Pullaro ascendió a 300 agentes penitenciarios y defendió su política de mano firme contra el delito

Resumen

  • Maximiliano Pullaro encabezó en Santa Fe el acto de ascenso de 300 agentes del Servicio Penitenciario provincial, junto con la formalización de promociones en el IAPIP.

  • El gobernador destacó la reducción de los homicidios: comparó los 344 registrados a esta altura del año hace tres años con los 128 actuales.

  • La Provincia avanza con un ambicioso plan de infraestructura carcelaria, que contempla nuevas unidades y miles de plazas penitenciarias.

  • Pullaro cuestionó duramente al denominado “garantismo bobo” y a sectores judiciales a los que responsabilizó por obstaculizar las medidas de control en las cárceles.

  • El mandatario aseguró que las organizaciones criminales están contenidas, aunque advirtió que la lucha contra el delito continúa y reivindicó una política basada en la ley y el orden.

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este jueves en la capital provincial la ceremonia oficial de ascensos del personal del Servicio Penitenciario y del Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (IAPIP), en un acto que también sirvió para ratificar los principales lineamientos de su política de seguridad.

En total, 300 agentes penitenciarios fueron promovidos al grado inmediato superior, de acuerdo con lo establecido en el Decreto Provincial Nº 1902, firmado el 15 de septiembre de 2026, con vigencia retroactiva al 1 de enero de este año. También se oficializaron los ascensos del personal permanente del IAPIP, contemplados en el Decreto Nº 1935, del 16 de septiembre, con efectos desde el 1 de enero de 2025.

La actividad se desarrolló en el Estadio Invencible de la ciudad de Santa Fe. Durante su discurso, Pullaro vinculó los avances en seguridad con la realización de los Juegos Suramericanos 2026, a los que definió como el acontecimiento deportivo más importante de Sudamérica.

Según el gobernador, la posibilidad de organizar un evento de semejante magnitud estuvo relacionada con el trabajo de los integrantes de la Policía y del Servicio Penitenciario, quienes, sostuvo, contribuyeron a recuperar la tranquilidad y el orden en el territorio santafesino.

Acompañado por el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, entre otras autoridades, el mandatario puso el acento en los indicadores de violencia y destacó la caída de los homicidios.

“Hace tres años atrás había 344 homicidios a esta misma altura del año, mientras actualmente tenemos 128”, recordó. De acuerdo con sus declaraciones, se trata de uno de los registros más bajos desde que existen estadísticas provinciales comparables, con antecedentes similares que obligan a remontarse a 1996.

Cárceles: la mayor apuesta de infraestructura penitenciaria

Pullaro defendió la inversión que su administración está destinando al sistema carcelario y aseguró que la Provincia lleva adelante el mayor programa de infraestructura penitenciaria de su historia.

En ese marco, mencionó la construcción de cinco nuevas cárceles, que representan unas 3.700 celdas, y anticipó que el objetivo es sumar otras 4.000 plazas penitenciarias durante los próximos cuatro años.

El gobernador justificó estas obras como una herramienta central para combatir el delito organizado. Su argumento es que el control efectivo de las unidades penitenciarias resulta indispensable para impedir que las bandas continúen manejando sus operaciones desde el interior de las cárceles.

En ese sentido, recordó que durante años se registraron homicidios, extorsiones y otros hechos delictivos que, según sostuvo, eran coordinados por organizaciones criminales desde los establecimientos penitenciarios.

La estrategia oficial apunta a impedir que los detenidos mantengan capacidad operativa sobre sus estructuras delictivas y a reforzar la autoridad del Estado dentro de las prisiones.

Pullaro volvió a cargar contra el “garantismo bobo”

Uno de los pasajes más duros del discurso estuvo dirigido a sectores de la Justicia que, según el mandatario, mantuvieron una mirada equivocada sobre el funcionamiento del sistema penal y las condiciones de detención.

“Una mirada del garantismo bobo, de la justicia ingenua”, cuestionó Pullaro, al sostener que determinados criterios judiciales terminaban tratando a los delincuentes como víctimas y no como responsables de sus acciones.

El gobernador recordó las dificultades que, según relató, enfrentó cuando se desempeñaba como ministro de Seguridad para implementar restricciones dentro de las cárceles. Entre ellas, mencionó los recursos de hábeas corpus presentados ante decisiones vinculadas con la cantidad de alimentos que podían ingresar para los detenidos.

A juicio de Pullaro, esas resoluciones dificultaban las medidas destinadas a recuperar el control penitenciario y demostraban una distancia entre algunas decisiones judiciales y la realidad que debían afrontar las fuerzas de seguridad.

Sus críticas apuntaron a funcionarios judiciales que, según expresó, no comprendían las consecuencias prácticas de sus resoluciones sobre la política de seguridad.

El planteo vuelve a poner sobre la mesa una discusión recurrente en Santa Fe: cómo compatibilizar el respeto de las garantías constitucionales con la necesidad de impedir que las organizaciones criminales conserven poder dentro de las cárceles.

“En Santa Fe manda la ley y el orden”

En otro tramo de su intervención, Pullaro anticipó que su gobierno continuará profundizando una política de cumplimiento efectivo de las penas y de rechazo a cualquier enfoque que, a su entender, relativice la responsabilidad penal.

El mandatario sostuvo que quienes cometen delitos deben responder por sus acciones y cumplir las condenas correspondientes, sin que su situación personal sea utilizada para justificar el incumplimiento de la ley.

Sin embargo, reconoció que el camino todavía está lejos de concluir. Las organizaciones criminales, afirmó, están contenidas, pero no derrotadas, por lo que convocó a las fuerzas de seguridad y a los responsables de la gestión provincial a mantener el compromiso y la determinación.

El mensaje final estuvo dirigido a reivindicar el rumbo adoptado desde el inicio de su administración, el 10 de diciembre de 2023. Pullaro afirmó que Santa Fe está demostrando que es posible desarrollar una política de seguridad pública que respete las garantías constitucionales y, al mismo tiempo, mejore las condiciones de vida de la población.

Con los ascensos del personal penitenciario, el impulso a la construcción de nuevas cárceles y la defensa de mayores controles sobre los detenidos, el gobernador volvió a marcar el eje de su gestión: fortalecer la autoridad del Estado, impedir que las bandas delictivas operen desde las prisiones y sostener una política de seguridad basada en la ley y el orden.