RAFAELA Por Carlos Zimerman

Viotti y los mil millones: gastar plata ajena no es gobernar

Por Carlos Zimerman

El intendente Leonardo Viotti sigue intentando convencernos de que gastar mil millones de pesos en comida para los deportistas que llegarán a Rafaela por los Juegos ODESUR es barato.

Y ahí aparece nuevamente el problema de fondo: Viotti sigue viviendo en otra realidad.

A esta altura uno ya no sabe si el intendente realmente no entiende lo que está pasando, si perdió completamente la conexión con la realidad de los contribuyentes o si existen otros intereses en juego que sería bueno que explique con absoluta claridad.

Porque mientras a los vecinos se les pide que paguen más y más impuestos, mientras la Municipalidad tiene un déficit que preocupa y mientras cada peso debería ser administrado con una rigurosidad casi quirúrgica, el intendente pretende naturalizar un gasto de semejante magnitud como si mil millones de pesos fueran monedas tiradas en el fondo de un cajón.

No, Viotti. No es barato.

Y mucho menos cuando la plata no es tuya.

Es plata de los contribuyentes.

Ese es el concepto que parece no terminar de comprender el intendente.

Viotti tiene un pensamiento político arcaico, propio de una época en la que se creía que el Estado debía estar metido en todo. En cada actividad. En cada negocio. En cada servicio. En cada gasto.

Y eso es precisamente lo que buena parte de la sociedad ya no quiere.

El Estado municipal tiene que hacer lo que tiene que hacer: gestionar, prestar servicios, mantener la ciudad, administrar responsablemente los recursos y garantizar que las cuentas cierren.

Lo demás debería quedar, cuando corresponda, en manos de los privados.

Porque si hay una competencia deportiva, si llegan miles de personas, si hay hoteles, restaurantes, comercios y empresas que se van a beneficiar económicamente con el movimiento que generará ODESUR, entonces resulta razonable preguntarse por qué el Estado municipal tiene que hacerse cargo de semejante factura.

¿Por qué siempre la salida de Viotti es poner más plata pública?

¿Por qué siempre aparece el bolsillo del contribuyente?

¿Por qué cuando falta dinero la solución parece ser aumentar impuestos?

Eso no es gestión. Eso es trasladarle al vecino el costo de una administración que no logra equilibrar sus cuentas.

Y acá está el verdadero problema.

Viotti no puede seguir administrando una Municipalidad deficitaria y después pretender que los ciudadanos financien sus decisiones mediante nuevos aumentos de impuestos.

No funciona así.

Una Municipalidad, como cualquier organización que administra recursos, no puede gastar permanentemente más de lo que tiene.

Y si no alcanza la plata, hay que revisar prioridades. Hay que reducir gastos. Hay que eliminar lo innecesario. Hay que terminar con estructuras que no aportan. Hay que dejar de sostener privilegios y gastos políticos.

Lo que no corresponde es mirar al contribuyente y decirle: “pagá más”.

Eso es justamente lo que la vieja política hizo durante décadas.

Y por algo la gente se cansó.

Por algo la sociedad votó un cambio.

Por algo los discursos que prometían un Estado cada vez más grande comenzaron a perder respaldo.

Pero Viotti insiste.

Insiste con los aumentos.

Insiste con el gasto.

Insiste con una concepción del Estado que parece haber quedado atrapada varias décadas atrás.

Y mientras tanto, los vecinos tienen que hacer malabares para pagar sus propias cuentas.

Hay una diferencia enorme entre administrar y gastar.

Administrar es decidir prioridades.

Gastar es simplemente sacar plata de una caja.

Gobernar es hacer que los recursos alcancen.

Politiquear es buscar justificaciones para gastar cuando no alcanzan.

Por eso el intendente debería dejar de intentar convencernos de que mil millones de pesos en comida son “baratos” y empezar a explicarnos por qué una Municipalidad que recauda cada vez más sigue teniendo problemas para cerrar sus números.

Porque el debate no es ODESUR.

El debate es qué modelo de Municipalidad quiere Viotti.

Una Municipalidad que cada vez recauda más para poder gastar más.

O una Municipalidad eficiente, austera, responsable y capaz de vivir con los recursos que tiene.

La respuesta debería ser obvia.

Viotti tiene que gestionar una Municipalidad que no dé pérdidas.

Lo demás, por más discursos que quieran ponerle encima, es politiquería barata.

Y los vecinos ya demostraron en las urnas que de esa vieja política no quieren saber nada más.