Los alimentos volvieron a subir en la tercera semana de julio y aceleran su ritmo mensual
- Los precios de los alimentos aumentaron un 0,3% durante la tercera semana de julio tras una semana sin variaciones.
- El promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó una suba del 1,9%, mostrando una aceleración respecto del relevamiento anterior.
- Los mayores incrementos semanales se registraron en aceites, productos dulces y condimentos.
- Las verduras, las comidas listas para llevar, las frutas y los productos de panificación mostraron bajas de precios.
- En el acumulado mensual, los lácteos y los huevos lideraron las subas, seguidos por las carnes.
- La evolución de los alimentos será clave para determinar el resultado de la inflación correspondiente a julio.
Los precios de los alimentos y bebidas retomaron la tendencia alcista durante la tercera semana de julio, luego de permanecer sin variaciones en la semana previa. Según el último relevamiento de la consultora LCG, el rubro registró un incremento semanal del 0,3%, un dato que, si bien se mantiene lejos del fuerte aumento observado a comienzos del mes, confirma una nueva aceleración en uno de los componentes más sensibles del costo de vida.
El informe señala que la estabilidad registrada durante la segunda semana de julio quedó atrás con un nuevo avance de los precios, aunque el incremento continúa siendo considerablemente menor al 2,4% registrado en la primera semana del mes, cuando se interrumpió una racha de seis semanas consecutivas de relativa calma en la evolución de los alimentos.
Al observar el comportamiento de las últimas cuatro semanas, el estudio muestra que el promedio de aumentos alcanzó el 1,9%, lo que implica una aceleración de 0,6 puntos porcentuales respecto de la medición anterior. Este indicador es seguido de cerca por economistas y analistas porque suele anticipar el desempeño del rubro alimentos dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
La medición de LCG releva alrededor de 8.000 productos comercializados en cinco de las principales cadenas de supermercados del país, lo que permite construir un seguimiento semanal de la evolución de los precios y detectar las principales tendencias antes de la publicación de los datos oficiales.
Durante la tercera semana de julio, el mayor incremento correspondió al rubro aceites, cuyos precios aumentaron un 1,9%. En segundo lugar se ubicó el segmento integrado por azúcar, miel, dulces y cacao, que registró una suba del 1,7%.
También mostraron aumentos superiores al promedio los condimentos y otros productos alimenticios, con un alza del 1,5%. Estas categorías fueron las que más contribuyeron al resultado semanal del índice elaborado por la consultora.
En tanto, las bebidas e infusiones para consumir en el hogar aumentaron un 0,9%, mientras que las carnes registraron un incremento del 0,8%. Los productos lácteos y los huevos también exhibieron una variación positiva, aunque más moderada, del 0,4%.
No todos los alimentos evolucionaron en la misma dirección. Cuatro categorías presentaron bajas de precios durante la semana. Los productos de panificación, cereales y pastas descendieron un 0,2%, mientras que las frutas mostraron una reducción del 0,3%.
Las mayores caídas correspondieron a las comidas listas para llevar, que retrocedieron un 0,9%, y a las verduras, cuyos precios disminuyeron un 1,4%, contribuyendo a moderar el incremento promedio del conjunto de alimentos.
El escenario cambia al analizar la evolución acumulada de las últimas cuatro semanas. En ese período, los productos lácteos y los huevos fueron los que más aumentaron, con una suba promedio del 4%, consolidándose como el segmento de mayor presión sobre el índice.
Las carnes ocuparon el segundo lugar con un incremento acumulado del 2,8%, seguidas por los productos de panificación, cereales y pastas, que registraron una variación del 2,6%.
En contraste, las bajas verificadas en frutas, verduras y algunos condimentos permitieron contener parcialmente el promedio general, que terminó ubicándose en el 1,9% para el conjunto de alimentos y bebidas.
La evolución de este rubro será determinante para conocer el comportamiento de la inflación correspondiente a julio, dado el peso que los alimentos tienen dentro de la canasta utilizada para calcular el IPC.
El dato cobra especial relevancia luego de que la inflación de junio se ubicara en el 1,9%, el registro más bajo de los últimos once meses y el primero por debajo del 2% desde agosto de 2025. Ahora, los analistas seguirán de cerca la evolución de los precios durante las próximas semanas para determinar si la desaceleración inflacionaria logra sostenerse o si el repunte de algunos alimentos comienza a reflejarse con mayor intensidad en el índice general.