El tablero político de Santa Fe empieza a moverse

Tan solo está el gobernador Maximiliano Pullaro en el tablero político santafesino, y eso ya resulta poco conveniente. Por eso, el propio mandatario expresó recientemente que aún “no tomé la decisión de ir por la reelección”.

Es como trepar a la cima de Los Andes para después dudar si bajar o no a Chile. Con lo que costó la reforma constitucional que lo habilitó a buscar un nuevo mandato. Sin embargo, Pullaro necesita conservar cierto “misterio”, porque hasta ahora es el único jugador en cancha y sus posibles rivales todavía no aparecen. En política, nunca es conveniente no tener contra quién confrontar.

Lo que sí quiso frenar desde ahora es cualquier intento de internismo dentro del frente Unidos. La danza de nombres en torno a las posibles futuras vicegobernadoras no cayó bien en el entorno del mandatario, que rápidamente percibió un tironeo político poco oportuno frente a una sociedad atravesada por las deudas y la angustia económica.

La posibilidad de que el gobernador encabece varias listas quedó habilitada en el marco de la discusión de la reforma electoral exigida por la nueva Constitución. Sin embargo, nunca debió quedar tan explícito que la norma podía interpretarse como diseñada a medida de las necesidades internas de Unidos.

Por eso, en las fotografías oficiales de los últimos días, Pullaro aparece acompañado por Gisela Scaglia, diputada nacional del PRO y quien fuera su compañera de fórmula en la victoria electoral de 2023. Ante el cierre de esta posibilidad, el socialismo se prepara para reclamar más lugares en la lista de candidatos a diputados provinciales.

El peronismo busca ordenar sus piezas

Del lado del peronismo, las aguas comienzan a agitarse, aunque las olas todavía demoran en llegar a la costa.

Fue potente la foto de unidad en el hotel Ariston, donde Diego Giuliano presentó su libro acompañado por el propio Sergio Massa. La escena posicionó al constitucionalista como un serio aspirante a la gobernación.

Pero no todos los dirigentes que participaron de esa foto están convencidos de acompañar ese proyecto. Además, hubo ausencias importantes: el exgobernador Omar Perotti, que mantiene sus movimientos en suspenso, y los intendentes de Reconquista y Funes, Enri Vallejos y Rolly Santacroce, respectivamente, que suelen jugar con autonomía.

Santacroce, enfrentado con la conducción del PJ provincial, no escatima críticas a la hora de reclamar. Asegura que ningún peronista “está pensando seriamente en la gobernación” y sostiene que todos los amagues actuales “son para disputar los pocos cargos nacionales en diputados y senadores”.

La Libertad Avanza juega otra partida

En La Libertad Avanza continúan concentrados en el armado de la lista de candidatos a diputados nacionales, donde, en rigor, el principal candidato fue el propio presidente Javier Milei.

Pero ahora estará en juego un cargo ejecutivo, una elección en la que el nombre, el conocimiento y la trayectoria de cada candidato tendrán un peso mucho mayor.

El entusiasmo —sobreactuado o no— de los libertarios hace que, por ahora, se nieguen a cualquier negociación, pese a que varios actores de Unidos reclaman esos acuerdos cada vez con mayor insistencia.

Radicales y macristas saben que deberán compartir el escenario electoral con las tropas de Milei, incluso ante una eventual caída de la imagen presidencial.

Sin acuerdos, vuelve a abrirse un escenario dividido en tres grandes porciones. Y cuando Santa Fe queda partida en tres, el peronismo vuelve a convertirse en un competidor de peso.