Lavacoches: Menos soberbia y más gestión. A mejorar la puntería, intendente Viotti
El intendente de Rafaela, Leonardo Viotti, intentó mostrar firmeza política con un decreto vinculado a la erradicación de los lavacoches, pero terminó generando un fuerte rechazo social tras una frase que rápidamente se viralizó: “Quienes defienden a los lavacoches, que les den trabajo ellos”.
Lejos de transmitir autoridad, el mensaje provocó una catarata de respuestas críticas en sus propias redes sociales, donde vecinos cuestionaron tanto el tono como el contenido de sus declaraciones.
Basta con recorrer los comentarios para advertir el malestar que despertaron sus palabras. Una de las respuestas más destacadas, representativa del clima general, señaló:
“Quizás te están asesorando en relación a tu electorado. Pero en el lugar que ocupás es una irresponsabilidad publicar este desprecio a las opiniones de las personas. Principalmente porque sos el líder del Estado municipal. Y como Estado tu rol es garantizar derechos. No lo digo yo ni una ideología, lo dice la Constitución Nacional”.
En la misma línea, otro usuario fue aún más directo:
“Leo, ese es tu trabajo, no el nuestro como ciudadanos. Lo único que demostrás es que sos bastante inoperante y que las soluciones te las tiene que dar la sociedad. Ponete a laburar, que no sos influencer”.
Las críticas no se limitaron a lo político. También aparecieron testimonios cargados de dramatismo social:
“Cuánta soberbia, señor intendente. La ciudad va en decadencia y no por el ciudadano. No sabe lo triste que es ver tu barrio lleno de búnkers de droga, ver a tus amigos de la infancia perdidos por las adicciones y aun así tenderles una mano para que no salgan a robar. Lo hago yo, que soy una manicura de barrio y mantengo a mi familia con eso. Pero gente como usted se mira el ombligo y echa culpas”.
El eje de las críticas apunta a una cuestión central: la responsabilidad del Estado. Para muchos vecinos, el intendente trasladó un problema estructural —adicciones, exclusión social y falta de oportunidades— a la sociedad civil, desentendiéndose de su rol como jefe del Ejecutivo local.
El reproche se vuelve más duro en un contexto de crisis múltiple: emergencia en adicciones, inseguridad creciente, dificultades habitacionales y un horizonte cada vez más incierto para cientos de jóvenes. En ese escenario, la frase presidencial municipal fue interpretada como una muestra de soberbia y desconexión con la realidad cotidiana.
Incluso quienes respaldan la necesidad de ordenar el espacio público cuestionaron la forma. “Erradicar no es expulsar sin alternativas”, remarcan. La discusión ya no pasa solo por los lavacoches, sino por el modelo de gestión y la sensibilidad política frente a un problema social profundo.
A más de dos años de iniciado su mandato, crece la percepción de que los resultados no aparecen o, peor aún, se manifiestan de manera negativa. Para sectores cada vez más amplios de la ciudadanía, el gobierno de Viotti se encamina a ser recordado como uno de los más flojos —si no el peor— de las últimas décadas en Rafaela.
La polémica deja una lección clara: en tiempos de crisis social, el liderazgo se mide menos por la dureza de las frases y más por la capacidad de gestión, empatía y soluciones concretas.
Hoy, las redes hablaron con contundencia. Y el mensaje fue uno solo: menos soberbia y más gestión.
A mejorar la puntería, intendente.