Milei proyecta el 2026 con una agenda internacional marcada por la ideología y los acuerdos estratégicos
- Milei iniciará el 2026 con una agenda internacional intensa y de alto perfil político.
- Volverá a Davos para sostener un discurso crítico del colectivismo y de las agendas globales tradicionales.
- Prevé viajar a Estados Unidos para firmar un acuerdo de libre comercio estratégico.
- El tratado apunta al acceso mutuo a mercados clave como recursos naturales y carne vacuna.
- El Presidente planea una visita al Reino Unido, sin resignar el reclamo por Malvinas.
- Buenos Aires podría ser sede de una cumbre de líderes de derecha como contrapeso regional.
Luego de un año político atravesado por tensiones, avances legislativos y una victoria clave en el Congreso hacia el cierre del calendario, el presidente Javier Milei se apresta a iniciar el 2026 con una agenda internacional intensa, que combina definiciones ideológicas, negociaciones comerciales de alto impacto y gestos políticos de alcance global. El itinerario incluye un nuevo viaje a Davos, una visita a los Estados Unidos para sellar un acuerdo comercial estratégico y una eventual gira por Europa, además de la organización de una cumbre de líderes de derecha en Buenos Aires.
Como ya es habitual desde su llegada a la Casa Rosada, Milei volverá a participar en enero del Foro Económico Mundial, en Suiza. Será su tercera presencia consecutiva en el encuentro que reúne a jefes de Estado, empresarios y referentes globales, y donde el mandatario argentino se ha consolidado como una de las voces más disruptivas del escenario internacional. En ese ámbito, volverá a insistir con un discurso crítico del colectivismo y de los consensos tradicionales que dominan el debate económico y político global.
El foro se desarrollará del 19 al 23 de enero en Klosters-Serneus y estará atravesado por ejes como la cooperación en un mundo fragmentado, la apertura de nuevas fuentes de crecimiento, la inversión en capital humano y el desarrollo responsable de la innovación. En ediciones anteriores, Milei generó fuerte repercusión al cuestionar organismos internacionales y agendas vinculadas a la diversidad, con declaraciones que despertaron adhesiones y rechazos en partes iguales. En el Gobierno descuentan que el Presidente volverá a sostener esa línea, entendida como parte central de su identidad política.
La agenda internacional continuará en los Estados Unidos, donde Milei prevé viajar para firmar personalmente un acuerdo de libre comercio una vez que concluyan las negociaciones técnicas. Se trata de uno de los objetivos estratégicos de la política exterior libertaria, orientada a profundizar la apertura comercial y a estrechar vínculos con países afines desde lo económico y lo ideológico. Según explicaciones oficiales, los equipos de ambos países continúan intercambiando información y ajustando detalles, con la expectativa de que el tratado pueda entrar en vigencia en el corto plazo.
Desde Washington ya se confirmó la existencia de un convenio marco para avanzar hacia un esquema de comercio e inversión recíprocos. El entendimiento contempla el acceso mutuo a mercados considerados clave, como los vinculados a recursos naturales, acero, aluminio y carne vacuna. La afinidad personal e ideológica entre Milei y la actual administración estadounidense aparece como un factor político que acelera el proceso, aunque el Gobierno reconoce que los tiempos están condicionados por la complejidad técnica del acuerdo.
Entre abril y mayo, el Presidente también tiene previsto viajar al Reino Unido, en lo que será un hecho político de alto impacto simbólico: se convertirá en el primer mandatario argentino en visitar ese país desde la guerra de Malvinas. La gira incluirá reuniones con dirigentes británicos de derecha y se desarrollará bajo una premisa que Milei reiteró públicamente: el reclamo argentino por la soberanía de las islas se mantiene y no está sujeto a negociación.
Las declaraciones del jefe de Estado sobre su admiración por figuras como Margaret Thatcher, Ronald Reagan y Winston Churchill ya generaron debates internos y externos. Milei defendió esa posición al separar la valoración histórica y política de los conflictos bélicos, una postura que también forma parte de su construcción discursiva en el plano internacional.
Finalmente, el Gobierno trabaja en la organización de una cumbre de líderes mundiales de derecha, que podría realizarse en Buenos Aires durante el primer semestre del año. El objetivo es consolidar una alianza política y estratégica que funcione como contrapeso a los gobiernos de corte populista en la región y en el mundo. Entre los invitados figuran presidentes y referentes de Chile, Bolivia, Ecuador, Paraguay y El Salvador, aunque todavía no hay una fecha confirmada.
La agenda internacional de Milei para 2026 refleja una apuesta clara: posicionar a la Argentina como un actor alineado con gobiernos y movimientos afines al liberalismo económico y a una visión política confrontativa con el statu quo global.