Graciela Camaño cuestionó la interna del peronismo y lanzó fuertes críticas a la gestión bonaerense
Graciela Camaño cuestionó la falta de propuestas dentro del peronismo.
Criticó las disputas internas y la conducción partidaria.
Apuntó contra la gestión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.
Sostuvo que ningún dirigente es propietario de los votos del peronismo.
Recordó que se alejó del espacio por diferencias con su conducción.
Afirmó que la oposición deberá presentar un proyecto de gobierno para volver a ser una alternativa.
La ex diputada nacional Graciela Camaño volvió a expresar sus diferencias con la conducción del peronismo y cuestionó el presente de la principal fuerza opositora. Durante una entrevista, sostuvo que el espacio atraviesa una profunda falta de propuestas, criticó las disputas internas que dominan la agenda partidaria y apuntó especialmente contra la gestión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, a la que vinculó con la división de poder entre las distintas corrientes del oficialismo provincial.
Según Camaño, el principal problema que enfrenta actualmente la oposición no es únicamente la disputa de liderazgos, sino la ausencia de un proyecto político capaz de ofrecer respuestas concretas a las demandas de la sociedad.
En ese sentido, consideró que buena parte del debate interno del peronismo gira en torno a diferencias personales y consignas políticas que, a su entender, no constituyen una propuesta de gobierno. Para la ex legisladora, las discusiones partidarias se concentran en confrontaciones internas y en críticas al Gobierno nacional, pero carecen de un programa que permita presentarse como una alternativa competitiva.
Además, sostuvo que la fragmentación del escenario político argentino se refleja también en las distintas experiencias de gobierno que existen dentro del propio peronismo. Recordó que el espacio administra varias provincias con perfiles políticos diferentes y señaló que incluso algunos gobiernos provinciales que no se identifican formalmente como peronistas conservan, a su juicio, un origen vinculado a ese movimiento.
Entre los distritos mencionó a La Pampa, Salta, La Rioja, Tucumán y Formosa, además de Córdoba y Río Negro, provincias que, según afirmó, mantienen distintos grados de influencia del justicialismo en sus estructuras políticas.
Sin embargo, advirtió que numerosos dirigentes fueron quedando al margen de las decisiones partidarias y cuestionó especialmente el funcionamiento político de la provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país.
En ese marco, afirmó que la administración bonaerense se encuentra condicionada por el reparto de poder entre los principales sectores internos del oficialismo provincial, en referencia al espacio que responde al gobernador Axel Kicillof, al Frente Renovador y a La Cámpora.
"Gobiernan la provincia más importante como si fuera una torta cortada en tres", sostuvo la ex diputada, antes de lanzar una de las críticas más severas de la entrevista al afirmar que esa dinámica explica, según su visión, los problemas que enfrenta la gestión provincial. Incluso reconoció que sus declaraciones podían incomodar al mandatario bonaerense, aunque ratificó su diagnóstico sobre la situación.
Camaño también cuestionó la forma en que distintos sectores del peronismo interpretan su representación política. Afirmó que ningún dirigente puede considerarse propietario del caudal electoral del espacio y sostuvo que los respaldos obtenidos en las urnas son circunstanciales y dependen de la confianza que la sociedad otorgue en cada elección.
En esa línea, advirtió que muchos referentes deberían revisar sus estrategias políticas ante el desgaste que, según consideró, atraviesa la representación tradicional del justicialismo.
La ex legisladora recordó además que hace varios años decidió alejarse de la estructura partidaria porque dejó de sentirse identificada con la conducción del movimiento. Explicó que nunca compartió la idea de que determinados dirigentes pudieran arrogarse una especie de derecho de propiedad sobre el peronismo y cuestionó la lógica interna que, según afirmó, terminó excluyendo a quienes expresaban posiciones diferentes.
También hizo referencia a episodios en los que algunos referentes planteaban que quienes no compartieran la conducción debían abandonar el espacio político, postura que, según señaló, terminó profundizando su distanciamiento.
En el tramo final de la entrevista, Camaño sostuvo que el futuro del peronismo dependerá de su capacidad para construir una propuesta de gobierno clara y consistente. Consideró que limitar la estrategia política a oponerse al presidente Javier Milei resultará insuficiente si el espacio no logra explicar qué modelo de sociedad pretende impulsar y cuáles serían las herramientas para resolver los principales problemas económicos y sociales del país.
Para la ex diputada, la ciudadanía demandará un programa concreto antes que discursos centrados únicamente en la confrontación política. En ese sentido, concluyó que el desafío del peronismo consiste en recuperar capacidad de representación mediante propuestas que respondan a las necesidades actuales de la sociedad y no exclusivamente a las disputas internas del espacio.