Zabaleta cuestionó a Máximo Kirchner y profundizó la crisis interna del peronismo bonaerense
- Juan Zabaleta responsabilizó a Máximo Kirchner por la crisis del peronismo bonaerense
- El ex ministro afirmó que la experiencia política en la provincia “se rompió”
- Cuestionó la conducción del PJ y pidió replantear liderazgos
- Zabaleta advirtió sobre la desconexión entre la dirigencia y la sociedad
- También alertó que el peronismo no ofrece respuestas concretas a los argentinos
- Las declaraciones profundizaron el debate interno dentro del espacio opositor
Las tensiones internas dentro del peronismo bonaerense volvieron a quedar expuestas tras las duras declaraciones de Juan Zabaleta contra Máximo Kirchner. El ex ministro de Desarrollo Social y actual concejal de Hurlingham lanzó fuertes críticas hacia el presidente del PJ bonaerense y puso en duda su capacidad para reconstruir la unidad política dentro del principal distrito electoral del país.
Con un tono inusualmente frontal, Zabaleta responsabilizó al líder de La Cámpora por la fragmentación que atraviesa al peronismo en la provincia de Buenos Aires y sostuvo que la estrategia política impulsada durante los últimos años terminó profundizando divisiones internas. “La experiencia en la provincia de Buenos Aires te salió mal, flaco. Se rompió todo”, afirmó durante una entrevista, en una frase que rápidamente generó repercusiones dentro del espacio opositor.
El dirigente fue aún más lejos al señalar que resulta difícil imaginar una reconstrucción del peronismo bonaerense bajo la conducción de Máximo Kirchner. Según planteó, el escenario actual exige replantear liderazgos, estrategias y formas de representación política frente a una sociedad que, a su entender, se encuentra cada vez más alejada de las discusiones internas del PJ.
En ese contexto, Zabaleta sorprendió además con una sugerencia dirigida directamente al diputado nacional. “¿Por qué no intentás ser gobernador de Santa Cruz?”, lanzó, en una declaración interpretada como una crítica directa al rol que el kirchnerismo viene desempeñando en la política bonaerense. El planteo fue leído dentro del peronismo como una señal del creciente malestar de algunos sectores territoriales respecto de la conducción partidaria.
Más allá de la confrontación personal, el ex funcionario también realizó una fuerte autocrítica sobre la situación general del peronismo y cuestionó la desconexión que, según considera, existe entre gran parte de la dirigencia y las preocupaciones cotidianas de la sociedad.
Zabaleta sostuvo que las prioridades de muchos vecinos están vinculadas a cuestiones básicas como la seguridad, el funcionamiento de las escuelas, la estabilidad económica y la posibilidad de sostener ingresos frente al aumento del costo de vida. En esa línea, advirtió que el peronismo perdió capacidad para interpretar las demandas concretas de sectores medios y populares.
“La vida cotidiana de un vecino es muy simple”, explicó el dirigente, al describir una agenda social atravesada por problemas vinculados a la inseguridad, el deterioro económico y las dificultades para llegar a fin de mes. Según su mirada, buena parte de la dirigencia quedó atrapada en discusiones políticas alejadas de las necesidades reales de la población.
Las declaraciones aparecen en un momento particularmente delicado para el peronismo, que todavía intenta reorganizarse tras la derrota electoral y las diferencias internas acumuladas durante los últimos años. La discusión sobre el liderazgo, el rol de La Cámpora y el futuro del espacio sigue generando tensiones entre intendentes, legisladores y dirigentes territoriales.
Zabaleta también alertó sobre el riesgo electoral que enfrenta el Partido Justicialista si no logra redefinir rápidamente una propuesta política competitiva. A su entender, el espacio atraviesa una crisis de representación que podría profundizarse en los próximos procesos electorales si no aparecen señales claras de renovación y autocrítica.
En ese sentido, sostuvo que actualmente el peronismo no está logrando ofrecer respuestas concretas a los problemas económicos y sociales que afectan a gran parte de la población. “No le estamos proponiendo nada a los argentinos”, afirmó, en una de las definiciones más contundentes de su intervención pública.
El ex intendente de Hurlingham advirtió además que el tiempo para corregir errores comienza a agotarse y reclamó una reacción política urgente. Sus palabras volvieron a poner sobre la mesa un debate que atraviesa al peronismo desde hace meses: cómo reconstruir una identidad competitiva en medio de disputas internas, cuestionamientos a las conducciones históricas y una sociedad cada vez más crítica de la dirigencia política tradicional.
Las críticas de Zabaleta también reflejan el malestar de algunos sectores territoriales que consideran que el peronismo perdió capacidad de interpretación social y quedó encerrado en una lógica interna dominada por disputas de poder. Mientras tanto, el espacio continúa atravesando un proceso de reconfiguración incierto, con liderazgos discutidos y sin una estrategia clara de cara al futuro electoral.
En ese escenario, las declaraciones contra Máximo Kirchner no fueron interpretadas solamente como un cuestionamiento individual. Para muchos dirigentes, representan además un síntoma de las fracturas, tensiones y debates que siguen atravesando al peronismo bonaerense después de la derrota electoral y de la pérdida de centralidad política que sufrió el espacio en los últimos años.