El Gobierno prepara una nueva licitación para importar autos híbridos y eléctricos sin arancel mientras crecen los reclamos de algunas automotrices
- El Gobierno inició el proceso para una nueva licitación de importación de autos híbridos y eléctricos sin arancel.
- El régimen permitirá incorporar otras 50.000 unidades desde enero de 2027.
- Las automotrices anticipan una demanda superior al cupo disponible.
- Algunas marcas cuestionan el límite de 16.000 dólares FOB para acceder al beneficio fiscal.
- Fabricantes no chinos proponen crear escalas intermedias con aranceles reducidos.
- El Gobierno no prevé modificar el régimen ni ampliar el cupo anual de importaciones.
El Gobierno nacional comenzó a poner en marcha una nueva licitación del régimen que permite importar vehículos híbridos y eléctricos sin pagar el arancel extrazona del 35%, un esquema que, según destacan desde el sector, modificó significativamente el mercado automotor durante los últimos dos años al ampliar la oferta de modelos, incrementar la competencia y favorecer una reducción en los precios de los vehículos cero kilómetro.
La próxima convocatoria permitirá el ingreso de otras 50.000 unidades a partir de enero de 2027 y, según estiman fuentes de la industria, volverá a registrar una demanda superior a la disponibilidad de cupos, tal como ocurrió en las ediciones anteriores.
El régimen fue creado con el objetivo de facilitar la incorporación de vehículos con motorizaciones híbridas o totalmente eléctricas, siempre que el valor FOB de cada unidad no supere los 16.000 dólares. Esa condición constituye uno de los aspectos centrales del programa, ya que limita el beneficio fiscal a modelos de menor precio y busca acercar al mercado argentino vehículos con mayores niveles de tecnología, eficiencia energética y equipamiento de seguridad.
Desde su implementación, el esquema contempla un cupo anual de 50.000 unidades. La mitad corresponde a terminales nucleadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), mientras que las restantes 25.000 se distribuyen entre las empresas agrupadas en la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (CIDOA).
Las dos licitaciones realizadas hasta el momento agotaron rápidamente el volumen disponible. En la convocatoria de 2025, incluso, los pedidos de importación superaron ampliamente las 100.000 unidades, reflejando el fuerte interés de las automotrices por acceder al beneficio arancelario.
Con vistas a la nueva convocatoria, el Gobierno inició las primeras consultas con las empresas del sector. En las últimas semanas solicitó a las distintas marcas que elaboren una estimación de la cantidad de vehículos que proyectan importar durante el próximo período.
Ese relevamiento preliminar permitirá conocer el nivel de demanda esperado antes de avanzar con la licitación formal. Aunque todavía no existe una fecha definitiva para la presentación de las solicitudes, las automotrices ya comenzaron a analizar los modelos que podrían incorporar al régimen y la cantidad de unidades que solicitarán una vez que la Secretaría de Industria establezca el cronograma oficial. La licitación podría concretarse durante septiembre.
Mientras el proceso avanza, también crecieron las críticas de algunas compañías respecto del límite de 16.000 dólares FOB fijado para acceder a la exención arancelaria. Empresas que comercializan vehículos de origen europeo, estadounidense, japonés o surcoreano consideran que ese valor resulta demasiado bajo para los costos de producción de sus modelos y las deja prácticamente excluidas del beneficio.
Según sostienen representantes del sector, los vehículos que cumplen con ese requisito pertenecen mayoritariamente a fabricantes chinos, que actualmente concentran una amplia oferta de modelos híbridos y eléctricos de menor precio.
En ese contexto, algunas automotrices advierten que la competencia se volvió desigual, ya que los fabricantes chinos pueden ingresar vehículos sin el arancel del 35%, mientras que las marcas cuyos productos superan el límite establecido deben afrontar ese costo adicional al momento de importar.
Las empresas que cuestionan el esquema también plantean dudas sobre la transparencia de los precios de exportación de algunos fabricantes chinos y señalan que el fuerte respaldo estatal que caracteriza al sector automotor de ese país podría influir en los valores con los que esos vehículos llegan a los mercados internacionales.
Como consecuencia de esta situación, varias compañías impulsan una modificación del régimen que incorpore escalas intermedias. La propuesta consiste en mantener el arancel cero para los vehículos de hasta 16.000 dólares FOB y crear una segunda franja, por ejemplo hasta los 25.000 dólares, que tribute un arancel reducido del 10% o del 15%, permitiendo así una mayor participación de modelos provenientes de otros mercados.
Hasta el momento, no existen señales de que el Gobierno evalúe introducir cambios en el esquema vigente. Tampoco aparecen indicios de una ampliación del cupo anual por encima de las 50.000 unidades, otra de las demandas formuladas por parte de la industria para ampliar la competencia y favorecer una mayor oferta de vehículos electrificados.
En paralelo, la participación de las marcas chinas continúa creciendo en el mercado argentino. Distintas estimaciones privadas indican que ya representan entre el 8% y el 12% de las ventas de vehículos nuevos, muy por encima del nivel inferior al 1% que registraban apenas dos años atrás, consolidando un cambio significativo en la composición de la oferta automotriz nacional.