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Macri busca reafirmar el perfil del PRO en medio de las diferencias con el Gobierno

  • Macri encabezó una nueva edición del ciclo “Próximo Paso” en Jujuy.
  • El PRO respaldó el rumbo económico del Gobierno, pero marcó diferencias sobre el Presupuesto 2027.
  • El ex presidente afirmó que su prioridad es fortalecer la estructura territorial del partido.
  • Las críticas por discapacidad tensaron la relación entre el PRO y La Libertad Avanza.
  • La Casa Rosada reformuló el proyecto sobre discapacidad y recuperó apoyos legislativos.
  • El diálogo entre ambas fuerzas continúa abierto, aunque las definiciones sobre alianzas electorales siguen postergadas.

Mauricio Macri encabezó en San Salvador de Jujuy una nueva edición del ciclo federal “Próximo Paso”, una actividad con la que el PRO continúa recorriendo distintas regiones del país mientras intenta consolidar su estructura territorial. El encuentro se desarrolló en un momento de tensión con La Libertad Avanza, atravesado por las discusiones sobre el Presupuesto 2027, el debate por las políticas de discapacidad y la falta de definiciones sobre eventuales acuerdos electorales en varios distritos.

La jornada comenzó con una reunión institucional entre Macri y el gobernador jujeño Carlos Sadir en la Casa de Gobierno provincial. Luego visitó el Centro Cultural Lola Mora y, finalmente, participó del encuentro de presidentes del PRO del Noroeste Argentino, realizado en el Hotel Altos de la Viña, con dirigentes de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca, además de invitados de otras provincias.

El evento también incluyó actividades previas organizadas por PRO Mujeres y la Juventud del PRO, antes del acto principal, que contó con intervenciones de dirigentes provinciales y referentes de la Fundación Pensar. El cierre quedó a cargo del secretario general del partido, Fernando de Andreis, y del propio ex presidente.

Durante su discurso, Macri volvió a respaldar el rumbo económico del Gobierno nacional, aunque introdujo diferencias respecto de la calidad del ajuste fiscal y de las prioridades que, a su juicio, deberían reflejarse en el presupuesto.

El líder del PRO sostuvo que su espacio acompañó al oficialismo desde el inicio de la gestión para facilitar la aprobación de las leyes impulsadas por el Ejecutivo y destacó los avances en materia de equilibrio de las cuentas públicas. Sin embargo, planteó que el desafío ahora pasa por consolidar un superávit que permita sostener inversiones en infraestructura y generar condiciones para completar la estabilización económica.

En ese marco, consideró que un presupuesto que no contemple el mantenimiento y desarrollo de obras públicas deja en evidencia que todavía quedan aspectos pendientes para consolidar ese equilibrio. También señaló que la reducción de los subsidios heredados constituye un proceso que requiere continuidad para alcanzar un esquema fiscal más sólido.

Más allá de la coyuntura legislativa, Macri buscó proyectar el futuro del PRO como fuerza política. Descartó, por ahora, un protagonismo electoral personal y definió su papel como el de un mentor dedicado a fortalecer la formación de dirigentes y la preparación del partido para competir en todo el país. Entre los objetivos que planteó figura la construcción de candidaturas locales en cada municipio como parte de una estrategia de crecimiento territorial.

El encuentro en Jujuy representó la sexta escala de “Próximo Paso”, una iniciativa que durante 2026 ya pasó por Chaco, Mendoza, Santa Fe, Vicente López y Mar del Plata, luego de su lanzamiento en marzo.

Mientras Macri reaparecía en la escena pública, el clima interno del PRO seguía marcado por el debate sobre la relación con La Libertad Avanza. En paralelo, el economista Hernán Lacunza continuó mostrando gestos de construcción política junto a dirigentes que mantienen reparos respecto de una alianza con el oficialismo nacional.

Las diferencias quedaron especialmente expuestas esta semana a partir del proyecto de Presupuesto 2027. El PRO cuestionó inicialmente las modificaciones propuestas para el sistema de discapacidad y advirtió que esa materia debía ser tratada como una política de Estado con previsibilidad y continuidad. Fernando de Andreis profundizó esa postura al señalar que el partido debía actuar como un factor de equilibrio, acompañando las transformaciones del Gobierno sin dejar de marcar límites cuando considerara que determinadas decisiones se apartaban del rumbo correcto.

Ese escenario coincidió con una nueva reunión entre representantes del PRO y funcionarios nacionales en la Casa Rosada. Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem recibieron a Cristian Ritondo y al propio De Andreis en el cuarto encuentro formal del canal de diálogo que ambas fuerzas mantienen desde hace meses.

Aunque en la previa algunos dirigentes relativizaban la importancia de la reunión, el intercambio se extendió durante más de dos horas. Allí convivieron el seguimiento del debate legislativo sobre la Carta Orgánica del Banco Central, el análisis de los indicadores sociales difundidos por el Indec y las conversaciones sobre la agenda parlamentaria pendiente.

Con el correr de los días, el conflicto por discapacidad comenzó a descomprimirse. La Casa Rosada presentó una versión alternativa del proyecto que preservó el nomenclador universal de prestaciones, mantuvo el arancel unificado e incorporó actualizaciones mensuales para las pensiones no contributivas, además de garantizar la continuidad de la cobertura médica.

Los cambios modificaron el escenario político y facilitaron un nuevo entendimiento parlamentario. El oficialismo consiguió avanzar con un dictamen de mayoría acompañado por el PRO, la UCR y otros bloques dialoguistas, mientras desde el macrismo reconocían que la nueva redacción alteraba de manera sustancial el eje de la discusión.