Créditos hipotecarios UVA: cuáles son los requisitos para calificar

Resumen

  • El Gobierno puso en marcha un programa de hasta $2 billones para ampliar el crédito hipotecario.
  • La primera licitación contempla $200.000 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
  • Los préstamos deberán estar destinados a la primera vivienda y tendrán una tasa máxima de UVA + 7,5% anual.
  • El crédito podrá utilizarse para comprar, construir, ampliar o refaccionar una vivienda.
  • El monto máximo será de 150.000 UVA y el plazo mínimo de 15 años.
  • El banco seguirá siendo quien determine si el solicitante reúne las condiciones para acceder al préstamo.

La nueva ofensiva del Gobierno para recuperar el crédito hipotecario abre una oportunidad para miles de familias que buscan acceder a su primera vivienda, pero también pone sobre la mesa una pregunta concreta: ¿qué requisitos habrá que cumplir para conseguir uno de estos préstamos?

El programa anunciado por el Gobierno contempla utilizar hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES para fondear a las entidades financieras. Los recursos serán colocados mediante licitaciones y los bancos que reciban esos fondos deberán transformarlos en créditos hipotecarios destinados a personas humanas para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.

Pero hay una aclaración fundamental: ANSES no será quien otorgue el crédito a las familias. El organismo coloca los fondos en los bancos y serán las entidades financieras las encargadas de recibir las solicitudes, analizar el perfil de cada cliente y aprobar o rechazar las operaciones.

¿Cuál será la tasa?

El programa establece una tasa máxima de UVA + 7,5% anual.

Esto significa que el 7,5% no es el costo total del préstamo. El capital se actualiza por UVA, mientras que el banco agrega un interés anual de hasta 7,5%.

La condición busca establecer un techo para el costo financiero de los créditos que se otorguen utilizando el fondeo del programa. Los bancos, si así lo deciden, podrán ofrecer una tasa menor.

Además, el Gobierno fijó un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por crédito.

¿Quién puede pedirlo?

El primer requisito es que se trate de una persona que busque financiar su primera vivienda.

El dinero podrá utilizarse para:

  • Comprar una vivienda.
  • Construir una vivienda.
  • Ampliar una vivienda.
  • Refaccionar una vivienda.

El objetivo del programa es que el dinero termine efectivamente en el mercado habitacional y no en otro tipo de consumo o inversión.

Sin embargo, cumplir con el destino del préstamo no garantiza la aprobación.

Cada banco deberá analizar la capacidad de pago del solicitante, sus ingresos, su historial financiero y el resto de las condiciones de la operación.

El requisito que puede definir todo: los ingresos

Para las familias que quieran acceder a un crédito hipotecario, uno de los puntos centrales será demostrar ingresos suficientes y estables para afrontar la cuota.

Los bancos suelen analizar los ingresos del solicitante y, cuando corresponde, de los codeudores. También evalúan la relación entre la cuota y los ingresos familiares.

El propio Gobierno utilizó como ejemplo una propiedad de US$106.667, con un financiamiento equivalente al 75% del valor del inmueble. En ese caso, el crédito sería de unos $120,9 millones y, a 25 años y con una tasa de UVA + 7%, la cuota inicial estimada rondaría los $865.000.

Para mantener una relación cuota-ingreso del 25%, el ejemplo oficial señala que el grupo familiar debería contar con ingresos netos mensuales cercanos a $3,46 millones.

Ese ejemplo permite entender una cuestión fundamental: el monto que el banco está dispuesto a prestar estará directamente relacionado con los ingresos demostrables del solicitante.

Ser cliente del banco puede ser importante

Otro aspecto que no debe perderse de vista es que cada entidad establece sus propias condiciones comerciales.

En el mercado hipotecario argentino, varios bancos ofrecen mejores tasas o condiciones a quienes cobran su sueldo en la entidad o tienen una relación previa con el banco.

La propia información oficial sobre las líneas hipotecarias muestra diferencias importantes entre entidades y requisitos vinculados a la acreditación de haberes o a tener una cuenta bancaria.

Por eso, dos personas con ingresos similares podrían recibir propuestas diferentes dependiendo del banco al que recurran.

Historial crediticio: otro filtro clave

El banco también analizará el comportamiento financiero del solicitante.

Tener deudas impagas, antecedentes negativos en el sistema financiero o una elevada utilización de otras líneas de crédito puede complicar la aprobación.

No alcanza entonces con ganar un determinado monto de dinero. El banco también necesita determinar que el cliente tiene capacidad y voluntad de pago.

Las normas del BCRA establecen además criterios generales para los solicitantes de préstamos hipotecarios y contemplan, entre otros aspectos, la evaluación vinculada al seguro de vida cuando la entidad lo exige.

¿Cuánto dinero puede prestar el banco?

El programa establece un máximo de 150.000 UVA por préstamo.

Ese límite representa el techo establecido para los créditos financiados mediante este mecanismo. No significa que todos los solicitantes podrán acceder automáticamente al máximo.

La cantidad de dinero que finalmente preste cada banco dependerá de variables como los ingresos del grupo familiar, el valor de la propiedad, el porcentaje de financiación que acepte la entidad y la capacidad de pago del cliente.

¿Hay que aportar dinero propio?

En la práctica, uno de los puntos más importantes será cuánto porcentaje del valor de la propiedad está dispuesto a financiar cada banco.

El ejemplo utilizado por el Gobierno toma como referencia un financiamiento del 75% del valor del inmueble. Eso implica que el comprador debería contar con recursos propios para cubrir la parte restante, además de los gastos asociados a la operación.

Por eso, quien quiera comprar una vivienda con un hipotecario UVA no debería pensar solamente en la cuota mensual.

También tendrá que contar con ahorros para completar la operación y afrontar gastos de escritura, impuestos, tasación, seguros y otros costos vinculados al otorgamiento.

¿Cuándo se podrán pedir?

La puesta en marcha del programa no significa que una familia pueda ir directamente a ANSES a solicitar el dinero.

Primero se realizan las licitaciones mediante las cuales el FGS coloca los fondos en las entidades financieras. Después, los bancos deberán transformar esos recursos en nuevos créditos hipotecarios.

El Gobierno estableció un plazo para que las entidades apliquen los fondos adjudicados al otorgamiento de los préstamos.

Por eso, la disponibilidad concreta dependerá de qué bancos participen, cuánto dinero obtengan y cuándo habiliten sus respectivas líneas.

Una oportunidad, pero también una responsabilidad

El regreso del crédito hipotecario es una de las noticias económicas más importantes para quienes sueñan con dejar de alquilar y acceder a una vivienda propia.

El mercado ya viene mostrando una recuperación. Según el BCRA, en abril de 2026 se incorporaron 1.534 nuevos deudores hipotecarios, más del 95% mediante préstamos UVA.

Ahora el Gobierno busca darle mayor velocidad al proceso mediante el fondeo de largo plazo.

La iniciativa puede generar más competencia entre los bancos y, en consecuencia, mejores condiciones para los clientes. Pero también obliga a las familias a hacer las cuentas con mucha responsabilidad.

Porque un hipotecario UVA no es un crédito tradicional a tasa fija. La deuda se actualiza por la evolución de la UVA y, por lo tanto, la evolución de la inflación seguirá siendo determinante durante toda la vida del préstamo.

La oportunidad está. La cuestión será que cada familia encuentre una cuota que realmente pueda sostener durante 15, 20 o 25 años.

Y ahí estará el verdadero desafío de esta nueva etapa del crédito hipotecario argentino: que el anuncio de miles de millones de pesos se transforme, finalmente, en llaves entregadas y familias que puedan acceder a su primera vivienda.