El ingrediente que ayuda a proteger el corazón y el cerebro

La alimentación cotidiana puede variar de un día a otro, pero hay ingredientes que suelen ocupar un lugar permanente en la cocina. Uno de ellos es el aceite de oliva, presente en preparaciones tan habituales como ensaladas, tostadas, verduras o como toque final de distintos platos.

En particular, el aceite de oliva virgen extra (AOVE) es uno de los alimentos característicos de la dieta mediterránea y se destaca por su composición nutricional. Se trata de una fuente de grasas monoinsaturadas, además de aportar polifenoles y otros compuestos con propiedades antioxidantes.

El cardiólogo Aurelio Rojas también destacó los posibles beneficios de incorporar este alimento a la dieta. Al referirse a su consumo, explicó en sus redes sociales que busca cuidar tanto su corazón como su cerebro a largo plazo.

Por qué el AOVE es recomendable

Uno de los principales motivos por los que se recomienda el aceite de oliva virgen extra es su composición. Es rico en ácido oleico, una grasa monoinsaturada, y contiene polifenoles y compuestos antioxidantes.

Distintas investigaciones analizaron su relación con la salud cardiovascular. Entre ellas se encuentra el reconocido estudio español PREDIMED, que evaluó los efectos de la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos.

Los resultados mostraron una reducción de eventos cardiovasculares en determinados grupos que siguieron estas pautas alimentarias en comparación con el grupo de control.

En cuanto a la salud cerebral, distintos trabajos también estudiaron la relación entre el consumo de aceite de oliva y el riesgo de deterioro cognitivo. Algunas investigaciones encontraron una asociación entre su consumo y un menor riesgo de demencia, aunque estos resultados forman parte de un campo que continúa siendo estudiado.

Cómo elegir y conservar un buen aceite de oliva

No todos los aceites de oliva tienen las mismas características. Dentro de las distintas variedades, Rojas recomienda priorizar el aceite de oliva virgen extra (AOVE) y prestar atención a esa denominación al momento de elegirlo.

También es importante conservarlo correctamente. Lo ideal es utilizar envases que lo protejan de la luz, mantenerlos bien cerrados y guardarlos lejos del sol y de fuentes de calor, ya que estos factores pueden afectar la calidad del producto.

Ideas para incorporarlo a las comidas

El aceite de oliva puede incorporarse fácilmente a diferentes preparaciones cotidianas. Según Rojas, una alternativa sencilla es utilizarlo durante el desayuno, por ejemplo, sobre tostadas integrales con tomate y huevo, una combinación que permite sumar proteínas, hidratos de carbono y grasas.

Para el almuerzo, el especialista propuso una ensalada de garbanzos, pepino, ají y atún, una preparación rápida y saciante que combina distintos grupos de alimentos.

Para una cena sencilla, otra opción es acompañar verduras con salmón, utilizando ingredientes como brócoli, calabacín, ají o cebolla.

De esta manera, el AOVE puede formar parte de una alimentación variada y equilibrada, especialmente cuando se utiliza para reemplazar otras fuentes de grasas menos favorables y dentro de un patrón alimentario saludable.