ECONOMÍA Dante HERRERA

Presupuesto 2027: Milei baja impuestos ni corta mucho gasto, y apuesta al crecimiento económico

El proyecto de ley de presupuesto presentado ante el Congreso de la Nación anticipa un cambio en la relación entre los ingresos fiscales y el producto bruto interno. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la presión tributaria registrará una contracción de dos puntos porcentuales, pasando del 21,2% previsto para el cierre del ejercicio previo a un 19,2% en 2027. Esta disminución relativa no responde a un desplome en el cobro de impuestos, sino a la expectativa de una expansión económica del 4% del PBI que superará en dinamismo a la propia recaudación.

En términos nominales, la recaudación impositiva experimentará un incremento proyectado del 30,6%, cifra que se ubica por encima de la pauta de inflación anual fijada en el 18%. Por el contrario, los recursos destinados a la seguridad social mostrarán un avance más moderado del 19,6%, en parte debido al impacto derivado de la implementación del Fondo de Asistencia Laboral. De este modo, los ingresos totales consolidados del sector público nacional alcanzarán los $219,3 billones, equivalentes al 15,5% del PBI, sustentados principalmente por los recursos que administra la Administración Nacional.

En el frente de las erogaciones, el Poder Ejecutivo prevé un gasto total de $216 billones que mantendrá el superávit financiero, calculado en $3,3 billones, junto con un resultado primario positivo equivalente al 1,3% del producto. Las partidas sociales continúan concentrando la mayor proporción del presupuesto, representando las prestaciones previsionales y las transferencias asistenciales casi las tres cuartas partes de la cobertura estatal. A su vez, los desembolsos orientados a la inversión pública y gastos de capital mantendrán una participación acotada del 0,4% del PBI.

A diferencia del presupuesto anterior, la pauta inflacionaria utilizada para indexar el gasto social muestra mayor prudencia técnica, buscando evitar desvíos significativos entre la proyección y la realidad económica. Sin embargo, analistas advierten que la sostenibilidad del superávit estará condicionada al cumplimiento efectivo de la meta de crecimiento. Si el nivel de actividad se ubica por debajo del objetivo acordado con el Fondo Monetario Internacional, la consecuente caída en la recaudación limitaría el margen de maniobra oficial, dado que la mayor parte de las erogaciones corresponden a partidas rígidas vinculadas a la asistencia social.