De Mendiguren evalúa demandar a Milei por las acusaciones en La Rural
- De Mendiguren analiza presentar una querella contra Javier Milei.
- El conflicto se originó tras los insultos del Presidente en la Exposición Rural.
- El ex ministro cuestionó las acusaciones y afirmó que nunca tuvo causas judiciales.
- También defendió la pesificación asimétrica aplicada durante la crisis de 2002.
- Rechazó las afirmaciones sobre un supuesto financiamiento brasileño contra Argentina.
- El episodio profundiza la confrontación política entre el Gobierno y dirigentes de gestiones anteriores.
José Ignacio de Mendiguren confirmó que analiza iniciar acciones judiciales contra el presidente Javier Milei luego de los insultos que recibió durante la Exposición Rural de Palermo. El ex ministro de Producción calificó el episodio como "muy grave" y sostuvo que este tipo de expresiones trascienden el plano personal, ya que, según afirmó, afectan el funcionamiento de las instituciones democráticas.
La controversia se produjo el domingo, cuando el Presidente participaba de una entrevista radial desde el estudio móvil instalado en el predio de La Rural. En medio de la conversación, Milei interrumpió el diálogo al advertir que De Mendiguren pasaba por el lugar y lanzó una serie de descalificaciones dirigidas al ex funcionario.
"Ahí está pasando alguien que le hizo muchísimo daño a la Argentina", expresó el mandatario. Segundos después, al identificarlo, profundizó sus críticas al acusarlo de haber perjudicado al país durante la gestión de Eduardo Duhalde y lo calificó con duros términos.
Las declaraciones generaron una inmediata repercusión política y abrieron un nuevo foco de tensión entre el Presidente y dirigentes que ocuparon cargos en administraciones anteriores.
Al día siguiente, en declaraciones radiales, De Mendiguren confirmó que estudia llevar el caso a la Justicia mediante una querella. Según explicó, considera necesario fijar límites frente a este tipo de manifestaciones provenientes de la máxima autoridad del Poder Ejecutivo.
"Creo que lo voy a querellar. Si alguien no pone un límite y todo se acepta, si nos parece una gracia, esto es muy grave para las instituciones", sostuvo el dirigente, quien además señaló que las acusaciones fueron formuladas sin ningún tipo de respaldo.
El ex funcionario explicó que no escuchó los insultos en el momento en que fueron pronunciados. Según relató, recién tomó conocimiento de lo ocurrido cuando abandonaba el predio ferial y su hija le mostró las imágenes del episodio.
De Mendiguren afirmó que las expresiones del Presidente le provocaron malestar, principalmente porque, según indicó, se trató de imputaciones que no guardan relación con su trayectoria. En ese sentido, remarcó que nunca enfrentó procesos judiciales y rechazó de plano las acusaciones formuladas por Milei.
Además, respondió con ironía al recordar que varios dirigentes que anteriormente habían sido cuestionados públicamente por el actual mandatario terminaron incorporándose a su administración. "Si lo que estaba haciendo era ofrecerme un ministerio, le decía que no", comentó en tono irónico, aludiendo a esos antecedentes políticos.
El dirigente también aprovechó la oportunidad para responder a una de las críticas económicas reiteradas por Milei, relacionada con la salida de la convertibilidad y la denominada pesificación asimétrica implementada en 2002.
Según explicó, aquella decisión no fue una resolución individual sino el resultado de una ley aprobada en un contexto de profunda crisis económica y financiera. Asimismo, sostuvo que existían informes técnicos que advertían sobre el riesgo de un colapso del sistema bancario si las deudas en dólares no eran pesificadas.
De Mendiguren argumentó que la medida buscó evitar un escenario de incobrabilidad mucho mayor dentro del sistema financiero y remarcó que las decisiones adoptadas en ese momento respondieron a una situación de emergencia económica sin precedentes.
Durante la entrevista también rechazó las afirmaciones realizadas por Milei respecto de un supuesto financiamiento por parte del gobierno brasileño de Luiz Inácio Lula da Silva para impulsar una "campaña antiargentina". Sobre ese punto, sostuvo que no tiene conocimiento de que haya existido algún respaldo económico y consideró que, en todo caso, pudo haber existido únicamente un apoyo político o moral.
El episodio suma un nuevo capítulo a la confrontación entre el Presidente y referentes de gobiernos anteriores, en un contexto de creciente tensión política y de un discurso público cada vez más confrontativo. Mientras De Mendiguren analiza avanzar con una presentación judicial, el caso vuelve a poner en debate los límites de las expresiones de los funcionarios públicos y el alcance institucional de los enfrentamientos políticos.