La baja de la edad de imputabilidad ya genera mayor carga de trabajo en el MPA
RESUMEN
- La fiscal general de Santa Fe, María Cecilia Vranicich, reconoció un incremento en la actividad del Ministerio Público de la Acusación tras la entrada en vigencia del nuevo régimen penal adolescente.
- La funcionaria pidió esperar antes de realizar una evaluación definitiva sobre el impacto de la norma.
- Vranicich sostuvo que los adolescentes de 14 a 16 años pueden comprender la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal.
- Tres nuevos fiscales adjuntos prestaron juramento en Rafaela y Tostado.
- La Fiscalía General destacó la necesidad de actuar con valentía, prudencia, humildad y honestidad.
A poco más de un mes de la entrada en vigencia de la normativa que reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad, la fiscal general de Santa Fe, María Cecilia Vranicich, realizó una primera aproximación al impacto que la nueva legislación está teniendo sobre el funcionamiento del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
La funcionaria estuvo en Rafaela para encabezar el acto de juramento de tres nuevos fiscales adjuntos subrogantes destinados a la Fiscalía Regional 5 y, en ese marco, fue consultada sobre las consecuencias que está generando el nuevo esquema de responsabilidad penal adolescente.
Vranicich evitó realizar una evaluación definitiva, al considerar que todavía es demasiado pronto para medir con precisión los resultados de una legislación que comenzó a aplicarse recientemente. Sin embargo, reconoció que la nueva normativa ya representa una mayor demanda de trabajo para el MPA.
La fiscal general sostuvo que será necesario contar con un período más prolongado para efectuar un análisis serio y completo, aunque admitió que el organismo debe afrontar una mayor carga de tareas. Al mismo tiempo, aseguró que el Ministerio Público asumirá esta nueva responsabilidad de la misma manera que lo hizo cada vez que se incorporaron nuevas competencias legales.
La cuestión de la responsabilidad penal de los adolescentes también fue abordada durante las Jornadas Internacionales de Ministerios Públicos realizadas en Rosario, donde uno de los ejes de discusión estuvo relacionado con los entornos digitales violentos y la forma en que los jóvenes se vinculan con situaciones de violencia y delito.
En ese contexto, Vranicich se refirió particularmente a los adolescentes de entre 14 y 16 años y planteó una posición clara respecto de su capacidad para comprender las consecuencias de determinados actos.
La fiscal general sostuvo que un adolescente de esa edad puede distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, y remarcó que para comprender que determinadas conductas son inadmisibles no resulta necesario conocer técnicamente las normas del Código Penal. Como ejemplo, señaló que cualquier adolescente puede entender que quitarle la vida a otra persona está mal, aun sin haber leído la legislación penal.
La funcionaria adelantó además que la aplicación de la nueva ley será analizada formalmente durante el próximo año por procuradores y fiscales generales, cuando exista un período suficientemente extenso que permita evaluar sus efectos concretos en el territorio santafesino.
Tres nuevos fiscales para Rafaela y Tostado
En paralelo con este debate, la Fiscalía Regional 5 incorporó a tres nuevos fiscales adjuntos subrogantes. Natalia Viviana Andrione y Paola Sofía Pradolini cumplirán funciones en la Unidad Fiscal Rafaela, mientras que Ricardo Milton Kettler tendrá como destino la Unidad Fiscal Tostado.
El acto se desarrolló en el Salón de Usos Múltiples del Colegio de Abogados de Rafaela y estuvo encabezado por Vranicich y el fiscal regional 5, Carlos María Vottero.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades judiciales, legislativas y municipales, representantes de los distintos poderes del Estado, integrantes del Poder Judicial y miembros de las fuerzas de seguridad.
Entre los presentes estuvieron los senadores Felipe Michlig, Alcides Calvo y Esteban Motta, el diputado provincial Juan Argañaraz, la presidenta del Concejo Municipal de Rafaela, Mabel Fossatti, y el presidente del Colegio de Abogados de Rafaela, Joaquín Cordero, entre otras autoridades.
La incorporación de los nuevos funcionarios forma parte de una política de fortalecimiento del Ministerio Público de la Acusación mediante la ampliación de sus recursos humanos. Vranicich destacó el avance que representa la llegada de nuevos fiscales, aunque reconoció que todavía existen aspectos del organismo que deben ser mejorados y corregidos.
Uno de los aspectos que resaltó fue la necesidad de mantener una coordinación permanente entre los distintos actores del sistema de justicia y los tres poderes del Estado, especialmente frente a problemáticas vinculadas con la violencia y la seguridad.
Según explicó, quienes trabajan diariamente en el territorio son quienes conocen con mayor precisión las particularidades de cada comunidad y, por lo tanto, pueden aportar una mirada fundamental para enfrentar los problemas concretos.
Una nueva modalidad para tomar juramento
El acto realizado en Rafaela tuvo además un significado institucional particular. Vranicich explicó que, a partir de las modificaciones derivadas de la reforma constitucional, el Ministerio Público de la Acusación puede tomar juramento a sus fiscales directamente en el lugar donde estos desarrollarán sus funciones.
Hasta ahora, este tipo de ceremonias se realizaba en la ciudad de Santa Fe, ante los ministros de la Corte Suprema de Justicia.
Por esa razón, la fiscal general destacó especialmente que Rafaela haya sido escenario de la primera ceremonia de juramento del MPA realizada en la localidad donde los nuevos fiscales comenzarán a desempeñar sus tareas, y agradeció al Colegio de Abogados por haber cedido sus instalaciones.
La ceremonia de Rafaela se produjo un día después del acto realizado en Reconquista, donde prestaron juramento otros cinco fiscales adjuntos subrogantes.
En total, durante esta etapa se incorporaron 11 nuevos fiscales al Ministerio Público de la Acusación, distribuidos entre distintas fiscalías regionales de la provincia.
Valentía, prudencia, humildad y honestidad
Durante su mensaje a los nuevos fiscales, Vranicich puso especial énfasis en la responsabilidad que implica ejercer esa función.
"Es muy difícil ser fiscal", sostuvo, al explicar que quienes ocupan esos cargos deben intervenir diariamente en conflictos, situaciones de violencia y episodios que generan dolor, por lo que sus decisiones muchas veces no conformarán a todas las partes involucradas.
En ese escenario, señaló que existen dos virtudes que considera indispensables para ejercer la función: valentía y prudencia.
Valentía porque el trabajo puede incluso generar amenazas contra quienes deben tomar decisiones sensibles. Y prudencia porque los fiscales cuentan con herramientas legales que pueden tener consecuencias muy importantes sobre la vida y la libertad de las personas.
A esas dos características agregó otras dos, resumidas en las denominadas "dos H": humildad y honestidad.
Vranicich consideró que la honestidad debe ser una condición imprescindible para formar parte del Ministerio Público de la Acusación y sostuvo que el organismo también debe tener la capacidad de investigar y sancionar las conductas indebidas que eventualmente puedan protagonizar sus propios integrantes.
Lejos de considerar que este tipo de controles debilita a la institución, afirmó que investigar y sancionar las irregularidades contribuye a fortalecer al MPA y a preservar la confianza en el sistema de justicia.
Finalmente, destacó que una importante cantidad de los fiscales que se incorporan en esta etapa se formaron dentro del propio Ministerio Público de la Acusación, organismo que comenzó a funcionar en 2014.
En el caso de los tres funcionarios que juraron en Rafaela, destacó especialmente la trayectoria de dos de ellos dentro de la institución y dio la bienvenida a la nueva integrante que se suma al organismo.
Respecto de Kettler, quien tendrá responsabilidades en Tostado, Vranicich remarcó el desafío que representa su nueva función y aseguró que contará con el respaldo tanto de la Fiscalía Regional como de la Fiscalía General.
El mensaje fue concreto: la nueva legislación ya demanda más trabajo, pero el MPA deberá asumir el desafío mientras comienza a acumular experiencia para determinar, con datos concretos, cuál es realmente el impacto de haber bajado la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.