Reconfiguración en Justicia: cambios clave en Derechos Humanos y áreas estratégicas
- El Ministerio de Justicia avanza en una reconfiguración interna bajo la conducción de Mahiques
- Se prevé el reemplazo de Mogaburu por Szuchet en la Subsecretaría de Derechos Humanos
- El Gobierno asegura que no habrá cambios en la política de derechos humanos
- La salida de Melik y la llegada de Zangaro marcaron otro cambio relevante en Anticorrupción
- También fue designada Capece en Acceso a la Justicia en reemplazo de Corradini
- Los movimientos apuntan a consolidar un equipo propio y fortalecer perfiles técnicos
El Ministerio de Justicia avanza en un proceso de reordenamiento interno que impacta en áreas sensibles de su estructura. Bajo la conducción de Juan Bautista Mahiques, se prevé en los próximos días una modificación en la Subsecretaría de Derechos Humanos, en línea con la estrategia de consolidar un equipo propio tras su reciente llegada al cargo.
Según pudo saberse, Joaquín Mogaburu dejará su puesto luego de menos de tres meses de gestión. Su salida se inscribe en una serie de movimientos orientados a redefinir el esquema de conducción en sectores clave del ministerio. En su lugar asumiría Leonardo Szuchet, un abogado con experiencia en la función pública tanto a nivel nacional como en la Ciudad de Buenos Aires.
El eventual reemplazante cuenta con antecedentes en el área durante la gestión de Mauricio Macri, donde se desempeñó como jefe de gabinete de Claudio Avruj. Además, tuvo un rol relevante en la Dirección de Atención a las Víctimas en el ámbito porteño entre 2011 y 2015. Actualmente, ocupa la vicepresidencia del Consejo Argentino para el Desarrollo y los Derechos Humanos, lo que refuerza su perfil vinculado a la temática.
El recambio se produce en un contexto particularmente sensible, pocos días después de la conmemoración del 50° aniversario del inicio de la última dictadura militar en Argentina. A pesar de ello, desde el Gobierno señalaron que no se prevén modificaciones en la orientación de las políticas de derechos humanos, buscando transmitir continuidad en un área de fuerte carga simbólica y política.
En paralelo, el Ministerio ya había concretado otro cambio relevante con la salida de Alejandro Melik, quien estaba al frente de la Oficina Anticorrupción desde diciembre de 2023. Su renuncia fue formalizada a través del Decreto 194/2026, en medio de un contexto marcado por su intervención en el análisis administrativo del denominado caso $Libra, que involucró al presidente Javier Milei.
En ese expediente, Melik firmó una resolución que interpretó la conducta del mandatario como una acción de carácter individual o privado, lo que generó repercusiones en el ámbito político y jurídico. Tras su salida, el cargo fue ocupado por Gabriela Carmen Zangaro, quien cuenta con una extensa trayectoria en el Poder Judicial y en el ámbito académico.
Zangaro, formada en instituciones como la Universidad de Buenos Aires y la Universidad del Salvador, desarrolló su carrera desde fines de la década de 1980, combinando funciones jurisdiccionales con la docencia. Su paso por el Jurado de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura y su participación en espacios de formación jurídica consolidan un perfil técnico que el Ejecutivo busca fortalecer en áreas sensibles.
A estos movimientos se suma la designación de Jimena Belén Capece al frente de la Subsecretaría de Acceso a la Justicia, en reemplazo de Tristán Arturo Corradini. Este cambio, oficializado mediante el Decreto 195/2026, completa una serie de ajustes que apuntan a renovar la estructura operativa del ministerio.
La Subsecretaría de Acceso a la Justicia tiene un rol central en la implementación de políticas públicas orientadas a garantizar derechos en todo el territorio nacional. Entre sus funciones se destacan la articulación de programas sociales, la asistencia jurídica y la promoción de herramientas que faciliten el acceso efectivo de la ciudadanía al sistema judicial.
En conjunto, los cambios delinean una etapa de reorganización dentro del Ministerio de Justicia, donde la conformación de equipos afines y con experiencia específica aparece como un eje central. La dinámica de reemplazos refleja, además, la intención de imprimir un sello propio en la gestión, en un contexto político que exige equilibrio entre continuidad institucional y renovación de cuadros.