El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, describió un panorama complejo para distintos sectores productivos, especialmente la industria, y señaló que la falta de crédito a tasas accesibles se convirtió en uno de los principales obstáculos para reactivar la producción y el consumo.
El funcionario también expresó preocupación por el impacto internacional de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que impulsó el precio del petróleo y podría presionar sobre la inflación de marzo.
Empleo y oportunidades en energía
Las declaraciones se produjeron pocos días después de la visita de una delegación santafesina encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro al yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén, donde la provincia busca fortalecer vínculos con el sector energético.
Aunque Báscolo no integró la comitiva, afirmó que algunas empresas santafesinas ya prestan servicios en ese complejo petrolero, uno de los pocos sectores que muestra crecimiento en materia de empleo.
“A nivel país, el balance es negativo. Lo que se está generando por petróleo, gas y minería está lejos de compensar lo que se pierde en construcción, industria y comercio”, explicó.
Construcción: una excepción en Santa Fe
El ministro sostuvo que Santa Fe logró sostener parte de su actividad económica gracias al esfuerzo del sector privado y a las políticas provinciales. En ese sentido, destacó el desempeño de la construcción.
“Santa Fe es una isla en el contexto nacional”, aseguró. Según detalló, la provincia registró inversiones por 500 millones de dólares en 2024 y 1.500 millones en 2025, lo que permitió sostener el empleo.
Incluso afirmó que fue el distrito que más puestos de trabajo generó en la construcción en los últimos dos años. De haberse replicado el promedio nacional, la provincia habría perdido entre 5.000 y 7.000 empleos.
Sectores industriales en crisis
En cambio, el panorama es más preocupante para la industria. Báscolo señaló que rubros como textil, calzado y línea blanca registran fuertes caídas.
Entre los casos mencionados aparecen retiros voluntarios en la empresa Electrolux y en Metalsur, vinculada a la fabricación de carrocerías.
Según explicó, los empresarios señalan dos problemas centrales: el ingreso de importaciones y, sobre todo, la caída del consumo interno.
Macro estable, micro en dificultades
El funcionario consideró que existe una fuerte diferencia entre los indicadores macroeconómicos y la situación cotidiana de empresas y trabajadores.
Aunque la inflación bajó en los últimos meses y el dólar se mantiene relativamente estable, señaló que las empresas trabajan por debajo de su capacidad y aparecen fenómenos que antes no se observaban con tanta intensidad, como despidos, suspensiones y retiros voluntarios.
También advirtió sobre el aumento de la morosidad en bancos, mutuales y plataformas financieras, algo que refleja la pérdida de poder adquisitivo y el endeudamiento de las familias.
“Tenemos tasas de descubierto y financieras del orden del 100% anual, con una inflación cercana al 30%. Es una mochila muy pesada para empresas e individuos”, afirmó.
Reclamos al gobierno nacional
Báscolo también respondió a los cuestionamientos del presidente Javier Milei hacia el sector industrial. Señaló que el debate debería centrarse en los problemas de competitividad antes que en confrontaciones políticas.
“No sé si se puede hablar de industricidio, pero está claro que la idea de que una macro ordenada iba a ordenar la microeconomía no está funcionando”, sostuvo.
El rol del crédito
Para el ministro, la herramienta clave para reactivar la economía es el acceso a financiamiento a tasas razonables.
“El crédito permitiría dinamizar la economía: hipotecas, renovación de maquinaria, compra de indumentaria o electrodomésticos”, explicó. Sin embargo, actualmente las familias acceden a préstamos con tasas elevadas y principalmente para cubrir gastos básicos.
Además, advirtió que la morosidad también alcanza a comercios que ofrecen financiamiento propio, como casas de electrodomésticos.
Reforma laboral y políticas públicas
Respecto de la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, Báscolo consideró que la modernización del sistema era necesaria, pero aclaró que no alcanza por sí sola para generar empleo.
Según su análisis, medidas como políticas tributarias o la obra pública tienen un impacto más directo en la creación de puestos de trabajo, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.
“En un contexto de caída del consumo y la producción, es muy difícil generar nuevos empleos solo con cambios en la legislación laboral”, afirmó.
Advertencia por el petróleo
Finalmente, el ministro alertó que la escalada del conflicto internacional y el aumento del precio del petróleo podrían sumar presión sobre la inflación y agravar la situación de sectores que ya atraviesan dificultades.
En ese escenario, sostuvo que el gobierno nacional debería prestar mayor atención a la evolución de la microeconomía, donde —según indicó— los beneficios de la estabilidad macro aún no se reflejan con claridad.































