El Gobierno acelera la reforma electoral mientras negocia votos en el Senado
- El Gobierno impulsará esta semana el tratamiento de la reforma electoral en el Senado.
- La eliminación de las PASO constituye el eje principal del proyecto oficial.
- Karina Milei busca vincular el respaldo a la reforma con futuras negociaciones políticas.
- El Ejecutivo identifica resistencias entre sectores del PRO y algunos gobernadores.
- Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem conducen las conversaciones con aliados y mandatarios provinciales.
- El oficialismo intentará construir mayorías durante los próximos dos meses para avanzar con la iniciativa.
El Gobierno iniciará esta semana una nueva ofensiva para avanzar con la reforma electoral en el Senado, uno de los proyectos que considera prioritarios de cara al próximo ciclo político. Aunque en la Casa Rosada reconocen que todavía no cuentan con los votos suficientes para garantizar su aprobación, la estrategia oficial apunta a instalar el debate y utilizar las próximas semanas para ampliar los acuerdos con gobernadores y fuerzas aliadas.
La iniciativa comenzará a discutirse en la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Alta y tiene como eje principal la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), además de incorporar cambios vinculados al financiamiento de los partidos políticos y acompañar el tratamiento de Ficha Limpia.
Para el oficialismo, la reforma forma parte de una agenda institucional que también tiene una fuerte dimensión política. La administración de Javier Milei entiende que modificar las reglas electorales antes del próximo calendario de comicios puede influir en la reorganización del sistema de alianzas y en la estrategia con la que buscará consolidar su proyecto hacia 2027.
En ese contexto, el Gobierno asume que el principal desafío no está dentro del bloque libertario, sino en la construcción de mayorías con sectores dialoguistas. En la Casa Rosada sostienen que la discusión ya dejó de ser exclusivamente técnica y pasó a convertirse en una herramienta de negociación entre el Poder Ejecutivo, los gobernadores y los partidos aliados.
Según la lectura oficial, varios mandatarios provinciales aprovechan el debate para acelerar definiciones sobre futuros acuerdos electorales, mientras que el Ejecutivo intenta utilizar la misma negociación para ordenar el mapa de alianzas que pretende construir en los próximos meses.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, mantiene un rol central en esa estrategia. Desde su entorno impulsan una postura firme frente a los dirigentes provinciales y transmiten que el acompañamiento a la reforma será un elemento determinante para evaluar futuras conversaciones políticas con vistas a 2027.
Las mayores resistencias aparecen, según el diagnóstico del oficialismo, entre sectores del PRO y algunos gobernadores del norte del país, donde todavía persisten diferencias sobre la conveniencia de eliminar definitivamente las primarias o avanzar únicamente con una suspensión temporal.
En el PRO, el debate también continúa abierto. Mientras algunos dirigentes mantienen conversaciones con La Libertad Avanza para explorar acuerdos futuros, otros consideran que el mecanismo de las PASO sigue siendo una herramienta útil para la organización de las fuerzas políticas.
El impulso oficial se produce además bajo la presión de los tiempos institucionales. La advertencia de la Cámara Nacional Electoral acerca de la necesidad de aprobar con suficiente anticipación cualquier modificación del sistema electoral llevó al Gobierno a acelerar las conversaciones parlamentarias para evitar que los cambios pierdan viabilidad para los próximos comicios.
La negociación política quedó en manos de dos figuras clave del Ejecutivo. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabeza el diálogo con los gobernadores y administra herramientas de asistencia como los Aportes del Tesoro Nacional, mientras que Eduardo “Lule” Menem trabaja en la articulación con referentes partidarios y operadores territoriales.
Dentro del Senado, el panorama sigue siendo complejo. La presidenta del bloque libertario, Patricia Bullrich, impulsará el inicio formal del tratamiento en comisión, aunque distintos legisladores del oficialismo admiten que el desenlace dependerá fundamentalmente de los acuerdos que logre construir directamente la Casa Rosada.
En el oficialismo consideran que abrir el debate, aun sin una mayoría asegurada, permitirá identificar con mayor precisión el posicionamiento de cada bloque y concentrar las negociaciones durante los próximos dos meses. La apuesta consiste en transformar una situación inicial de debilidad parlamentaria en una oportunidad para fortalecer vínculos políticos y avanzar con una de las reformas que el Gobierno considera centrales para la etapa que viene.