El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur entra en su etapa final y apunta a impulsar las exportaciones de petróleo
- El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur registra un avance del 85% y se acerca a su finalización.
- La inversión en la obra alcanza casi los 3.000 millones de dólares.
- El primer llenado del sistema está previsto para enero de 2027 y las exportaciones podrían comenzar en marzo.
- La capacidad inicial será de 185.000 barriles diarios, con una meta de hasta un millón de barriles.
- La terminal de Punta Colorada contará con seis tanques gigantes y dos monoboyas para cargar buques petroleros.
- Las exportaciones energéticas podrían alcanzar los 30.000 millones de dólares en 2030, según las proyecciones del sector.
La Argentina se acerca a la puesta en marcha de una de las obras de infraestructura energética más importantes de los últimos años. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará la producción de la cuenca neuquina con una terminal marítima en Punta Colorada, Río Negro, avanza hacia su finalización con el objetivo de comenzar a exportar petróleo durante los primeros meses de 2027.
El proyecto, liderado por YPF junto con un consorcio de compañías nacionales e internacionales, registra un avance del 85% tras menos de dos años de trabajos y demandó una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares. Su puesta en funcionamiento permitirá ampliar la capacidad de transporte y despacho de crudo no convencional, en un contexto en el que las exportaciones energéticas aparecen como una fuente estratégica de divisas para el país.
La terminal de Punta Colorada concentra una parte central de la iniciativa. En las proximidades de Sierra Grande, seis enormes tanques de almacenamiento dominan el paisaje semidesértico de la región. Cada uno puede contener 120.000 metros cúbicos de petróleo, tiene unos 83 metros de diámetro y alcanza los 30 metros de altura. Sus dimensiones reflejan la escala de una infraestructura diseñada para operar con grandes volúmenes de producción.
El crudo llegará a esas instalaciones a través de un oleoducto subterráneo de casi 500 kilómetros, que parte desde Allen y conecta la zona productiva de Vaca Muerta con la costa rionegrina. Una vez recibido, el petróleo atravesará procesos de filtrado y será almacenado hasta su posterior traslado hacia dos monoboyas ubicadas mar adentro, desde donde se realizará la carga de los buques destinados a transportar el producto a los mercados internacionales.
El sistema fue concebido para recibir embarcaciones de gran porte. Los buques petroleros de la categoría VLCC, conocidos por su capacidad para transportar hasta el equivalente a dos millones de barriles, podrán completar la carga en aproximadamente 40 horas cuando las instalaciones funcionen a pleno rendimiento.
Una capacidad de transporte en expansión
El cronograma contempla que el primer llenado del oleoducto, conocido como oil in, se concrete en enero de 2027. Dos meses después, la terminal debería estar en condiciones de comenzar a despachar petróleo para su exportación.
En una primera etapa, el sistema tendrá capacidad para recibir 185.000 barriles diarios. Posteriormente, el volumen se incrementará de manera progresiva hasta alcanzar los 390.000 y 550.000 barriles diarios, con una meta de 750.000 barriles para 2028. La planificación prevé que, a medida que aumente la producción de Vaca Muerta, la infraestructura pueda llegar a transportar hasta un millón de barriles diarios.
La elección de Punta Colorada como punto de salida respondió a condiciones geográficas y operativas. Aunque inicialmente Bahía Blanca aparecía entre las alternativas consideradas, el mayor calado del golfo San Matías y las condiciones más calmas de sus aguas favorecieron la opción rionegrina.
El consorcio está integrado por YPF, Vista Energy, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell Argentina, Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén. La participación de estas empresas refleja la dimensión de una apuesta destinada a ampliar las posibilidades comerciales de la producción petrolera no convencional.
Empleo e inversiones para la economía regional
El vicepresidente de Infraestructura de YPF y presidente del consorcio VMOS, Gustavo Gallino, definió la obra como una herramienta para monetizar el petróleo de Vaca Muerta y modificar la matriz energética argentina. También destacó el impacto económico de la construcción, que genera cerca de 2.000 puestos de trabajo directos, más del 60% ocupados por trabajadores rionegrinos.
A ese movimiento laboral se suman contrataciones de servicios y proveedores locales por más de 400 millones de dólares. Gallino sostuvo, además, que la estabilidad económica y jurídica constituye una condición importante para atraer inversiones de esta magnitud.
Las expectativas del sector exceden la puesta en funcionamiento del oleoducto. Las proyecciones apuntan a que las exportaciones energéticas podrían alcanzar los 30.000 millones de dólares en 2030, impulsadas por el petróleo, el gas y el desarrollo de nuevos proyectos de infraestructura.
En paralelo, las iniciativas vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) buscan favorecer la llegada de capitales. Los proyectos anunciados abarcan sectores como energía, minería y automotriz, con montos que reflejan la dimensión de las inversiones previstas.
La entrada en operaciones del VMOS será un paso decisivo para ampliar la capacidad exportadora de Vaca Muerta. El desafío consistirá en transformar el crecimiento de la producción en ingresos sostenidos de divisas y consolidar una infraestructura que permita a la Argentina ganar participación en el mercado energético internacional.