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El consumo sigue sin reaccionar: acumula seis meses de caída y crece la preocupación en comercios y supermercados

  • El consumo privado cayó 2,2% interanual en mayo y acumuló seis meses consecutivos de retroceso.
  • La falta de demanda es la principal preocupación para supermercados y autoservicios mayoristas.
  • Las ventas de carne vacuna registraron diez meses seguidos de caída y lideran las bajas del consumo masivo.
  • La recaudación del IVA y las compras con tarjeta de crédito mostraron nuevas señales de enfriamiento.
  • Los patentamientos de autos y el despacho de cemento reflejaron una menor actividad económica.
  • Las empresas mantienen expectativas moderadas y no prevén una expansión significativa del empleo ni de los pedidos a proveedores.

El consumo privado volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo y profundizó una tendencia que ya se extiende por más de medio año. De acuerdo con un relevamiento de la Universidad de Palermo (UP), el gasto de los hogares registró una caída mensual del 0,3% y una baja interanual del 2,2%, acumulando seis meses consecutivos de retroceso frente a los niveles del año anterior. En los primeros cinco meses de 2026, la contracción acumulada alcanzó el 1,8%.

Los datos reflejan las dificultades que aún enfrenta una parte importante de las familias para recuperar capacidad de compra en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y la cautela frente a los gastos. Al mismo tiempo, el deterioro del consumo comienza a impactar con mayor intensidad en las expectativas empresariales, especialmente entre supermercados y autoservicios mayoristas.

La última Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el INDEC mostró que el 62,6% de las empresas del sector considera que la insuficiencia de demanda constituye el principal obstáculo para expandir la actividad comercial. El dato representa un aumento significativo respecto de tres meses atrás, cuando esa preocupación alcanzaba al 54,5% de las firmas consultadas.

La percepción empresarial también refleja un escenario complejo. Un tercio de las compañías calificó como negativa su situación comercial actual, mientras que apenas una pequeña proporción consideró que atraviesa un buen momento. El balance general entre respuestas favorables y desfavorables arrojó un resultado claramente negativo, confirmando el malestar que atraviesa gran parte del sector.

Entre los rubros más afectados continúa destacándose el consumo masivo. Las ventas de carne vacuna registraron en abril una caída interanual del 13%, completando diez meses consecutivos de retroceso. La carne aviar también mostró una disminución, aunque más moderada, con una baja del 2,5%.

La única excepción dentro del mercado de proteínas animales fue la carne porcina, que mantuvo una tendencia expansiva. Las ventas crecieron 6,2% respecto del mismo período del año anterior y acumularon una mejora del 11% durante los primeros cuatro meses del año, consolidando un cambio gradual en los hábitos de consumo de numerosos hogares.

Otros indicadores utilizados para medir la evolución del gasto familiar también reflejaron un escenario de enfriamiento. La recaudación del IVA ajustada por inflación mostró una caída interanual del 3% en mayo y acumuló un descenso del 2,3% en lo que va de 2026. A ello se sumó una reducción real del 3,5% en las compras realizadas con tarjeta de crédito, un dato que marcó una interrupción en la recuperación observada tras la recesión de 2024.

En el segmento de bienes durables aparecieron comportamientos divergentes. Mientras el patentamiento de motocicletas continuó creciendo, con una expansión interanual del 26%, el mercado automotor mostró una realidad muy distinta. Los patentamientos de vehículos registraron una caída del 26,2% respecto de mayo del año pasado, acumulando su cuarta baja mensual en lo que va del año.

La construcción de pequeña escala también evidenció señales de retracción. El despacho de cemento en bolsa, habitualmente asociado a reformas y obras domiciliarias, cayó 8,3% interanual durante mayo y acumula una reducción cercana al 9% en los primeros cinco meses de 2026.

El sector recreativo tampoco escapó a la desaceleración. Tras algunos indicios de recuperación observados a comienzos de año, el consumo en restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires volvió a retroceder. Asimismo, la asistencia a salas de cine y el gasto en patios de comida dentro de centros comerciales registraron caídas cercanas al 20% en las últimas mediciones disponibles.

Las perspectivas para los próximos meses muestran prudencia. Apenas una mínima proporción de supermercados prevé aumentar sus pedidos a proveedores, mientras que la mayoría espera mantener los niveles actuales de abastecimiento. En materia laboral ocurre algo similar: son muy pocas las empresas que anticipan incorporaciones de personal y una cantidad considerable prevé reducir sus plantillas.

En este contexto, el indicador de confianza empresarial del sector permaneció en terreno negativo. Aunque algunas compañías observan posibilidades de mejora hacia el segundo semestre, el consenso predominante sigue marcado por la cautela y por la falta de señales concretas de una recuperación sostenida del consumo.