Salarios registrados y jubilaciones perdieron hasta 33% real en la era de Javier Milei: la AUH fue la excepción
Los ingresos anuales de los argentinos cerraron 2025 por debajo del nivel de 2023, excepto los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Los grandes perdedores del modelo de Javier Milei fueron los empleados públicos nacionales.
Según un cálculo del economista Nadin Argañaraz en base a datos de ANSES, INDEC y el Banco Central (BCRA), los estatales tuvieron una pérdida salarial superior al 30% real entre noviembre 2023 y diciembre 2025. Mientras tanto, los salarios de los trabajadores privados registrados fueron los que menos descendieron, en torno al 1,5%.
Si bien la mayor pérdida de los empleados públicos se produjo durante 2024, en 2025 ese proceso se profundizó: el primer año del gobierno libertario cerraron con una pérdida del 27% frente a noviembre 2023, mientras que en 2025 alcanzaron un recorte del 33,5% contra el mismo mes.
En tanto, los trabajadores provinciales mejoraron su performance salarial frente a 2024: mientras que en el primer año perdieron 18,1% real, en 2025 redujeron esa baja al 10,9% real. Vale destacar que en 2025 los haberes de los trabajadores de las provincias se recuperaron más rápido que los de nación, en un año clave, ya que estuvieron las elecciones de medio término donde se modificó un tercio del Senado y la mitad de la Cámara de Diputados.
Los trabajadores del sector privado, si bien no lograron alcanzar el umbral de 2023, perdieron menos que los públicos y las jubilaciones. Cayeron un 1,5% en 2025, tras mostrar una baja de 6,1% en 2024.
El dato sustancial del estudio es que de todos los trabajadores ninguno alcanzó el poder adquisitivo de noviembre 2023, previo a la asunción de Javier Milei.
Las jubilaciones cayeron en 2025, mientras que la AUH creció casi 70% real
Las jubilaciones, que para noviembre de 2023 se encontraban en un piso histórico, continuaron la pérdida de poder adquisitivo durante el gobierno libertario, con mayor énfasis para la mínima que cobra el bono, ya que se encuentra congelado desde marzo de 2024.
El haber jubilatorio mínimo anual cayó 14,9% entre 2023 y 2024; mientras que en 2025 esa baja se recortó a 13,8%. "Los jubilados que cobran el haber mínimo más el bono compensatorio habrían perdido el equivalente a 1,4 ingresos reales de noviembre de 2023", destacó el trabajo de Argañaraz.
Paralelamente, las jubilaciones sin bono crecieron sobre el cierre del año, lo cual habría significado un aumento real acumulado de 0,8 haberes de noviembre de 2023. Las jubilaciones en su conjunto cerraron 2025 con una pérdida de 9,1%, luego de perder hasta 18,7% real en 2024.
Por su parte, los receptores de la AUH finalizaron 2025 con un poder adquisitivo un 67,2% superior al que tuvieron en el año 2023, transformándose en el sector poblacional que más aumentó el ingreso real en los últimos dos años. En 2024 habían tenido un aumento real del 47,4%.
En gran parte, la mejora en los datos de pobreza se explican por la suba de la AUH, así como también por las mejoras en la captación de la información de los ingresos informales. La pobreza pasó del 38,1% en el segundo semestre de 2024 al 31,6% en el primer semestre de 2025.
"El gasto salarial es uno de los gastos que el Gobierno nacional siguió recortando en 2025, para que, dada la restricción del equilibrio fiscal, se pueda financiar el aumento de los haberes jubilatorios y de AUH, entre otros", señaló Argañaraz.
Qué se espera para los ingresos de los argentinos en 2026
"De cara hacia 2026, no son esperables cambios significativos en las tendencias del poder adquisitivo de los seis grupos de receptores dependientes de ingresos formales. Con el descenso de la inflación habrá una leve suba real de los haberes jubilatorios que, dado el bono de $70.000, no compensará la pérdida real de los ingresos de los jubilados que cobran el haber mínimo", aseguró el economista, al mismo tiempo que prevé una mejora en la AUH por la desaceleración de los precios.
"En el sector público, la restricción presupuestaria será más visible, habiendo muy escaso margen para subas salariales reales. En el sector privado, el mayor margen va a estar en los sectores económicos que lideren al aumento de la actividad, siendo clave la puja por la distribución del mayor PBI real entre trabajadores y empleadores", concluyó.
Fuente: Ámbito