Los depósitos en pesos caen y crece la dolarización del ahorro
- Los depósitos en pesos retrocedieron 0,6% real durante agosto.
- Los fondos money market acumulan un crecimiento real del 10% desde enero.
- Las colocaciones en dólares aumentaron 11,5% durante los primeros ocho meses del año.
- Los préstamos en pesos disminuyeron 0,4% real durante agosto.
- El crédito al consumo fue uno de los segmentos más afectados durante el mes.
- Los préstamos en dólares alcanzaron unos USD 25.000 millones y mantienen un fuerte crecimiento interanual.
El sistema financiero argentino atraviesa un proceso de transformación en el que los depósitos y los préstamos en pesos pierden terreno frente a instrumentos de inversión de corto plazo y colocaciones en dólares. Durante agosto, los depósitos en moneda local retrocedieron 0,6% en términos reales, mientras que los préstamos disminuyeron 0,4%, en un contexto de inflación mensual de 1,7% y de una actividad económica que mantiene un ritmo moderado.
La evolución muestra que la menor inflación no alcanza por sí sola para impulsar una recuperación sostenida de los depósitos tradicionales. Incluso con tasas de interés que ofrecieron rendimientos levemente positivos frente al aumento de los precios, los ahorristas modificaron la composición de sus saldos y buscaron alternativas con mayor liquidez o protección frente a la pérdida de valor del peso.
En el segmento mayorista, la tasa efectiva mensual de los plazos fijos rondó el 2% durante agosto. Sin embargo, esa remuneración no consiguió revertir la caída de las colocaciones bancarias en moneda nacional.
La contracción fue más marcada en los depósitos utilizados habitualmente para las operaciones cotidianas. Las cajas de ahorro y cuentas corrientes disminuyeron 1,7% real durante agosto, mientras que los plazos fijos registraron una baja de 0,1%.
La diferencia también se observa en el acumulado del año. Desde enero, los depósitos transaccionales acumulan una caída real de 11,7%, en tanto que los plazos fijos retrocedieron 0,3%. El comportamiento sugiere un desplazamiento parcial de recursos hacia otros instrumentos financieros.
Uno de los principales beneficiarios de ese cambio son los fondos comunes de inversión money market. Estos instrumentos permiten mantener una elevada disponibilidad del dinero y, al mismo tiempo, obtener un rendimiento mediante inversiones de corto plazo. Durante los primeros ocho meses de 2026 acumularon un crecimiento real del 10% y avanzaron 19,2% en la comparación interanual.
La expansión de los money market refleja además una competencia creciente para los bancos tradicionales. Las entidades ya no disputan los depósitos exclusivamente entre sí, sino también con fondos de inversión, billeteras digitales y otros instrumentos vinculados al mercado de capitales.
A este fenómeno se suma una mayor preferencia por los activos denominados en moneda estadounidense. Los depósitos en dólares crecieron 11,5% durante los primeros ocho meses del año y acumularon una expansión interanual de 25,5% medidos en dólares corrientes.
El movimiento marca un contraste con las colocaciones en pesos. Mientras estas últimas disminuyen en términos reales, los saldos en dólares continúan aumentando, reflejando la decisión de una parte de los ahorristas de mantener una mayor proporción de sus recursos en moneda extranjera.
La dinámica monetaria también tuvo incidencia sobre el comportamiento del sistema. La desaceleración de las compras de divisas por parte del Banco Central redujo el ritmo de expansión de la base monetaria. Durante agosto, las adquisiciones de moneda extranjera promediaron alrededor de USD 38 millones diarios.
Las tasas, además, mostraron una elevada volatilidad. La caución a un día comenzó el mes cerca del 22% nominal anual, llegó a 28,2% y posteriormente descendió hacia niveles próximos al 20% al cierre de agosto.
El crédito tampoco consiguió escapar de esta dinámica. Los préstamos en pesos al sector privado disminuyeron 0,4% real durante agosto, afectados principalmente por la evolución del financiamiento al consumo.
Las tarjetas de crédito y los préstamos personales registraron conjuntamente una caída real de 1,3% frente a julio. Parte de la demanda de financiamiento podría estar desplazándose hacia billeteras virtuales y empresas fintech, especialmente entre consumidores cuyos ingresos no se canalizan directamente a través del sistema bancario.
En el acumulado de 2026, el crédito total en pesos registra una contracción real de 3,4%. La disminución del financiamiento al consumo fue parcialmente compensada por una mejor evolución de los préstamos destinados a empresas.
En cambio, el crédito en dólares continúa expandiéndose con fuerza. Los préstamos en moneda extranjera alcanzaron aproximadamente USD 25.000 millones, con un crecimiento de 3,3% durante agosto, 37% desde comienzos de año y 44% respecto del mismo mes de 2025.
El escenario muestra así un sistema financiero en el que los pesos pierden participación relativa frente al dólar y frente a instrumentos no bancarios, mientras el crédito comienza a mostrar una clara diferenciación entre el financiamiento al consumo y el destinado a las empresas.