La recaudación nacional quedó estancada en agosto y acumula una fuerte caída real en 2026
La recaudación tributaria nacional mostró en agosto de 2026 un comportamiento prácticamente sin variaciones respecto del mismo mes del año pasado. En términos interanuales, los ingresos registraron una variación real del 0%, aunque el balance acumulado del año refleja un escenario mucho más negativo.
Entre enero y agosto, la recaudación acumula una caída real del 3,8%. El retroceso representa una pérdida estimada en alrededor de $6,5 billones, calculada a valores de agosto, para el sector público.
El dato de agosto adquiere relevancia porque la estabilidad se produjo en un contexto de inflación mensual del 1,6%, por lo que el resultado evidencia que los ingresos tributarios no lograron mostrar un crecimiento real durante el período.
Importaciones e impuestos internos, entre los más afectados
Dentro de los distintos componentes de la recaudación, algunos tributos registraron descensos particularmente pronunciados.
Los derechos de importación tuvieron una caída real interanual del 19,3%, mientras que los impuestos internos retrocedieron un 18,7% frente a agosto de 2025.
Estos resultados contribuyeron a limitar la evolución general de los ingresos fiscales y reflejan la disparidad existente entre los distintos componentes del sistema tributario.
El IVA también perdió terreno
El IVA neto de devoluciones y reintegros continúa siendo el principal impuesto dentro de la estructura recaudatoria y representa aproximadamente el 32,5% de los ingresos tributarios mensuales.
Sin embargo, durante agosto el tributo registró una contracción real del 6,1% interanual, de acuerdo con el análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
La evolución del IVA resulta particularmente relevante porque funciona como uno de los principales indicadores de la actividad económica y del nivel de consumo interno.
Un escenario fiscal todavía desafiante
El comportamiento de agosto permite observar una estabilización respecto de los meses anteriores, pero no alcanza para revertir el resultado acumulado durante 2026.
Con una caída real del 3,8% en los primeros ocho meses, el Estado enfrenta una menor capacidad de generación de recursos tributarios en términos reales.
La combinación de una recaudación que no crece por encima de la inflación y la caída de impuestos clave mantiene bajo presión las cuentas públicas y plantea un desafío para los próximos meses, especialmente si se mantiene el comportamiento descendente de tributos vinculados al consumo, las importaciones y la actividad económica.