ARCA redefinió los criterios de fiscalización y limitará las inspecciones sobre períodos anteriores a 2025
- ARCA estableció nuevas pautas para las fiscalizaciones correspondientes a períodos anteriores a 2025.
- Antes de iniciar una inspección será obligatorio verificar si el contribuyente presentó la Declaración Jurada Simplificada.
- La presunción de exactitud protegerá a quienes cumplieron con el régimen simplificado y sus obligaciones de pago.
- Las inspecciones retroactivas solo continuarán cuando existan discrepancias significativas debidamente detectadas.
- El año fiscal 2025 fue definido como período base para la aplicación de las nuevas directivas.
- La medida busca brindar mayor seguridad jurídica y unificar criterios durante la transición legislativa.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) estableció un nuevo procedimiento interno para las tareas de fiscalización tributaria durante el proceso de transición legislativa vinculado con la Ley 27.799 de Inocencia Fiscal. La medida fija criterios que deberán seguir las áreas de control antes de iniciar inspecciones sobre ejercicios fiscales anteriores a 2025 y otorga un beneficio procedimental a los contribuyentes adheridos al Régimen de Ganancias Simplificada.
La nueva directiva, formalizada mediante una comunicación interna emitida el 24 de junio, dispone que antes de poner en marcha cualquier acción de verificación correspondiente a los períodos fiscales 2024 y anteriores, los inspectores deberán constatar si el contribuyente presentó la Declaración Jurada Simplificada del Impuesto a las Ganancias correspondiente al período base 2025.
Si esa presentación fue realizada antes del inicio formal de la fiscalización y, cuando corresponda, el pago fue efectuado dentro de los plazos establecidos, las actuaciones deberán ser desestimadas de manera inmediata. La decisión se fundamenta en la aplicación del principio de presunción de exactitud previsto en la legislación vigente, que otorga protección a quienes cumplieron con las obligaciones contempladas en el régimen simplificado.
La disposición busca unificar criterios de actuación dentro del organismo mientras el Congreso analiza modificaciones al marco legal vigente. Desde ARCA consideran que resulta necesario establecer reglas operativas homogéneas para evitar interpretaciones divergentes durante este período de transición normativa.
El documento interno señala que el año fiscal 2025 será considerado el período base para la implementación de las nuevas disposiciones y que la presentación del Formulario 2711 constituye el elemento central para activar el beneficio previsto por la normativa.
La presunción de exactitud implica que la información declarada por el contribuyente será considerada válida, salvo que existan elementos objetivos que permitan demostrar inconsistencias relevantes. En consecuencia, las inspecciones retroactivas sobre ejercicios anteriores quedarán limitadas únicamente a situaciones excepcionales.
La principal excepción prevista por la nueva directiva se configura cuando las áreas de fiscalización detecten discrepancias significativas entre la información declarada y otros datos disponibles para la administración tributaria. En esos casos, las actuaciones podrán avanzar aun cuando el contribuyente haya presentado la declaración jurada simplificada.
Asimismo, la comunicación contempla la posibilidad de efectuar verificaciones manuales cuando existan razones fundadas para considerar que la declaración fue presentada con posterioridad a la generación automática de la orden de fiscalización. Ese procedimiento permitirá confirmar si corresponde mantener o dejar sin efecto la actuación iniciada.
Las instrucciones también recomiendan aplicar estos mismos criterios en aquellas actuaciones seleccionadas dentro del ámbito de las distintas jurisdicciones locales, con el objetivo de brindar uniformidad en la aplicación de los procedimientos de control.
La implementación de este protocolo pretende otorgar mayor previsibilidad tanto a los contribuyentes como a los propios agentes encargados de las fiscalizaciones. Desde el organismo entienden que la existencia de reglas claras contribuye a fortalecer la seguridad jurídica durante un contexto de posibles modificaciones legislativas.
Además de ordenar el funcionamiento interno de las áreas de control, la medida busca reducir el inicio de actuaciones que posteriormente podrían quedar alcanzadas por los beneficios previstos en el nuevo régimen, evitando así trámites innecesarios y optimizando la utilización de los recursos administrativos.
El nuevo esquema no elimina las facultades de fiscalización de la administración tributaria, pero sí introduce un criterio de selección más restrictivo para las inspecciones sobre ejercicios anteriores al período base. De esta manera, ARCA procura compatibilizar las tareas de control con los principios establecidos por el régimen simplificado, mientras aguarda la definición del nuevo marco legal que se encuentra en tratamiento parlamentario.