Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá y provocó evacuaciones y daños en edificios

RESUMEN

  • Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió el sur de Panamá este viernes.

  • El epicentro se localizó cerca de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera.

  • Se registraron daños en edificios, viviendas, iglesias y caminos.

  • El movimiento generó evacuaciones preventivas y una alerta de tsunami que posteriormente fue levantada.

  • Las autoridades desplegaron equipos de emergencia para evaluar los daños y vigilar posibles réplicas.

Un fuerte terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes 9 de octubre, provocando escenas de preocupación, evacuaciones de edificios y daños materiales en distintas regiones del país centroamericano. El movimiento sísmico también se sintió en la capital y en zonas de la vecina Costa Rica, mientras los organismos de emergencia iniciaron inspecciones para determinar el alcance de los daños.

Según los registros del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se ubicó en las proximidades de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, cerca de la costa del Pacífico y a unos 239 kilómetros de Ciudad de Panamá. La profundidad del sismo fue de aproximadamente 10 a 13 kilómetros, según los reportes difundidos. 

Daños en varias provincias y servicios afectados

El impacto más importante se concentró en las provincias de Herrera, Los Santos, Veraguas y Coclé. El balance preliminar difundido por el diario panameño La Prensa informó sobre el colapso del Hotel Dos Continentes, daños en viviendas, comercios, iglesias y carreteras, además de 15 estudiantes con lesiones menores. Una persona también fue rescatada en el mercado municipal de Aguadulce. 

En Ciudad de Panamá, el temblor provocó la evacuación de edificios y de las estaciones de las líneas 1 y 2 del Metro. El Aeropuerto Internacional de Tocumen suspendió temporalmente sus operaciones, aunque posteriormente informó que los vuelos se habían reanudado. También se registraron dificultades en el suministro eléctrico y en algunas instalaciones de agua potable. 

Alerta de tsunami y vigilancia ante nuevas réplicas

La fuerza del terremoto llevó a emitir advertencias por la posibilidad de un tsunami en sectores del océano Pacífico, con avisos para las costas de varios países de América. Las alertas iniciales fueron levantadas posteriormente, aunque las autoridades mantuvieron el seguimiento de las condiciones marítimas y recomendaron prestar atención a las indicaciones oficiales. 

Tras el movimiento principal se registraron numerosas réplicas. Especialistas panameños atribuyeron el fenómeno al sistema de fallas de Azuero-Soná, una estructura geológica activa capaz de acumular y liberar tensión.

El presidente panameño, José Raúl Mulino, pidió calma mientras los organismos de emergencia avanzaban con las inspecciones. En paralelo, la Autoridad del Canal de Panamá informó que la vía interoceánica continuaba funcionando con normalidad, una señal importante para el comercio internacional.

El terremoto volvió a poner en primer plano la vulnerabilidad de las infraestructuras frente a los fenómenos naturales. Aunque el país evitó, según los primeros reportes, una catástrofe generalizada, los daños registrados y las réplicas mantienen la atención puesta en las tareas de evaluación y prevención.

La situación continúa bajo seguimiento y el balance de daños puede modificarse a medida que avancen las inspecciones oficiales.