuncia policial o judicial cuando las circunstancias del caso lo ameriten. Si el conflicto continúa sin resolución, el expediente puede ser derivado a la Dirección Nacional de Defensa del Consumidor y Arbitraje del Consumo para continuar su tratamiento.