El Senado aprobó el recorte de subsidios a zonas frías
- El Senado sancionó la reforma del régimen de subsidios para las zonas frías.
- La iniciativa obtuvo 38 votos a favor y ocho en contra en la Cámara alta.
- El beneficio quedará principalmente condicionado por criterios sociales y de ingresos.
- La Patagonia, Malargüe y la Puna conservarán un régimen específico de subsidios.
- El próximo invierno aparece como uno de los principales interrogantes por el impacto sobre las facturas.
- Diego Santilli tuvo a su cargo las negociaciones finales para reunir los votos necesarios.
El Gobierno libertario consiguió una victoria relevante en el Senado con la sanción de una reforma al régimen de subsidios para las denominadas zonas frías, una política que había sido ampliada durante la gestión de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. La iniciativa obtuvo 38 votos a favor y ocho en contra y avanzó luego de meses de negociaciones y discusiones dentro de la Cámara alta.
La modificación establece un esquema más acotado para el beneficio y contempla que la continuidad del subsidio quede vinculada principalmente a criterios sociales y de ingresos. Entre las condiciones previstas aparece el requisito de que los hogares beneficiarios no superen las tres canastas básicas, un monto que actualmente se ubica en poco más de 4,7 millones de pesos. También se mantienen contemplaciones para personas con discapacidad y veteranos de Malvinas.
El cambio tendrá impacto especialmente en provincias que habían sido incorporadas a la ampliación del régimen durante el kirchnerismo, entre ellas Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Juan y Mendoza. En paralelo, se mantendrá un tratamiento específico para las zonas históricamente alcanzadas por el beneficio, como la Patagonia, Malargüe y la Puna.
Sin embargo, el nuevo esquema también modifica la manera en que se aplicará el subsidio en esas regiones. El beneficio estará concentrado sobre la generación de gas y no sobre la distribución, que representa una parte significativa del costo final de las facturas. Por ese motivo, la reforma no elimina la asistencia para las zonas originales, aunque plantea un cambio en su mecanismo y puede derivar en modificaciones sobre los montos abonados por los usuarios.
Uno de los interrogantes que quedaron planteados después de la aprobación es el impacto que tendrá la reforma sobre las facturas durante el próximo invierno. La discusión tendrá lugar, además, en un contexto político particular, debido a que para entonces la Argentina estará atravesando una campaña presidencial y habrá provincias cuyos gobiernos estarán en disputa electoral.
El cierre de los acuerdos para reunir los votos necesarios quedó a cargo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien logró destrabar las negociaciones en el tramo final del tratamiento parlamentario. Durante los meses previos, el Gobierno había anticipado en distintas oportunidades que contaba con los votos para avanzar, aunque esas mayorías no habían quedado consolidadas hasta la definición en el recinto.
La titular de la comisión de Energía del Senado, Flavia Royón, defendió la reforma y sostuvo que el país necesita avanzar hacia un sistema de subsidios que considere de manera diferente las condiciones de los usuarios. En ese sentido, señaló la diferencia entre los beneficiarios de la zona fría histórica, la ampliada y los millones de usuarios que dependen de garrafas y no cuentan con conexión a la red de gas natural.
La iniciativa también encontró resistencia dentro del radicalismo. Mariana Juri cuestionó la forma en que se llevó adelante la modificación y advirtió sobre lo que consideró una falta de criterios para abordar un tema de impacto federal. Maximiliano Abad, por su parte, sostuvo que no correspondía reemplazar un régimen que consideraba deficiente por otro que calificó como arbitrario.
Ambos votaron en contra junto con Eduardo Galaretto, Carolina Losada, Daniel Kroneberger y Rodolfo Suárez. También rechazaron el proyecto los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, quienes habían planteado la necesidad de contemplar condiciones particulares para regiones de bajas temperaturas.
El debate parlamentario tuvo además momentos de tensión. El kirchnerismo decidió retirarse del recinto antes de la votación y no regresó posteriormente. Luego, Carambia intentó mediante una moción postergar el tratamiento, pero la propuesta no prosperó. Con el quórum confirmado, Patricia Bullrich, titular de la bancada oficialista, avanzó hacia la votación definitiva.
La aprobación contó también con el respaldo de los senadores Carolina Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andrada, integrantes de Convicción Federal y anteriormente vinculados al kirchnerismo. Desde el sector cristinista, en tanto, cuestionaron que la ley no explicitara dentro de su texto el tratamiento previsto para las denominadas zonas cálidas y criticaron el impacto que atribuyeron a los aumentos de los servicios energéticos durante la actual gestión.