Pullaro, entre el dolor y la gestión: despliegue en San Cristóbal y avance con obras clave en Santa Fe

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, expresó su profunda conmoción por la tragedia ocurrida en San Cristóbal y detalló el inmediato despliegue del Estado provincial para asistir a la comunidad afectada. “Es uno de los días más tristes y duros de mi gestión”, reconoció.

El mandatario explicó que apenas tomó conocimiento del hecho, ordenó a su gabinete suspender toda la agenda y trasladarse a la ciudad para brindar contención a las familias, a la comunidad educativa y a la población en general. Ministros y funcionarios permanecen en el lugar, coordinando acciones junto a equipos locales para sostener la asistencia en los próximos días.

Pullaro remarcó que el objetivo principal es “no dejar sola a la comunidad”, con especial atención a niños, niñas y docentes, en un contexto atravesado por el dolor y la incertidumbre.

El gobernador también vinculó esta tragedia con una reflexión más amplia sobre la seguridad y el rol del Estado. Destacó que, tras años marcados por altos niveles de violencia —particularmente en Rosario—, la provincia logró reducir significativamente los índices delictivos en los últimos años. Según afirmó, 2024 y 2025 registraron los niveles más bajos de violencia en lo que va del siglo.

En paralelo, el mandatario puso en valor el inicio de la finalización de las obras en el Monumento Nacional a la Bandera, un proyecto cargado de simbolismo para la provincia. La obra, que había quedado inconclusa durante años bajo distintas administraciones nacionales, será completada con recursos provinciales.

“Nos dolía ver el monumento en ese estado, con obras paralizadas durante más de una década”, señaló Pullaro, quien reconoció que la jornada que debía ser motivo de celebración terminó atravesada por la tragedia en San Cristóbal.

En otro tramo de sus declaraciones, el gobernador apuntó a las dificultades que enfrenta la provincia por la reducción de recursos nacionales. Señaló que su gestión debió hacerse cargo de partidas recortadas en áreas sensibles como medicamentos, alimentos y transporte.

A pesar de ese escenario, defendió una administración basada en la austeridad y la eficiencia, asegurando que cada ahorro se redirige a obra pública y servicios esenciales. “No se puede pensar en el desarrollo de un país con rutas deterioradas o un sistema energético deficiente”, advirtió.

Pullaro también destacó el crecimiento de la demanda en el sistema de salud pública provincial, que pasó de 9 millones de consultas en 2024 a cerca de 13 millones en 2025. Un dato que subrayó es que una parte significativa de quienes recurren al sistema cuentan con obra social, lo que atribuyó a la provisión gratuita de medicamentos y la calidad de atención.

En un contexto complejo, atravesado por tensiones económicas y desafíos sociales, el gobernador resumió el momento con una definición: “La gestión tiene días agridulces”. Entre avances en infraestructura y golpes inesperados como el ocurrido en San Cristóbal, la administración provincial enfrenta el desafío de sostener la respuesta del Estado en todos los frentes.