En un escenario marcado por la presión sobre el sistema sanitario, la provincia de Santa Fe decidió profundizar la adquisición de medicamentos esenciales para garantizar la atención, frente a la reducción de programas nacionales.

La ministra de Salud, Silvia Ciancio, explicó que se trata de una estrategia que ya está en marcha desde 2024. “No es algo que vayamos a hacer, sino que lo venimos implementando desde el año pasado ante la imprevisibilidad del gobierno nacional”, afirmó.

La funcionaria detalló que, por decisión del gobernador Maximiliano Pullaro, la provincia incrementó de manera significativa la inversión en política de medicamentos y fortaleció el sistema de compras centralizadas. Este esquema permitió evitar gastos por más de 173 mil millones de pesos y sostener la cobertura en áreas críticas.

Entre los sectores más afectados por el ajuste nacional se encuentran pacientes oncológicos, personas trasplantadas y quienes padecen enfermedades poco frecuentes, cuyos tratamientos requieren fármacos de alto costo. “Estamos generando todas las herramientas posibles para dar respuesta”, aseguró Ciancio.

Más demanda, menos recursos

El panorama se vuelve aún más complejo por el aumento sostenido de la demanda. Según datos oficiales, el sistema público pasó de 9 millones de atenciones en 2021 a más de 13,5 millones en 2025, con un 72% de pacientes sin cobertura de salud.

Además, un 28% de los usuarios cuenta con algún tipo de cobertura, pero dentro de ese grupo se destaca una alta proporción de afiliados al PAMI, lo que incrementa la presión sobre la provisión de medicamentos y prestaciones.

Uno de los puntos más críticos es la reducción del programa Remediar, que históricamente abastecía a los centros de salud con botiquines de medicamentos básicos. “Desde 2024 las entregas cayeron notablemente. Entre 2024 y 2025 recibimos 5.000 botiquines menos y con un 55% menos de insumos”, precisó la ministra.

Estos kits incluyen medicamentos esenciales como analgésicos, antibióticos, antiparasitarios y tratamientos para enfermedades crónicas, fundamentales en la atención primaria.

Frente a este escenario, Santa Fe apuesta a sostener el acceso a tratamientos a través de una mayor inversión propia, en un contexto donde la demanda crece y la cobertura nacional se reduce.